OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

1/25/2011

BLUE VALENTINE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Apostarle a la reciprocidad en el amor a veces suele ser tan absurdo como ganarse la lotería. Pretender que este sentimiento o voluntad, o como le quieran llamar, esté presente por un tiempo determinado sin que la unión se vaya transformando suena descabellado.


Todos somos seres en constante cambio. Que en esencia somos los mismos, es cierto, pero las múltiples circunstancias que nos rodean día a día, nos modifican conductas, emociones y demás.
Blue Valentine le apuesta a eso, precisamente. Como una persona puede no ser la misma en unos años, el amor entre ésta y su compañero, va transformándose. A veces logra adaptarse, a veces no.


Este es el caso en el que el amor no se adaptó.


Ryan Gosling y Michelle Williams emprenden una labor casi quijotesca. Mantener dos horas en vilo al espectador a través de diálogos. Y logran salir maravillosamente airosos de ello. Para alguien quien aprecia la actuación y sus infinitas formas éste será un banquete de la expresión visual.


A pesar de la crudeza de sus escenas, Gosling le introduce al filme ciertos respiros necesarios, y desde ya parece ser un digno sucesor de Ralph Phiennes, lo cual acaparará la atención de las féminas. Un amante romántico y obsesivamente fiel. Otro de los motivos con el cual podrán deleitarse.


Y su director, Derek Cianfrance, hace uso de flashbacks intermitentes para contar el comienzo y el final, precisamente porque es tan difícil su visionado, que es necesario tratar de “agilizarlo” un poco, sin embargo, observar cambios entre el antes y el después de manera intermitente hace que se sienta más la degradación de la relación que transita desde lo más dulce hasta lo más agrio.


Un drama crudo en los tiempos postmodernos del amor que vale la pena ver por las actuaciones brillantes de Gosling y Williams.


Escena para no perderse: El motel azul.


Mi recomendación: En plena era de efectos digitales, este filme puede que no tenga la aprobación del espectador común. Si usted es uno de esos, hágase un favor y absténgase de su visionado.

1/04/2011

EL TURISTA

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Si usted no reflexiona demasiado mientras ve este filme muy probablemente no se arruinará el único punto de giro que se le ofrece. ¡Así que no lo haga!


Dos nombres atraen la atención grandemente a este filme: Johnny Depp Y Angelina Jolie. Depp, obviamente por ser uno de los mejores actores de su década, quien en un momento dado arriesgó su carrera por ser un actor de carácter más que una cara bonita. Y vaya que lo logró. Y Jolie, simplemente por ser una femme fatale que no sabe actuar, aún así, su nombre es una garantía para las casas productoras para romper récords de taquilla. Y básicamente éste es un punto vital en Hollywood.


El globo de Oro y sus tres nominaciones han perfilado este filme como comedia más que como thriller, como se había dispuesto inicialmente, y es porque Depp le ofrece un tono burlón a su personaje, con reflejos momentáneos de Jack Sparrow.


Ahora, entremos en la comparación, que puede resultar odiosa, pero en estos casos de remake se hace necesaria.


“El Turista” es un remake de “Anthony Zimmer” un filme francés del 2005 protagonizado por Sophie Marceu, otra femme fatale originaria de Francia, quien no tiene que hacer grandes esfuerzos para serlo. A pesar de que ambos filmes poseen la misma línea argumental, finalmente la francesa es de una tonalidad más oscura tanto en su dirección, como actuaciones, puesta en escena y musicalización, con mayor intriga, suspense y acción.


Sinopsis extractada: “Frank Tupelo (Johnny Depp) es un turista americano que viaja a Italia para superar su última ruptura sentimental. Elise Wald (Angelina Jolie) es una misteriosa mujer que tiene una extraña misión: escoger, en el tren trayecto a Venecia, a un hombre y convertirle en su títere. El elegido no es otro que Frank, que verá su vida en peligro al unirse a esta mujer”.
“El Turista” vendría siendo una versión comercial y light para todo tipo de audiencia, con dos estrellas que llaman poderosamente la atención. Y que posee más fallas que aciertos, haciendo gala de una ausencia de acción perenne que nunca llega, con una falta de química entre los actores principales que a pesar de sus múltiples esfuerzos no es superada.

Pudo haber sido muchísimo mejor, yo le confiaría la falta de credibilidad hacia este filme a la adaptación, más que todo en la reescritura, donde se pierden muchos detalles de la historia original, que por hacerla más ágil, la terminaron haciendo más simple, a pesar de que presenta un final más resoluto sin tantos merodeos, un punto a favor.

Obviamente, Depp siempre es sobresaliente, aunque su personaje se ve demasiado restringido para mi gusto.

Un filme que no pasará a ser sino una buena opción para un domingo en la tarde, para seguir maravillándose de la sorprendente habilidad de expresión facial y corporal de la que Depp es dueño, para dejarse atrapar sólo un rato -si usted no fue tan hábil o tan idiota como para auto-dañarse el único punto de giro-.

Escena para no perderse: Ninguna en especial .

Mi Recomendación: No piense mucho aquí, relájese y disfrute!

12/15/2010

CHLOE o Amanda Syfried Gone Wild

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





Hay obsesiones sanas y hay enfermizas. He experimentado ambas, y después de mucho tiempo decidí quedarme con las primeras.




