OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.


Desde hace varios días me recorre por la cabeza la idea de escribir este artículo acerca de la sinergia tan exquisita que se ha formado durante años y siglos entre el cine y la literatura. Vale recordar que el cine se queda, de manera continua, corto de ideas, y es por ello que incluso desde el inicio de su creación, se nutrió de la literatura.

La importancia de las adaptaciones cinematográficas radica en la divulgación cultural que hace el cine, que hace que se promueva la lectura. La colaboración con las editoriales hace que los nuevos formatos de los libros lleven en las portadas las imágenes de las películas, lo cual le otorga un gran poder llamativo a la nueva edición. Ver a sus actores favoritos en la portada de un libro, implica que, tal vez, la lectura sea más amena, porque se lleva fijada la imagen del interprete en el momento del repaso o análisis de la obra. Y las portadas de los libros SI influyen en la compra, -no hay un estudio formal, pero lo digo por experiencia personal-.




No obstante, a pesar de que es un fenómeno que se viene viendo desde hace mucho tiempo, ha sido recurrente en los últimos años. Es así como los clásicos de la literatura arrinconados en el cementerio de los libros olvidados, tienen la oportunidad de revivir una vez más y brillar para las nuevas generaciones. El galán y la diva de turno del cine son los encargados de guiarnos hacia la imaginación de lo que muchos no pudimos leer, ya sea por tiempo, por dinero o por negligencia.

Creo que este es un tema muy amplio, que necesitaría enfoques más claros. Mi enfoque viene a partir del fenómeno in crescendo y claramente vertiginoso que le ha generado ganancias exorbitantes tanto al séptimo arte, como a la industria editorial, y recientemente, a la tecnología, con los e-books, como el Kindle, el más popular entre todos, o los e-Readers y tabletas electrónicas.


La septalogía de Juego de Tronos se ha convertido en un gran fenómeno mundial de ventas gracias a la producción audiovisual transmitida por la cadena HBO.

Y no sólo el cine se ha beneficiado de estas historias, además de ello, las grandes cadenas de Televisión han encontrado una mina de oro en lo que respecta a dicha unión entre los libros y la producción audiovisual. Mencionaré una de las tantas que está en furor actualmente y de la que soy una profunda admiradora. Resulta que me recomendaron un libro del cual me advirtieron que sería una “droga poderosa y adictiva”, su nombre es Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin, la septalogía que se conoce comúnmente como Juego de Tronos. A mitad del año pasado, leí el libro, y luego no pude contenerme, y adquirí el resto. Hasta el momento he terminado de leer el cuarto libro y, a pesar de que la Biblia le quedó pequeña a Martin, por el tamaño monumental de estos libros, la mayoría de gente las devora porque quiere comparar la imaginación propia del autor, lo que traduce cada quien en su cerebro al momento de leer, sumado al traslado técnico y servicios de guion hacia la pantalla. Tanto la calidad de la producción como el excepcional conocimiento del autor acerca de la psiquis humana han guiado al éxito a Juego de Tronos y la han posicionado, no sólo como un best-seller editorial, sino también, como una marca.

De aquí, se generan varios cuestionamientos, no con estos libros en específico, sino con toda la producción intelectual que se traslada a la pantalla.

  1. ¿Qué tan fiel es la producción audiovisual al libro?
  2. ¿Qué tantas “libertades” se pueden tomar los guionistas y escritores de la serie que adaptan un libro, que algunas veces terminan por tergiversar el sentido mismo de la obra literaria?
  3. ¿Es aconsejable leer el libro antes o después de ver la producción audiovisual?
  4. ¿Por qué el fenómeno ha tomado tanto auge de unos años para acá?
  5. ¿Cúal es el rango de edades en el que se encuentra el público que es más dado a dicho fenómeno, es decir, a leer y ver la película, porque están interesados en la compenetración entre ambas artes?

Otros grandes ejemplos recientes del traslado de la literatura al cine son:


 EL GRAN GATSBY (2013)


Considerada una de las mejores novelas de la historia de la literatura del suelo estadounidense. Un clásico de la literatura del autor F. Scott Fitzgerald de la Generación Perdida, que está en vía de ser estrenada el 17 de Mayo en Colombia, dirigida por Baz Luhrman. Se nos viene una versión bastante estilística de la cual nos tiene acostumbrados ya dicho director, quien ya había tomado muchos años atrás a Romeo y Julieta, y le dio un toque totalmente distinto y atípico de la novela original.

Varias ediciones están por llegar a Colombia. Editorial Anagrama y DeBolsillo son las que dentro de un par de semanas, -o días- estarán en las estanterías de las más importantes librerías del país. Estas nuevas ediciones se benefician de que ya han acontecido más de 70 años Post mortem auctoris (después de la muerte del autor) de Fitzgerald, por lo cual su obra pasa a ser de dominio público. Razón por la cual las obras impresas de éste autor se venderán como pan caliente de ahora en adelante. Gracias a Luhrman, los espectadores casuales y cinéfilos obsesivos podrán atender a  una visión post moderna del gran clásico literario.