Hace unos meses tuve un pequeño debate acerca de la palabra Obsesión. Yo aclaraba que era mi palabra favorita y que precisamente mi obsesión mayor era el cine, entre otras que no cabe mencionar en este momento. Alguien me debatía con cierta vehemencia que logró molestarme, que dichas obsesiones siempre venían con un tinte negativo. Ninguno de los dos logró ganarla.

Pienso que el género de thriller sexual cuando llegó “Chloe” ya había presentado todo lo que había que ver. Alguien se obsesiona por otro, todo va bien al principio, luego no y todo empeora al final.


Si bien este filme muestra unas líneas argumentales novedosas como el lado lésbico obsesivo, no logra convencer del todo. Y tendría que confirmar que uno de los elementos para que no funcione es su protagonista principal, Amanda Syfried. A pesar de un estilo directivo de Atom Egoyan que se concentra profundamente en el erotismo, Syfried no parece llegar al punto necesario para ser considerada “la mala” del filme.


Me había animado desde que había observado su lado convincente, suave y tierno en “Cartas a Julieta”, pero presentarse al lado de grandes como Julianne Moore y Liam Neeson, puede representar un desafío muy exigente del que es difícil salir airosa. Ni siquiera toda la desnudez que mostró para este rol pudo salvarla.

Ahora, habría que ver que tan necesarias son las escenas de sexo explícito para este thriller. ¿Es que acaso Egoyan no confiaba la suficiente en el talento de su actriz principal que la hizo desvestirse durante casi todo el filme?


Es cierto que para los amantes del erotismo puro ésta será una exaltación clímax de los sentidos, donde el juego de un posible trío de personajes (Syfried, Neeson y Moore) que destila sexualidad a flor de piel dejará boquiabierto a más de uno. Egoyan logra llegar a este nivel con gran exquisitez. A pesar de este punto a su favor, el guión decae en repetirse a sí mismo invariablemente entre citas en el café, en el restaurante, sin ofrecer nada más allá de lo que no se había visto antes, aparte de fuertes escenas lésbicas y un punto de giro efectivo, cabe aclarar.


Sinopsis extractada: Catherine (Julianne Moore), una ginecóloga de éxito que lleva una vida acomodada, aunque monótona, junto a su marido David (Liam Neeson) y su hijo Michael (Max Thieriot), comienza a tener sospechas de que David la engaña. Tras conocer casualmente a Chloe (Amanda Seyfried), una joven y bella prostituta de lujo, decide contratarla para que seduzca a su marido y poner a prueba su fidelidad. Pero los relatos de los encuentros de Chloe con David no sólo prenden en Catherine la mecha de los celos, sino también una serie de deseos ocultos que la desconciertan. Atrapada en una telaraña de pasiones y sentimientos encontrados, Catherine descubrirá que en el peligroso juego de seducción de Chloe toda su familia está implicada.


Un Neeson, casi ausente, y Moore que repite roles de mujer abstraída y engañada, no lograron llenar mis expectativas para este filme a pesar de sus altas pretensiones sexuales.

Escena para no perderse: El punto de giro.

Mi recomendación: Por su alto contenido explícito sexual no llevar menores de edad. Alquílela en la comodidad de su hogar.



Dicen por ahí que entre más “amigos” tenemos en Facebook menos poseemos en la que denominamos como “vida real”.


Desde que vi el anuncio de este filme supe que debía concentrarme en la historia de una página que ha absorbido muchas horas de mi vida. Lo confieso. He dejado el cigarrillo, renuncié a Formspring y Twitter, pero me es imposible dejar Facebook. Gracias Mark Zuckerberg, You Fucked my life!!!


Es interesante el inicio de este filme que da a entender que esta página comienza por la necesidad absurda que tenemos los seres humanos, las que denominamos las tres A’s: atención, aceptación, aprobación. Presentamos una lucha interna por ser escuchados, cuando no tenemos nada que hacer o nadie con quien hablar –físicamente-, recurrimos a una página en la que en la que nos reunimos varios seres que conocemos una vez en la vida y que probablemente no volveremos a ver.
Necesitamos que sepan de nosotros. Y este es el comienzo de Zuckerberg, a quien su elevado coeficiente intelectual le conduce a ser el multimillonario más joven de la historia, pero a quien al mismo tiempo su pobre inteligencia emocional no le proporciona lo necesario para ser ingresado en una fraternidad o club social en la Universidad de Harvard.


Y otra vez entra a debatir esta discusión por la inteligencia emocional y la racional. Un “cerebrito” de Harvard crea una red social. Y al final de no ser aceptado dentro de clubes crea una red de más de 500 millones de amigos. Dime, Daniel Goleman, ¿que pasó aquí?


Grosso modo, David Fincher, quien nos ha acostumbrado a lados oscuros del ser humano –los más divertidos y a la vez complejos de explorar-, en filmes como el Club de la Pelea, Seven, Zodiac, maneja de manera excelsa una línea argumental muy simple que si hubiese sido tomada por otro director con menos atención hacia lo humano, la habría destrozado completamente.
Además del manejo de la línea argumental, sumada a una composición musical de Trent Reznor muy selecta, que pareciera que es casi invisible, pero que le añade cierto sabor oscuro a la cinta, se destaca el ensamblaje actoral.


Excelentes interpretaciones, liderada por el brillante casting de Jesse Eisenberg, -Zombieland-, en el personaje principal que físicamente es muy parecido al original Zuckerberg, tanto en la expresión oral como en la corporal.


Un perfecto filme que tendrá muchos adeptos para tanto los militantes como los detractores de las redes sociales, mientras Fincher se anota varios puntos rasgando no solo la superficie sino uno de las tramas más atrayentes en medio del siglo XXI: cómo volvernos más sociales sin volvernos asociales. Uno de los grandes conceptos que parece resurgir una vez más desde que el filósofo canadiense Marshall McLuhan lo pronosticara en el concepto de Aldea Global.


Un filme que más que mostrar el nacimiento de una red social señala de manera cruda como la ambición llega a límites imaginables, y como lo que comienza como una idea sencilla llegó a reportar una fortuna para el joven Zuckerberg.


Escena para no perderse: la primera donde el personaje principal manifiesta la razón que lo motiva a crear Facebook.


Mi recomendación: La película puede ser algo extensa para quienes no están acostumbrados a las biografías. Así que limítese a disfrutar los diálogos y los personajes.

10/15/2010

THE TOWN




“El hombre es naturalmente bueno es la sociedad que lo corrompe” Jean Jacques Rousseau.



Indagar entre el bien y el mal no parece problema de la actualidad. Es un cuestionamiento que se viene gestando desde mucho antes de la era de Jesucristo. Indagar entre que nos hace vulnerables a llevar actos que van en contra del orden moral se encuentra ligado a una carga genética al interior del ser humano. Algunos se estarán señalando como seres altamente bondadosos e incorruptibles.


Mentira.


Varios estudios han demostrado que todos tenemos el mal incrustado en nuestro cerebro. Un amigo me preguntó hace poco la razón por la cual no veía cine gore, con algunos términos de más o menos precisión, le di a entender que no quería alimentar a mi asesino interior. Deseo que se distraiga o se nutra de informaciones más beneficiosas para él. Debo cuidar mi cerebro al máximo de estas distracciones inútiles que sólo me harán más vulnerable al mal.



Pero, ¿es posible llegar a ser “perfectos” en esa búsqueda de la bondad? Lo dudo mucho. La ciencia lo duda con mayor vehemencia.

Una ciudad en la que el robo de bancos se convierte en el pan de cada día, Boston, Estados Unidos, se hace relevante la pregunta, aquella misma que observé hoy en el ciclo actual de la Cinemateca del Caribe en la que se cuestiona: ¿dónde se origina el mal?

De una novela trasladada al cine del autor Chuck Hogan, “Príncipe de los ladrones”, Ben Affleck logra recuperarse de las anteriores propuestas visuales que nos había hecho, -sin incluir Gone Baby Gone, por supuesto-. Si bien Affleck no me termina de convencer como actor, como una opinión personal, debo expresar que no le veo talento para esto, - a pesar de los esfuerzos y la experiencia-, es mí deber dar a conocer que Affleck tiene todos los “cojones” necesarios para ser un excelente director de acción y/o thriller psicológico.

Con una dirección técnica temiblemente impecable, una banda sonora que ejerce una fuerza predominante en la acción tanto de los personajes, como de la escena misma, y un ensamblaje actoral que eleva el filme hacia otro nivel, ésta película logra llevar al espectador a una alta tensión de adrenalina.
Hay que aclarar que a pesar del ensamblaje, hay actuaciones que equilibran el peso de otras, como Jeremy Renner, a quien reconocemos por su nominación al Oscar por “The Hurt Locker”, un actor que venía cocinándose desde hace más de una década y a quien, finalmente –para beneplácito de todos sus espectadores-puede sustraérsele la mayor parte de su potencial. Acción que sólo excelentes directores como Kathryn Bigelow en su momento y Affleck, ahora, pueden lograr.

Mientras la veía, se me venían “flashes” de películas como “A dog day Afternoon” (1975) y su bellísima escena donde el personaje interpretado por Al Pacino grita a todo pulmón “Attica”, mientras roba un banco, u otra de mis favoritas, “Point of Break” (1991) una de las brillantes actuaciones en el haber del desaparecido Patrick Swayze. Si no las ha visto, ¿qué está esperando?

Otra pregunta que se me viene de manera incisiva al cerebro es: ¿por qué les aplaudí todas y cada una de las balas que salieron del arma de los ladrones de banco? Tal vez porque la historia misma se encargó de mostrármelos más como seres humanos con imperfecciones que como los “malos” del cuento.

Hoy deseo darle una respiración a mi cerebro y decirle que, finalmente, (SPOILER) los “malos” acabarán finalmente como el karma lo predice, algo como quien “a hierro mata, a hierro muere”. (FIN DEL SPOILER) Y tener el pleno conocimiento que existen armas más potentes de las que hace uso el ser humano que una bala.

Hoy he decidido escoger el camino más largo para llegar a donde me dirijo. Hoy, es tu turno para escoger que camino deseas escoger, pero recuerda: este no es el País de las Maravillas y tú no eres Alicia. Y cualquier camino que escojas no te conducirá, necesariamente, al mismo sitio.

10/04/2010

A SINGLE MAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Sexualidad.




Una palabra que, para algunos en pleno siglo XXI, todavía les resulta incómoda. Empezar a comprender por que una persona, en este caso un hombre, prefiere estar con alguien de su mismo sexo puede que resulte un claro disturbio e incluso llegar a ser rotulado como “anomalía”.