Protagonizada por Leonardo di Caprio, Tobey Maguire y Carey Mulligan, la cinta se será la encargada de abrir el Festival de Cannes.

Ya se había llevado otra obra de Fitzgerald al cine. El Curioso Caso de Benjamin Button que fue adaptada por Eric Roth y dirigida por el cineasta David Fincher.

 

Anna Karenina (2012)


Si usted va a una librería, encontrará que hay ediciones recientes de este libro en las estanterías. Del escritor ruso León Tolstoi. Se han realizado siete versiones de esta obra en el cine. La más reciente del año 2012. En la que se destaca el uso de la ambientación móvil y la obtención del premio Óscar por mejor vestuario que se llevó a finales del mes de febrero de este año. Otra de las obras más prominentes de este autor que han sido adaptadas a la pantalla grande es la obra Guerra y Paz.


LA TRILOGÍA MILLENIUM 


Además de pertenecer al género de novela negra, la trilogía Millenium se alimenta del cine periodístico investigativo.  Los grandes daños que pueden ocasionar las fuentes no confirmadas, las denuncias a grandes personalidades y/o corporaciones y empresas. Está dividida en cuatro partes. Los títulos de las novelas que le conforman son: Los hombres que no amaban a las mujeres (2005), La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2006) , y La reina en el palacio de las corrientes de aire (2007).

En Colombia se encuentra publicada por la Editorial Planeta.

Las tres fueron hechas en versión sueca y la primera fue hecha en un remake estadounidense un poco más estilizado, protagonizada por el actual hombre Bond, Daniel Craig, y con el título La Chica del Dragón Tatuado. Hubo divergencias y convergencias acerca de quien fue la mejor Lisbeth Salander –la famosa hacker andrógina- y hasta ahora, creo que esa competencia quedó nivelada.

Ahora, que el autor de dicha trilogía haya fallecido de una manera tan repentina y justo días después de hacer la entrega del tercer manuscrito de la serie, al parecer, alimenta el morbo de quienes le leen. Si me cuestionan si me lo ha alimentado a mi, la verdad dicho hecho me es indiferente. Con el objetivo de redondearles la historia puedo agregar que Stieg Larsson era un periodista y escritor sueco quien se interesaba firmemente por la investigación periodística, el racismo y el nazismo, entre otros temas.

Esta trilogía aparece como la aguda y punzante representación de una crítica social claramente expuesta hacia lo que es oculto en la sociedad sueca, abusos del poder, además de señalar el daño sigiloso y extenuante que causa la violencia verbal, sexual y de todo tipo hacia el género femenino en la cual, además, la doble moral hace su presencia a través de una historia con tintes de crudeza.

EL HOBBIT (2012- 2013-2014)



Después del éxito de la adaptación de en lo que a mi concierne, una de las mejores trilogías del cine de fantasía, y que estableció un hito en la historia del cine, El Señor de los Anillos de la trilogía de J.R.R. Tolkien, aparece El Hobbit –del mismo autor-con un libro de unas 300 páginas, de la cual Peter Jackson, director que repite en ambas producciones de trilogías,  se encuentra en producción de la segunda parte en este momento. La obra se ha dividido de esta forma: El Hobbit: un viaje inesperado (The Hobbit: An Unexpected Journey, 2012), El Hobbit: La Desolación de Smaug (2013) y The Hobbit: There and Back Again, El Hobbit: historia de una ida y una vuelta. (2014).

Se le ha criticado que es imposible extraer tres películas de libro tan diminuto, pero ya veremos, que en eso radica la magia de Jackson, en alargar más de la cuenta la obra. Ahora, lo genial en la primera entrega fue la tecnología 3DHFR, High Frame Rate, habitualmente abreviado HFR, que es un formato cinematográfico en el que se emplean unas velocidades de grabación y de proyección mayores que el estándar de la industria, de 24 fotogramas por segundo (fps). En ella se utilizaron 48fps, la cual es la primera película de amplia difusión en emplear dicho formato.

Detrás de cámara de "The Monuments Men", dirigida por el cineasta George Clooney

THE MONUMENT’S MEN (sin título en Español).





Y como la II Guerra Mundial es equivalente a premio Óscar, o en su defecto, nominaciones, o en su defecto,  a miles de nominaciones de la crítica, entre premios y reconocimientos, este tema es infaltable dentro de la cultura cinematográfica y literaria.  Dirigida por George Clooney, y protagonizada también por el, además en el reparto también están, Cate Blanchett, Matt Damon, John Goodman y Jean Dujardin. Como sé poco acerca de este proyecto, pero me parece que será una propuesta muy interesante. Les dejo la sinopsis:

“La segunda guerra mundial no sólo se cobró vidas humanas: el patrimonio artístico europeo fue también víctima de la barbarie nazi, que ejerció de forma sistemática el pillaje y el saqueo de obras de arte de todo tipo, incluidos cuadros de Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Van Dyck y Vermeer, robados para Hitler y otros dirigentes del nacionalsocialismo. En total, más de cinco millones de objetos fueron confiscados y trasladados a los territorios del Tercer Reich durante los primeros años de la guerra.