Y a pesar de que han concurrido más de cuatro décadas a partir de la escritura de esta novela, este tema todavía se confirma como un tabú en todas las generaciones actuales.


A partir de las experiencias que uno va a acumulando en el camino se da cuenta que la mejor manera de transitar por el mundo es evitar los juicios a priori y tratar de “colocarse en los zapatos del otro”.


Ignoramos las penurias de alguien que tenga que tomar la decisión de encaminar su sexualidad como una opción de vida diferente y radical.


Lo primero que atrajo mi atención a este filme fue la nominación de Colin Firth a mejor intérprete personificando un profesor universitario homosexual quien atraviesa una etapa muy triste en su vida debido al fallecimiento de su pareja.




Detenerme a observar un actor que, en una opinión muy personal, lo consideraba como agraciado físicamente pero, un simplón en términos de ejecución artística, hasta verlo elevarse hacia una interpretación muy sublime es una sensación felizmente absurda.



Detallar milimétricamente cada uno de sus gestos en los que se evidencia la insufrible depresión de la que es objeto, y los esfuerzos imposibles que tiene que hacer para realizar las tareas cotidianas es tratado con una ejecución muy precisa, ciento por ciento veraz. Logra mantenerse en el interior del personaje de un hombre de mediana edad a quien la soledad se le aparece como un ahogo, y a quien, su edad y vasto conocimiento de la vida le han generado una sensación de desconcierto y posible re-desubicación de su rol en el mundo.


Con una adaptación de la novela publicada por primera vez en el año 1964 por Christopher Isherwood que lleva el mismo nombre, su director y coguionista Tom Ford, reconocido por ser el principal diseñador de la casa de modas Gucci, muestra en su debut que es más que eso. Un artista que parece confirmarse desde ya, como la versión anglosajona de Pedro Almodóvar. Nada más hay que revisar el tráiler para darse cuenta de la influencia del estilo directivo del español en esta obra de arte.


Y aquí llegamos al punto clave de la cinta. La absolutamente impecable dirección de arte. Como era de esperarse de un artista de lo visual, se hace uso de una amplia gama de colorimetría entre ellos, el blanco y negro, los tonos tierra y los colores vivos como el azul connotado en el filme como el de la espiritualidad y, mi favorito, el rojo, para demostrar la ira y la lujuria. Llama mi atención poderosamente la exquisita precisión de los peinados, el vestuario y la ambientación en cuanto a términos de época, pero también en términos de significado. Estos elementos parecen cobrar vida y hablar por sí solos en cada una de las escenas.




Se determina entonces que Un hombre soltero se confluye como una pieza obsesiva y pueril que reposa sobre unos claros elementos estéticos, que se desarrolla en un día, con una trama muy líneal y pocos puntos de giro, con una dirección técnica y de actores que pudo haberse excedido hasta la locura de la perfección, pero que llega a un término medianamente bueno para la audiencia, en donde brilla sin límites la actuación de Colin Firth apoyada por Julianne Moore (quien nos asegura solo con su presencia que es posible la tristeza infinita al interior de la belleza exterior) y donde nunca podremos olvidar a aquella niña vestida de azul que se le aparece al personaje principal como un ángel que busca rescatarlo de su vida a punto de ser terminada.

3/04/2010

LA SOLEDAD QUE NO TUVO LECTURA

Publicado por Carolina Pardo Delgado |









¿Cómo se hacen los éxitos en el cine? Es cuestión de reunir un par de excelentes actores, un guión que sea un knock out y un director que sepa encauzar estos elementos y los “guie” al éxito… ¿No me cree todavía?

Pues está en lo cierto. No me crea ni poquito. Si esto fuera así de sencillo, no existirían los filmes de baja, de promedio calidad o de ínfima, incluso. Creo que como en todo arte la explicación es muy simple: MAGIA. Porque si fuera tan sencillo como reunir ingredientes y mezclarlos, yo sería la mejor chef del mundo sin hacer ningún esfuerzo.



Existe algo en Kate Winslet que siempre mueve, es como ver la mejor amiga o la hermana en la pantalla grande. Existe algo temiblemente constante y sempiterno en su forma de actuar que nos acerca simplemente a ella, sin notarlo. No coexiste esa cortina de hierro entre “súper estrella” y espectador a la que siempre tememos. Creo que fue lo mismo que me hizo ver Titanic más de 13 veces, o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos más de diez.

Presumo además, que es la única actriz capaz de que sintamos una profunda compasión por una mujer que trabajó como guardia de la SS, según la wikipedia: “Las Waffen-SS eran el cuerpo de combate de élite de las Schutzstaffel (más conocidas como las SS, o escuadras de protección). Dirigidas por el Reichsführer-SS Heinrich Himmler, las Waffen-SS participaron en la Segunda Guerra Mundial. Comenzaron como unidad de protección y choque de la dirección del Partido Nazi, hasta convertirse en una fuerza de combate de 950.000 soldados aproximadamente…”.


Si le agregamos además a esta historia a Ralph Fiennes, quien con su sola presencia nos puede remitir al más temido capitán de las SS (en la Lista de Shindler, dato curioso), o, como más nos simpatiza, como la encarnación del perfecto amante: con una extrema sensiblería, absurdamente incondicional, visiblemente perturbado y taciturno. Así como lo percibí por vez primera en el Paciente Inglés (1996).

Fue así como Stephen Daldry, quien ya había dirigido a Nicole Kidman hacia su primer y único Oscar por Las Horas(2002), pudo guiar a dos grandes actores a roles que parecieran que hubieran anhelado ser escogidos por el azar o un juego, muy favorable del destino.
Para aproximarse al lector entendamos su sinopsis: “Cuando cae enfermo en su camino a casa desde el colegio, Michael Berg (David Kross) un joven de 15 años, es rescatado por Hanna (Kate Winslet), una mujer que le dobla la edad. Ambos comienzan un inesperado y apasionado idilio hasta que Hanna desaparece inesperadamente.

Ocho años después, Michael, convertido en un joven estudiante de derecho vuelve a encontrarse con su antigua amante mientras está como observador en un tribunal donde se está juzgando a colaboradores de la Alemania Nazi. Hanna está acusada de un horrible crimen y rechaza defenderse a sí misma. Michael, gradualmente, se va dando cuenta de que el amor de su juventud guarda un secreto que considera aún más vergonzoso que el asesinato.”


Hanna, se convierte así, en una excusa para ver el lado humano de la historia nazi. Y lo más bizarro es que llego a simpatizar profundamente con su personaje, a pesar de lo que defiende. A pesar de que haya sido culpable de los asesinatos ocurridos en los campos de concentración de Auschwitz. Pienso que ésta aseveración mía me convierte en parte “metafísicamente” culpable como enunciaría el existencialista Karl Jaspers, ya que todos somos solidariamente responsables por cada injusticia en el mundo. Puede encontrar esta definición en el ensayo “El Caso de la culpabilidad alemana”, libro que es mencionado por el profesor de leyes del joven Berg en el film.

Muchos filmes y representaciones teatrales se han hecho con la mirada hacia aquel momento de la historia. El Holocausto. Porque al fin y al cabo para terminar entendiendo un hecho tan absurdo es importante revisarlo desde varios puntos de vista: La Lista de Shindler, La vida es Bella, Bastardos sin Gloria, La Caída, El Pianista, y la lista es interminable. Cada uno de ellos con una visión determinante y puntual, aunque ninguno termina por explicar la temible conducta de la supuesta “raza superior”. Muchos críticos afirman que esta no es una historia de la guerra, que simplemente es una historia de amor con un trasfondo nazista. Pero es que no es lo mismo enamorarse de una mujer x en el mundo a enamorarse de una mujer que perteneció a la guardia nazista.
A pesar de mis fuertes convicciones morales acerca del bien y del mal, si Hanna existiera o hubiese existido, rezaría por ella. Porque finalmente termina siendo una temible victima de sus decisiones. Porque huir constantemente del amor nos suele jugar una mala pasada y tenemos que convivir con un temible holocausto en el alma. Y para ello no habrá libros que acallen esa voz acuciosa interna de dolor. Si tenemos algo de suerte encontraremos un lector para que nos ayude a divagar en otros lugares mientras se cumple una larga condena en nombre del amor que dejamos atrás. Alguien como usted o como yo. Un lector a fin de cuentas.




11/30/2009

NEW MOON

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Yo confieso que… Tengo una terrible confesión por hacer. Tal vez me haga perder credibilidad, pero me gustó Twilight y desde que la vi estaba esperando impaciente el estreno de New Moon. Que no es una obra de arte. Lo sé. Aunque, como escritora de poesía en prosa desde muy temprana edad, me sentí fascinada por los diálogos que Stephanie Meyer había producido. Creo que en eso básicamente se concentra el éxito de Meyer, en la posibilidad de recrear la posibilidad de juntar dos mundos solo para el deleite del amor, y tener las palabras precisas para eso.

Pero, ¿Existe algo más que haya llevado al éxito estas historias? La imposibilidad del amor porque una de las partes es un vampiro, lo convierte en otro factor llamativo. Aunque el factor de éxito para mi, más inequívoco es la androginia que caracteriza al clan de los vampiros. La belleza extrema de la palidez, ojos de colores intensos, y labios sonrojados es lo que más atrajo a Bella de Edward. Según Wikipedia, “Androginia es la cualidad de las personas cuyos rasgos externos no son propios ni del sexo masculino ni femenino, entrando así en un término medio.” En la adolescencia, las jóvenes tienden a buscar un lado más suave del compañero, una fisonomía más cercana a ellas en la etapa de fuerte vulnerabilidad donde se encuentran, las hace sentirse más seguras. Agregándole además la capacidad de fortaleza, protección e incondicionalidad que representa el ser “no humano”, al final, estos factores terminan confluyéndose en la tan anhelada “perfección masculina”.

A Robert Pattinson, pude apreciarlo más sobreactuado, con una química forzada hacia Kristen Stewart. Estaba más preocupado por lucir “hermoso” todo el tiempo que enfocado en realizar su papel.

Kristen Stewart, convence por momentos, a veces se le dificulta las escenas junto a Pattinson, no obstante, no termina por convencerme. Lo que hizo en la primera entrega, esta vez no lo pude percibir.

Jacob Black, (Taylor Lautner) es inmensamente simplón y aburrido. A pesar de la belleza física, sus dotes actorales como antagonista no rindieron ningún fruto. El lobo diseñado con efectos especiales hace gala de una expresión facial más puntual que él mismo. Por más que trató, la química entre él y Stewart brilló por su ausencia.