Para evitar la desaparición y el deterioro de ese enorme legado cultural, cuando la guerra encaraba su fase decisiva los aliados crearon la sección de Monumentos,
los miembros, conocidos como Monuments Men, -directores de museos, conservadores, historiadores y profesores de arte-  encararon en aquellos años cruciales una carrera contrarreloj para salvar tesoros culturales de la destrucción”.

 

GUERRA MUNDIAL Z (2013)

 

Además de vampiros en el siglo XXI, están de moda nuevamente los Zombies. La productora Plan B de Brad Pitt es la encargada de trasladar la obra de Max Brooks al cine.  Está  dirigida por Marc Forster y protagonizada por Brad Pitt.  “La vida de Gerry Lane (Brad Pitt), un empleado de la comisión posguerra de la ONU, cambia cuando un misterioso virus azota a la especie humana y es más que probable que erradique a la humanidad entera. Para evitar que esto ocurra, viajará en una carrera contra el tiempo por todo el mundo con tal de detener esta pandemia que convierte a las personas en zombies”.


Entre Shakespeare, Jane Austen, León Tolstoi, Ernest Hemingway, Charles Dickens, Virginia Wolf, Lewis Carroll, Emily Bronte, Mario Puzo, etc… con exponente de un millón y más…  Y recientemente, el escritor Dan Brown, otro gran fenómeno en ventas. Y la lista de libros transpolados al cine o a la producción audiovisual es colosal. No podría referirme a todas las obras en un escrito, pero sí deseaba hacer énfasis en varias de las más recientes obras que han sido beneficiadas de ese permanente dialogo existente entre el cine y literatura.

El Perfume de Patrick Suskind fue llevado al cine por el director Tom Tykwer
BONUS EXTRA: Según mi opinión la mejor adaptación cinematográfica de un libro: El Perfume de Patrick Sûskind.




La respuesta acerca del origen de la vida es un tema que nos trastorna desde milenios atrás, y esta es precisamente la premisa sobre la cual Prometheus yace. Mientras un grupo de exploradores de distintas disciplinas emprenden un viaje a bordo de la nave espacial Prometeo en búsqueda de los inicios del ser humano. Y, como estas preguntas se quedan sin respuestas se podría inferir que existe la posibilidad de una secuela.



El nombre que le da título a la nave es Prometeo, que en la mitología griega representa a un Titán. Él era un campeón de la humanidad, conocido por su inteligencia astuta, que robó el fuego de Zeus y se lo dio a los mortales .  Su mito ha sido tratado por un número de fuentes antiguas, en el que Prometeo se le atribuye - o acusado de - jugar un papel fundamental en la historia temprana de la humanidad. La analogía se torna más evidente conforme avanza la historia, en la que los exploradores tienen el mismo destino que el Prometeo griego por haber retado a los dioses. Y como dato curioso, es el fuego otorgado a los humanos por Prometeo –el griego- el que es utilizado como arma para atacar a los alienígenas -O Xenomorfos como se reconoce a la forma terrestre de criaturas nombre atribuido por Elllen Ripley- a través de los lanzallamas que carga la nave como protección del equipo ante alguna amenaza exterior.



Ahora, a pesar del gran despliegue de efectos especiales tan descomunales en su tercera dimensión que sorprenden hasta dejarnos estupefactos y boquiabiertos, y de muchos otros aspectos positivos, el filme decae de manera casi que permanente a causa del guión que transita de manera recurrente entre escenas planas de diálogos y escenas de adrenalina desenfrenada, aunque, lamentablemente, no sale bien librado de este juego entre lo uno y lo otro. Así, la ausencia de solidez en el guión se convierte en el primer y único problema de Prometeo. Y aunque extravía gran parte de la claustrofobia propia de sus predecesores –que en este caso serían sus secuelas- maneja varios momentos de tensión que valen la pena presenciar.