El cast de los Cullen (la familia de vampiros de Edward), es promedio. Sobresalen el papel de Alice (Ahsley Green) y Jasper.(Jackson Rathbone).





Lo más acertado para esta entrega es el cast de Dakota Fanning, como Jane de la familia de los Volturi para mi considerada como la Shirley Temple de nuestra época. Por alguna razón desde temprana edad estuvo muy ligada a los mejores actores, (Denzel Washington) o por lo menos a los que más están ligados a los Blockbusters (Tom Cruise). En los diez minutos aproximados que aparece en pantalla, se le nota la presencia y fuerza actoral.




Michael Sheen, (Aro de la familia de los Volturi) sencillamente encantador e hipnotizante. A pesar de su larga carrera, solo lo sigo desde que hiciera el papel del Primer Ministro de Gran Bretaña Tony Blair en el film, The Queen(2006). Un must see recomendado.
Esta segunda entrega termina por ser decepcionantemente extensa y aburrida, con ausencia de puntos de giro ni un buen elaborado romance. Presumo que tuvo que ver con el cambio de director.

Puntos a favor: 1. La escena de Jasper en la que se abalanza hacia Bella con el objetivo de beber su sangre. (Por los efectos especiales).
2. (Por la misma razón). La escena de lucha entre Edward y los Volturi.
3. La banda sonora, sencillamente exquisita, aunque la de Twilight fue suprema, "Supermassive black hole" y la escena del partido de beisbol, excepcional.


Muy pocos elementos rescatables en esta segunda entrega. Presumo que lo único que me alegra es que se proyecten la creación de historias dirigido a un público específico: los adolescentes, donde prime el amor y que vaya apartándose cada día más el cine Gore. Y que frases como: “Tú me das todo con solo respirar” sean extrapoladas hacia el mundo real. Y que el romanticismo se vaya propagando como el mejor de los virus, como aquel que dejamos un día en la mesa de noche en una carta de amor mancillada por el recuerdo.

11/27/2009

DEFIANCE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


Me permito abrir el post de hoy con mi más sincera auto-felicitación: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Lo celebro, con lo que más me gusta, hablar de cine.

Si observas que una parte de la historia es reiterativa en las narrativas visuales del séptimo arte, lo primero que te inclinas a pensar es: “¿Otra vez lo mismo? Qué jartera.” Así que a la primera oportunidad lo desechas, y como hay tantas, pero tantas opciones de donde escoger que termina siendo un absurdo, reviso en otros lados y prefiero ver un capitulo de Los Simpsons totalmente resquebrajado en mi memoria, o cualquier comedia romanticona tonta en la que no tenga que pensar, antes que regalar mis horas de tal manera. Aunque, decidí darle la oportunidad a Edward Zwick que me impresionara como ya lo había hecho en Leyendas de Pasión, El Ultimo Samurai y Diamantes de Sangre (en la que convirtió por fin a Dicaprio en un actor maduro).

Zwick. Me decepcionaste. A pesar de que tenías una visión de un episodio en especifico y excelentes actores, ambos, a tu servicio.


Todavía no logro comprender a gran escala que no funcionó. A veces, estar tan sumergido en las buenas actuaciones de los actores, te guía a que olvides el complejo narrativo, tanto en su producción visual, como en la técnica. Lo que más caracteriza este film es la longitud y la ausencia de puntos de giros que le otorguen cierta movilidad tanto al film como al alma del espectador, los cuales lograron hacer su entrada hasta el final, cuando ya era muy tarde, tanto para la historia, como para el público. Si. Tengo en cuenta además de que es una historia basada en la vida real. Y que insertarle modos alternos solo servirían para alterar la historia.


Continúo tratando de dilucidar con el mayor objetivismo que puedo. Presumo que tuvo que ver con el casting principal. Craig tiene una fisonomía de tipo rudo, no de un judío que ayuda desinteresadamente a sus congéneres para salvarlos del exterminio nazi. No convenció como James Bond y no me convence ahora. No tiene que ver con sus actuaciones, porque es excelente. Es un problema de casting.

Luego tenemos a Liev Schreiber, quien me dejó atónita desde que lo vi en el remake del Candidato Manchurian. Sencillamente genial. El necesitaba otro actor diferente en el cual apoyarse. Aún así, fue lo mejor del film, le brinda una intensidad emocional al intransigente, Zus (su personaje) elevándolo a otra dimensión que difícilmente olvidaré.

Esta es la sinopsis: “La película está basada en un hecho real ocurrido en Polonia en el año 1941. Tras la invasión de Hitler al país, muchos polacos y judíos fueron perseguidos por el régimen Nazi. Los hermanos Bielski decidieron vengar la muerte de sus vecinos y familiares, asesinando a los responsables alemanes. Tras huir de Polonia, se refugiaron en los bosques de Bielorrusia, donde se encontraron con parte de la resistencia soviética que luchaba contra el ejército nazi.”


Reflejar la importancia del arduo trabajo que hiciesen los cuatro hermanos Bielski en la protección de alrededor 1.200 judíos a los cuales terminan salvando del temible holocausto es lo que Zwick nos invita a revisar. A pesar de unas cuantas escenas que se elevan y que finalmente te hacen saber por que estás viendo una película más de este período, no llegó a satisfacerme tanto como lo harían sus films anteriores. Porque si algo sabe Zwick es de cine bélico.