Entre los aspectos más destacables se encuentran los actores protagonistas, Michael Fassbender, en representación de David, el androide con sentido de lealtad único hacia su creador, pero con un sentimiento generalizado de desdén, curiosidad y arrogancia hacia los humanos, -ya que éstos no lo impresionan-, que se comporta como un niño mientras juega en la nave como si estuviese en el recreo, y que observa la misma película una y otra vez -Lawrence de Arabia-  para apropiarse de los diálogos: “El truco, Potter es que no importa que duela”, lo oímos repetir esta frase una y otra vez. Es como una especie de ayudante o ama de llaves del líder de la compañía que financia la expedición, pero que maneja unos objetivos propios. Y junto al personaje de Noomi Rapace -que interpreta a Elizabeth Shaw en el mismo estilo de mujer férrea, dura, invencible con un complejo instinto de supervivencia que maneja cierta remembranza al personaje emblema de Sigourney Weaver-, se convierte en uno de los más memorables.
A pesar de que los personajes humanos no son delineados en su totalidad, hay que otorgar menciones para Guy Pearce como Peter Weyland, director de la compañía, quien logra sobreponerse a su maquillaje poco creíble para darnos su versión de un nonagenario – muy probable con más antigüedad-, con toda la ambición necesaria para llegar al final de sus días buscando el origen de la humanidad. No pudiendo decir lo mismo de Charlize Theron, que ésta vez se queda a medio camino del perfil del líder-villano y nos deja con un sinsabor que su personaje pudo haber proporcionado una cantidad mayor de conflictos.

Una de las escenas que más impresiona, es sin duda la inclusión de la operación – lo enunciaré así simplemente para no agobiar al lector con spoilers- donde hay una instalación médica de alta tecnología, que cuenta con una cápsula médica robótica (llamado Med-pod) que puede tratar cualquier necesidad hospitalaria o cirugía de emergencia.

Se le añaden puntos además, por haber trabajado en sets de filmación, pudiendo hacerlo en su totalidad a través del CGI, siendo esto una preferencia del director Ridley Scott por conservar la mayor capacidad de autenticidad posible. Los diseños de la nave se hicieron a partir de modelos de la NASA y de la Agencia Espacial Europea, por Arthur Max, director de arte que ya ha tenido un extenso trabajo colaborativo con Scott, -véase Américan Gangster y Gladiator- , y que de la misma forma realizó el diseño tanto del planeta en el que aterrizan como todo lo que circunda en su exterior e interior. Las líneas vanguardistas de la nave insignia fueron primordiales para demostrar que la misma estaba equiparada con toda la tecnología necesaria para transportarse hacia otro planeta.


Así que más de tres décadas después que se iniciara la mezcla entre ciencia ficción y terror que suponía Alien, Scott, el director, planteó que era hora de volver a sus raíces ya después de haber explorado otros campos, no obstante, Prometeo conserva algunas líneas generales en similitud, pero transita tanto por lo filosófico que se olvida de la acción-terror que nos brindaba la primera. No obstante, el director, ha enunciado que Prometeo está enmarcado en otro “universo” completamente distinto.



Vale la pena apreciarla en tercera dimensión pues ha sido una de las pocas que ha sido originalmente filmada con cámaras 3D, sin conversión post- producción, lo cual le otorga un sentido de profundidad propio del formato y del detalle de cada elemento de las escenas. Pero su tercera dimensionalidad no es expuesta de manera exagerada o desordenada, en cambio nos resalta la capacidad del formato mismo.

Escena para no perderse: LA OPERACIÓN!!!! (Va en mayúsculas).

Mi recomendación: No vaya con expectativas altas y será recompensado.




11/26/2011

COLOMBIANA (VENGANZA DESPIADADA)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Hay algo que siempre me llama poderosamente la atención de mujeres vengativas representadas en el cine. Ellas llevan consigo ese cierto aire de desazón interna en el alma, mezclado con la necesidad imperiosa de la venganza bajo todas sus formas, ya sean éstas justificables o no. Es así como una Rosario Tijeras, Beatrix Kiddo o Erica Bain, pueden llegar a convertirse fácilmente en alter egos de cualquier mujer que se sienta ultrajada.

Es la fémina que ha sido violentada en su ser más íntimo hasta que el demonio que llevan dentro se les escapa.

Afirmo que me siento representada. Es obvio. Una mujer hace lo que quiere con un arsenal completo de pistolas, metralletas, y técnicas de defensa personal. Y se va vengando de todos los que le hacen daño. Hasta los hombres de tamaño de un dinosaurio son un mero obstáculo para esta mujer de proporciones casi anoréxicas, lo cual, entre otras cosas, es risible. Que si le dieran una de éstas armas a una mujer en un mal día… Ya habría mucho daño en las esquinas. Pero siempre están aquellas armas que podemos empuñar. Aunque se escuche cursi. Las armas del amor. (Que se vea la cursilería de mi cumpleaños).

Entre otros componentes irrisorios está la imagen fugaz de Pablo Escobar al inicio del filme, y la imagen de una Bogotá calurosa y polvorienta.

No obstante, saliéndome de toda fanática y pueril internalización de un claro producto comercial, designar el título de “Colombiana” para una mujer asesina no es precisamente la imagen que el país se puede dar el lujo de tener dados los tiempos que corren, y éste no podría ser un título más inapropiado, justo cuando la nación está dando grandes peleas contra la violencia.