Zwick. Me decepcionaste. Y en mi cumpleaños. No hay párrafo final para esta película. Ya no más holocausto para mi. Solo esperaré a ver “Las cartas desde Iwo Jima”, que la tengo extendida desde hace tiempo. Y no más.

11/19/2009

RESEÑAS DE OBSESIONES

Publicado por Carolina Pardo Delgado |
11/18/2009

INGLORIOUS BASTERDS

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Iba en camino a mi encuentro con Tarantino después de revisar atentamente la sinopsis y criticas de su último film. Decidí que por lo captado, tenía que verla cuanto antes. Sé que me tomó algo de tiempo, ya que la habían estrenado hace una semana. Por eventualidades del destino me encuentro con amigos. Ellos me convencen de entrar con ellos a ver 2012. Pero ayer NO era un día para ver efectos especiales y diálogos baratos. Después de mucha insistencia, de que me obsequiaran la entrada, me dije: ¿Por que no? Tal vez encuentre algo decente en esta película. Al fin y al cabo tengo que ver los llamados “Blockbuster” de la temporada. Luego de realizar el previo ingreso, unos vallenatos de fondo musical en la sala atestada de gente ansiosa por avistar el fin del mundo, me percato que la película está doblada al español. Detesto las películas que no están en su idioma original. Me parece un insulto a los realizadores. Me excuso para ir al baño, todavía me estarán esperando a que salga del baño. Acto seguido procedo a buscar los carteles en las otras salas hasta encontrar el de “Inglorious Basterds” pero no lo había. Ninguna sala tenía los carteles! Así que me aproximo hacia un empleado quien se encuentra en la puerta. Me excuso y le digo que se me “ha perdido la sala”. Me imagino que pensaría lo peor. ¿A que clase de tonta se le “pierde la sala”?


La sala estaba vacía. Ingresé y ha sido la segunda vez en mi vida que proyectan una película con mi sola presencia. Quince minutos después llegarían de la nada cuatro personas a dañar mi sueño.

Desde el primer momento en que aparecen los créditos iniciales te das cuenta de que estás por ingresar al mundo Tarantino, sus diseños novedosos aparecen ante nuestros ojos como su “trademark” o marca registrada, sumándole el estilo musical propio de los spaghetti western, a saber: “El spaghetti western es un particular subgénero del western que estuvo de moda en las décadas de los años 60 y 70,se caracteriza por una estética sucia a la vez que estilizada y por unos personajes aparentemente carentes de moral, rudos y duros, haciéndose servir de los clichés clásicos del western estadounidense y de sus mitos para crear un estilo propio”.

A principios tenía mi reticencia por Brad Pitt, creo que para algunos actores probar que se benefician de un talento es más difícil que otros. Más cuando la belleza los persigue. Probar, que además de poseer la gracia física y el talento en unión, es más complicado que probar solo el talento. Y el Brad Pitt que vi se asemeja a ese que me gustó tanto en 12 monos. O más bien, su teniente Aldo Raine me dejó perpleja. Aunque por momentos, Christoph Waltz lo dejó sin competencia alguna. Eso solo lo hace la escuela de Lee Strasberg. Si analizamos el resto de actuaciones, no entraré en detalles especiales, aunque el grupo de los bastardos no pudo haber tenido un mejor casting. La única a quien pude observar fuera de lugar fue a Diane Kruger, a quien en una escena se le olvidaba que tenía una bala incrustada en la pierna y por momentos hablaba como si nada. Totalmente absurdo.



El cast del führer no le otorgo ninguna importancia, ya que siendo un film de humor negro, aparece más que como un personaje, como un simple objeto al que hay que aniquilar y nada más.
Aunque algunos críticos tienden a afirmar que el film está lleno de diálogos largos y tediosos, a mi parecer, son justos y necesarios para contar la historia. Van creando una atmosfera de tensión que como sabemos, terminará en acciones físicas de violencia explícita. Asimismo, si tenemos en cuenta que el personaje más degradante (Coronel de la SS. Hans Landa) se confirma como políglota (Francés, Inglés, Alemán e Italiano), su forma de intimidar al enemigo es principalmente a través de su capacidad de transmitir horror a través de la palabra. Y todos sabemos que las palabras exactas muy a menudo suelen ser más hirientes que mil balas.


No pude más que adorar a la nueva heroína de la venganza de Tarantino, a Shosanna, su personaje se asemeja a La Novia de Kill Bill, una mujer aparentemente frágil a quien por azar de la vida, buscar cobrar la muerte de su familia. Y aquella escena donde se encuentra con el asesino, es más que perfecta. La inclusión de la música incidental en ese momento me otorgó el más delicioso de los éxtasis. No puedo más que aplaudir el conjunto de la banda sonora, que en ningún momento se desvía, al contrario, termina siendo un elemento contundente para el relato de la historia.

Pude apreciar una dirección de arte estrictamente cuidada. A pesar de que las locaciones utilizadas para el relato son pocas, aparecen precisas. El manejo de cámara brilla por la exquisita fluidez entre los grandes planos abiertos de cámara y los planos muy cerrados, (siendo éste último otro trademark de Tarantino).


No soy una admiradora de la violencia. Mucho menos de escenas donde la sangre se afirma como la principal atracción. Pero Tarantino no me dio muestra esta vez de que esa sangre era Ad libitum, es decir, solo para alimentar el deseo de sangre per se. Cada personaje demuestra que está relacionado a ella (la sangre), y que es imposible escaparse de ella.