Y el tráiler repite tantas veces como una mantra: “Cataleya, nunca olvides de donde vienes…”. De Colombia, por supuesto. Y como futuras relaciones mentales que extranjeros realicen entre mujer y Colombia estará una asesina.

Varios críticos señalan como una falencia en el filme, la dirección errática de su director, con lo cual tengo que concordar que la fuerza escénica que Saldana le confiere a su rol es casi lo único a rescatar dentro de un sinnúmero de errores, que van desde un guión predecible hasta la selección de un complejo actoral que no van más allá de ser simples obstáculos para la protagonista. Es por tanto obvio que un producto al que se le ven ciertas ruedas flojas no se encamine al 100%.

Entre encuadres de cámara desaprovechados, edición y música claramente superfluas, este filme no logra tomar las riendas de lo que pudo haber sido.

Sin embargo, millones de mujeres seguirán viéndose representadas en una sola que lo hizo todo por el trauma que a ésta le confirió la violenta perdida de sus padres a temprana edad. No es de ninguna forma excusable, pero es entendible.

Escena para no perderse: Cataleya nadando entre tiburones.

Mi recomendación: Solo véala si usted es una mujer con sed de venganza.

1/25/2011

BLUE VALENTINE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Apostarle a la reciprocidad en el amor a veces suele ser tan absurdo como ganarse la lotería. Pretender que este sentimiento o voluntad, o como le quieran llamar, esté presente por un tiempo determinado sin que la unión se vaya transformando suena descabellado.


Todos somos seres en constante cambio. Que en esencia somos los mismos, es cierto, pero las múltiples circunstancias que nos rodean día a día, nos modifican conductas, emociones y demás.
Blue Valentine le apuesta a eso, precisamente. Como una persona puede no ser la misma en unos años, el amor entre ésta y su compañero, va transformándose. A veces logra adaptarse, a veces no.


Este es el caso en el que el amor no se adaptó.


Ryan Gosling y Michelle Williams emprenden una labor casi quijotesca. Mantener dos horas en vilo al espectador a través de diálogos. Y logran salir maravillosamente airosos de ello. Para alguien quien aprecia la actuación y sus infinitas formas éste será un banquete de la expresión visual.


A pesar de la crudeza de sus escenas, Gosling le introduce al filme ciertos respiros necesarios, y desde ya parece ser un digno sucesor de Ralph Phiennes, lo cual acaparará la atención de las féminas. Un amante romántico y obsesivamente fiel. Otro de los motivos con el cual podrán deleitarse.


Y su director, Derek Cianfrance, hace uso de flashbacks intermitentes para contar el comienzo y el final, precisamente porque es tan difícil su visionado, que es necesario tratar de “agilizarlo” un poco, sin embargo, observar cambios entre el antes y el después de manera intermitente hace que se sienta más la degradación de la relación que transita desde lo más dulce hasta lo más agrio.


Un drama crudo en los tiempos postmodernos del amor que vale la pena ver por las actuaciones brillantes de Gosling y Williams.


Escena para no perderse: El motel azul.


Mi recomendación: En plena era de efectos digitales, este filme puede que no tenga la aprobación del espectador común. Si usted es uno de esos, hágase un favor y absténgase de su visionado.





Si usted no tiene idea de que es Espectro Patronum, Petrificus Totales, Sectusempra o Adava Kedabra, ni para que sirven; tampoco tiene idea quien carajos es Dumbledore o Dolores Umbridge, mejor ni se acerque a ver la primera parte de esta septalogía porque quedará frio y no precisamente por el aire acondicionado de la sala.



Si a usted le da pena que lo vean en una sala en la que se va a observar al pequeño mago que vimos crecer y que ahora ni es pequeño, pero sigue siendo mago, no se preocupe de lo que piensen los demás, porque de vez en cuando hay que dar rienda suelta a la imaginación y poder creer que existe un mundo de magia alterno al mundanal actual y que el resto somos Muggles (personas que no tenemos conocimiento de magia).

Creo que la magia alguna vez nos pasó por la cabeza en la niñez, algunos querían volar como Superman –y no lo lograron-, y hay quienes como yo, soñaban con ser brujas en vez de princesas. Y soñaban con castillos mientras yo dormía al lado de un VHS y un libro de “Cómo leer el Tarot”.


Todos vimos crecer a Harry Potter y sus amigos durante estos años, yo los vi crecer en dos días gracias a una maratón, y mientras me introducía en ese mundo me preguntaba acerca de la genialidad de J.K Rowling, y que clase de mente se necesita para crear siete libros con una descripción detallada de tantos elementos que rayan en lo absurdo. Definitivamente quisiera conversar con la autora para saber que es lo que tiene en la cabeza.