Finalmente, no pude evitar odiar en mi la satisfacción que encontré de que exista en este relato esa ucronía “subgénero de ciencia ficción que podría denominarse como novela histórica alternativa”, de tener la posibilidad de “redimir” aunque sea a manera de fantasía, a una parte de la humanidad en ese absurdo episodio de la historia, en la que Tarantino pudiera aniquilar a los Nazis a su antojo. En aquella época donde a un hombre decidió que provenía de una raza superior y que éste sería motivo suficiente para acabar con sus congéneres. Y decidió pintar con sangre porque la Academia de artes de Viena le negó la admisión. Ahora solo me alegra de que a Tarantino se le brinde la posibilidad de hacer catarsis de su violencia a través de la cámara. Y que lo único que acceda a pintar con sangre sean imágenes de Bastardos sin gloria alguna.

10/26/2009

MI PRIMERA VEZ EN LA TERCERA DIMENSIÓN (3D)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Lo acepto. Lo primero que sentí fue sensaciones de vértigo con las que escasamente pude llegar a la silla. Y además de eso, llegué cinco minutos tarde. Gran error. Solo que esta vez no hubo una gran de serie de errores, como bien dice un amigo…

Luego de llegar a mi silla como quien finalmente alcanza la cima del Everest, procedo a colocarme las gafas polarizadas, a pesar de no dejar de sentirme un poco extraña y todavía, terriblemente confusa. Debo decir que a pesar de mis esporádicos alegatos en contra de la digitalización, (por aquello de la defensa del actor y las emociones humanas sobre la tecnología) el cine 3D se ha ganado un profundo e irrefutable espacio en mi. Viro la mirada hacia la derecha y veo a mis amigos absortos, estupefactos, uno de ellos, a quien todavía se le dificulta el proceso, alcanza a tomar su liquido con gran dificultad, mira hacia arriba, mira hacia abajo, hacia los lados, en realidad no sé si fueron segundos o minutos en lo que pasó el tiempo buscándolo, cuando estaba a solo unos cms. de él.

Esta vez no entraré en coloquiales pesquisas acerca del film, porque para ser honesta, no me llama, ni me llamó mucho la atención la historia central, o, creo que, inconscientemente se me olvidó “verla”, por fijar la atención más en la técnica, que en otro aspecto. No obstante, lo que se me venía constantemente a la mente era:¿ En que piensa Tim Burton cada vez que crea algo? ¿En qué mundo vive el? ¿Qué clase de enfermedad mental padecerá? ¿O aquella línea delgada que existe entre la locura y la genialidad no existe en su personalidad?. Dicen que la mayoría de los genios del mundo han adolecido de esta clase de alteraciones y Helena Boham Carter, su actual compañera,(quien actúa en la mayoría de sus films)alega de su creencia en que Burton pueda padecer del Síndrome de Asperger, una forma de autismo. No seguiré adentrándome en esto, si desean ampliar de que se trata visiten a mi amiga, la Wikipedia.

3D. Tres dimensiones. ¿Qué es y por que me gustó tanto? Para entender la tercera dimensión hay que comprender la estereoscopía, “La estereoscopía, imagen estereográfica, o imagen 3D (tridimensional) es cualquier técnica capaz de recoger información visual tridimensional o de crear la ilusión de profundidad en una imagen. La ilusión de la profundidad en una fotografía, película, u otra imagen bidimensional es creada presentando una imagen ligeramente diferente para cada ojo, como ocurre en nuestra forma habitual de recoger la realidad.”

Es decir, que cada ojo, puede “leer” una realidad diferente de una misma realidad es así como percibimos, alto, ancho y grueso (profundidad en este caso). Las técnicas utilizadas hacen uso de la superposición de imágenes, trabajo de luz contra sombra, perspectiva, etc.

Y pensar que celebro mi entrada a la tercera dimensión cuando en otros países ya hacen uso de la cuarta… Por ejemplo en el ojo de Londres, (un parque de atracciones), hace ya casi cuatro meses abrieron un cine 4D en el que existen máquinas de viento y nieve, piso vibratorio, burbujas de aire, rayos, así mismo se pueden experimentar olores y estos efectos ya existen hace algún tiempo en otros paises… Bueno… esa sensación va más allá de lo que apenas incursiona en la ciudad.


No pude evitar sentirme un tanto ridícula cuando me encontré saludando a la pantalla, luego de que uno de los personajes se colocara al frente e hiciera lo mismo. Sé que estuve en una silla bastante alejada y no pude concentrarme en observar el film y las reacciones del público al mismo tiempo, lo único que alcancé a percibir fue un niño de unos aprox. 6 años de edad quien se encontraba en la silla de atrás, elevaba las manos hacia arriba mientras brincaba con gran esfuerzo tratando de atrapar la nieve que “salía” de la pantalla. No pude más que alegrarme, y envidiar esa edad en la que la imaginación no es ridícula, como mi saludo.

No sé que sucederá de aquí en adelante con el cine, si podremos interactuar con la película, que el público pueda crear finales alternos, lo ignoro totalmente. Mientras seguiré viendo el film como más me gusta, como cuando era niña, ese que vi miles de veces a través del betamax absurdamente gigante de mi padre.

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