En resumen, el ensamble actoral es perfecto, encabezado por la mística perfección del personaje de Voldemort interpretado por Ralph Phiennes, quien puede trasladarse de ser un amante turbado –como lo referenciamos comúnmente- hasta llegar a ser un malvado señor de la oscuridad con una precisión tan genial que raya en la perfección. De aquí en adelante las brillantes actuaciones de Radcliffe y de la siempre oscura, una de mis favoritas, Helena Boham Carter, a quien reconocemos además de su gusto por estas interpretaciones que se salen de lo común, por ser compañera sentimental de Tim Burton.

Esta versión viene sin la mítica escuela de Hogwartz, lo cual le brinda un carácter más libre a la narración, además del comienzo de etapa de adultez de Potter le brinda un mejor sabor y una mayor fluidez a ésta, además de que cuando el espectador ya llega a ver la séptima versión se encuentra tan enamorado de los personajes que es más fácil para él comprender sus acciones.





La dirección de arte es elevada a su máxima expresión con la oscuridad a la que nos tiene acostumbrados Andrew Ackland quien ha coloreado la imagen desde la primera versión de esta septalogía hasta el momento. De igual forma David Yates, su director general, hace un excelente trabajo al madurar la adaptación de la obra en las últimas cuatro versiones.


Este será un filme entretenido para el espectador desprevenido y para el fan acérrimo será una hermosa transición hacia la destrucción de Lord Voldemort, porque según la profecía, alguno de los dos deberá perecer al final, y como Rowling acabe a Potter se las verá mal con un montón de gente. Un filme que nos sigue demostrando la importancia de un mentor en tiempos tan oscuros como los actuales.


Escena para no perderse: La destrucción del tercer Horrocruz. Y todas donde aparece Voldermort.


Mi recomendación: Si ya se ha visto las anteriores sabrá que la duración es de promedio más de dos horas de cada versión, así que haga el paso por el baño antes de ingresar a la sala.

11/13/2010

I'M STILL HERE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



No soy muy amiga de los documentales, a pesar de que existe una línea muy delgada entre la realidad y la ficción.


No obstante, era imposible para mi no ver un relato visual de los aconteceres de la vida de mi actor favorito, -después que decidiera alejarse de las cámaras de manera definitiva-, Joaquin Phoenix, a quien tengo el placer de observar desde hace alrededor de dos décadas.


Desde que supe que Phoenix iba a dejar la carrera de actuación me entristecí de una manera absurda. No tener la oportunidad de extender su filmografía me parecía un atropello contra el séptimo arte. Puedo pensar mil cosas ahora, pero lo que más se viene a la cabeza es que es muy probable que su depresión le haya explotado de manera tardía por el abrupto fallecimiento de su hermano cuando apenas tenía él, trece años de edad.


No vi, este documental, lo sufrí. Una hora y cuarenta y cinco minutos de una de las etapas más crudas de la carrera de Phoenix. Momentos que captan su más que obvia depresión aguda, -aunque no sé exactamente por lo que está atravesando-, se termina por confluir en una muestra del lado oscuro de Hollywood, ese que sólo nos quieren manifestar a través de alfombras rojas y sonrisas prefabricadas para las luces exteriores.


Es así como una de las más brillantes carreras de actuación parece que está presenciando su final. Y a mi parecer es absurdo que este documental haya acabado sin tener la posibilidad de otorgarle la verdadera ayuda que puede necesitar en esta etapa tan triste.



Joaquin respira un profundo desazón por su vida, este documental nos relata la forma en como Hollywood lo preparó para los roles que interpretó de tal forma en que ya no sabe quien es él mismo. Así que trata de reinventarse a sí mismo y se deja consumir hasta lo más bajo, hasta llegar a lo más puro en su vida. Y lloramos con él, nos reímos, incluso de su tristeza, pero al final solo le deseamos que alguien lo encamine hacia lo verdadero.


Mientras Phoenix continúa perenne en su etapa más cruda, el público se conforma con hacerle trampas, escudriñar de manera morbosa toda su vida, para así poder señalar hasta su más ínfimo error, porque solo de esta manera tendrá la posibilidad de no verse a si mismo.


Precisamente, quienes más tendemos a buscar errores en los demás, presentamos un profundo de temor de buscar en nosotros mismos. Y después nos jactamos de haber señalado miles de desaciertos en su vida, que no sabe cantar rap, que no sabe conducir su vida, y muchos más, y pensamos que reírnos de otro nos hace “grandes”, y sacamos a flote una cantidad excesiva de antivalores, cuando en realidad nos termina pudriendo el karma.


Creo que si todos hiciéramos un relato de nuestras vidas como éste, nos quedaríamos sin amigos, por lo menos sin los que aparentan serlos, así que nos quedaríamos sólo con los verdaderos.
Así que los insto a realizar documentales a cada uno de ustedes acerca de su propia vida, representando lo peor de si mismos.


Tal vez nos quedaremos sin “amigos” en Facebook, en Twitter, Tumblr o cualquiera de las redes sociales. O tal vez tendremos más, que sólo servirá para alimentar el morbo de los demás.


Si quiere descubrir sus verdaderos amigos, es una buena, aunque triste forma…



“Este lugar me hace pensar… ¿Qué es peor? Vivir como un monstruo o morir como un hombre decente?”.


Martin Scorsese lo ha logrado nuevamente. Con un estilo vivazmente expresionista que nos conduce a un exquisito thriller psicológico, su director hace gala de una de sus grandes obras, y, aunque en el futuro no será visionada como la mejor de su carrera, si como una brillante y excelsamente tensionante pieza de arte.


Es estrictamente necesario referirnos al escritor estadounidense Dennis Lehane, quien se presenta como la soberbia y fluida pluma de obras que han sido trasladadas de manera magistral al cine, a saber, “Gone baby gone”, y una de mis favoritas dirigidas por Clint Eastwood, la ya legendaria “Mystic River”. Es reconocido que Lehane dota a sus personajes de una dualidad circular (debido a la complejidad) y moral que les brinda un mayor despliegue de emociones y, por lo tanto, una mayor empatía para el lector/espectador. En Shutter Island nos confirma su cualidad de escritor de trazos firmes y diálogos intensos.


Aún así, debo mencionar que algunos espectadores en la red no han perdido el tiempo para señalar y acusar de plagio a Lehane, (el escritor) debido a la gran semejanza de la línea central por el libro adaptado de la misma forma al cine en 1983, “Los Renglones torcidos de Dios” del escritor español Torcuato Luca de Tena.
Aún así, con esta posible no identificación del verdadero autor, Scorsese nos presenta en su film una sublime atmósfera onírica junto a la más selecta estilización visual coloreada principalmente por el rojo de la sangre, enardecida a través de la cinematografía de Robert Richardson quien ha trabajado para “Kill Bill Vol. 1 y 2” y “The Aviator”.

Si de referencias anteriores hay que elucubrar nos beneficiamos de la mítica “One flew over the Cuckoo’s Nest” (1975), y de Quills (2001) en la que la unidad de lugar se repite. Una institución mental, en un tiempo anterior de la reforma psiquiátrica donde los procedimientos para las enfermedades mentales eran intensamente cuestionados, aunque, para nuestra fortuna no eliminados en su totalidad.

Sinopsis extractada de Wikipedia : “En 1954, los agentes judiciales Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son enviados a una institución mental para criminales situada en Shutter Island, con el fin de buscar a Rachel Solando, una psicópata que ha escapado misteriosamente de su celda. Una vez dentro, conocen al doctor John Cawley, la cabeza visible de la institución, quien no está dispuesto a colaborar con los agentes. Una tormenta los deja atrapados en la isla, y un caos entre internos empeora la situación. A lo largo de la cinta, las circunstancias en el interior de la isla hacen renacer los recuerdos y los conflictos internos del protagonista central, en donde el suponía que llevaban ahí a los internos para hacer experimentos con ellos.”

Del casting se desprende directamente Di Caprio, del cual, debo admitir que no soy una admiradora profunda. No obstante, puedo asegurar que nos ofrece una interpretación con un elevado sentido de fe y verdad. Este actor comienza ya a rendir los frutos de su vasta y aunque, no muy alabada experiencia.

Mark Ruffalo, líder de una aguda sobriedad interpretativa magnificada con su tono característico de voz pausado, abre paso de manera humilde para que el protagonista, Di Caprio, pueda brillar y de la misma forma establecer una estrecha relación entre ambos. Pocos actores reflejan esa valentía de alejarse del spotlight y Ruffalo es uno de ellos.




Sir Ben Kingsley, a quien le profeso una profunda admiración, (reverencia para él), después de haberlo visionado en Elegy como el taciturno, obsesivo y provocador amante de Penélope Cruz, gira 360 grados y nos ofrece una actuación con características pausadamente más siniestras. Se configuran sus expresiones visuales como temiblemente exquisitas. Resulta imposible no poder leer cada una de sus miradas.

Jackie Earle Harley, (Watchmen), a pesar de su corta aparición, nos confirma una vez más por que su posible encasillamiento de roles oscuros no es más que la combinación de su rostro con fisonomía malévola y su facilidad innata para la comprensión profunda psicológica de los personajes que encarna.


Uno de los elementos más brillantes, que en si parece ser otro personaje más de la historia, está determinado bajo la composición musical muy a lo Hitchcock, que refleja esa particularidad terrorífica y angustiante en sus obras.



Excelentes interpretaciones, brillante dirección, un guión con un eje central seductor y puntos de giros emocionantes e inesperados, insuperable puesta en escena, hacen de este film un MUST-SEE en su lista de películas por ver en este mes. Eso sí, tenga muy pendiente el camino de regreso a su hogar.


Ahí se las dejo.





http://campus.usal.es/~revistamedicinacine/Vol_3/3.2/esp.3.2.pdf/manicomios.pdf
http://es.wikipedia.org/wiki/Expresionismo#Cine

3/24/2010

EDGE OF DARKNESS

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Debido a una extraña y casi inusual naturaleza sumamente inquisitiva que me caracteriza, me encontré tratando de inferir en algún momento cómo sería el sentimiento que se tiene hacia un hijo. Y, aunque haya podido vivenciarlo de forma invertida, e incluso percibirlo, no sabría que haría en caso de que tuviera una pérdida de esa magnitud.


Perder a un hijo o una hija. Nótese que el término “perder” podría ser denotado simplemente como la huida física de este miembro a cualquier x lugar del mundo. Pero, ¿y si ese hijo, falleciera? ¿Y si dicha persona que usted creó con el mayor esfuerzo y amor que alguna vez imaginó posible, fuera asesinado? ¿Qué haría? ¿Sería usted benevolente con el infractor, o, en el peor de los casos, sería usted capaz de lo inimaginable para llevar a cabo una temible venganza?

Este eje central ya había sido brillantemente capturada y explorada en el film “Taken” (2008), o, en una línea muy parecida, con un guardaespaldas que es salvado del infierno en que se le había convertido su vida hasta que aparece en escena una niña a la cual le comienza a profesar un gran cariño en “Man on Fire” (Veáse en este blog un escrito inspirado por el film) " A propósito de las Llamas" (2004). Ambas altamente recomendadas.

Beneficiarse de una fórmula de la que se han obtenido excelentes resultados con anterioridad, puede o, muy fácilmente conducir un éxito o un fracaso. En el más deprimente de los casos, ser considerado como una mala imitación de la original.

No hay mayor pecado que desperdiciar por completo a un complejo de actores con los cuales se puede obtener una calidad suprema de pureza intimista y natural, como es el caso del veterano Mel Gibson, quien regresa delante de cámaras después de una ausencia de ocho años. Así mismo, desperdiciar a Ray Winstone, (Jedburg) obligándolo a una monotonía que raya en el aburrimiento, termina confluyéndose como insoportable. La ausencia de dirección de actores es cruelmente palpable. Los antagonistas están restringidos a un estereotipo tan común, que en vez de desviar la historia para que el espectador indague por su cuenta, te remarcan una y otra vez su clara incapacidad para sorprender.

Edge of Darkness, es la adaptación de una miniserie de Londres que se benefició de un éxito rotundo en el año 1985, dirigida por el mismo director del film, Martin Campbell, (Casino Royale). Si el traslado a la gran pantalla hubiese tenido cabida antes de que llegaran los films anteriormente mencionados, éste habría sido un éxito. Lamentablemente, para superar una línea que ha sido virtuosamente explorada con anterioridad, se ofrece como necesario un replanteamiento de la historia.

Esta es la sinopsis extractada literalmente: “Thomas Craven (Mel Gibson) es un veterano detective de homicidios del distrito de policía de Boston y un padre viudo. Cuando su única hija, Emma (Bojada Novakovic) de 24 años, es asesinada en las escaleras de su casa, todo el mundo supone que él era el objetivo. Pero él pronto sospecha lo contrario, y se embarca en la misión de averiguar la vida secreta de su hija y de su asesinato. Su investigación le lleva a un peligroso y engañoso mundo de encubrimientos corporativos, connivencia gubernamental y asesinato—y a un misterioso agente del gobierno, Darius Jedburgh (Ray Winstone), que ha sido enviado para eliminar las pruebas. La solitaria búsqueda de Craven de respuestas sobre la muerte de su hija se convierte en una odisea de descubrimiento emocional y redención.”

En referencia al guión, si bien es cierto que ofrece algunas escenas contadas sorpresivas, auxiliadas éstas por la crudeza visual narrativa, los puntos de giro son prácticamente inexistentes.


Se podría resumir como un thriller medianamente elaborado, con algunos toques sorpresivos, que ofrece una buena, aunque desgastada actuación central de Gibson.


Mi recomendación, si usted ha visto las mencionadas anteriormente, sólo remítase a ésta si es un admirador del trabajo de Gibson. Si no, déjela pasar.

3/19/2010

500 DAYS OF SUMMER

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



“.. Summer sólo amaba dos cosas: la primera era su oscura y larga cabellera, la segunda era lo fácil que la cortaba sin sentir nada”.

Pregúntese si desea continuar.


Esta es la historia de una chica que escribe impresiones acerca de los films que observa. Pero deberá saber con anterioridad, que ésta no es una crítica…


Como aquel viejo amor o desamor al que a pesar de todos los infructuosos y desgastantes esfuerzos nunca pudimos entender. Del que no tuvimos la oportunidad de desarmar a través de un poema escrito con el alma y desgastado en la mente. De la misma forma existen films que se nos introducen con tanta fuerza en el alma que tratar siquiera de narrar por que nos gusta o disgusta es como tratar de decir el nombre de quien nos hemos enamorado sin que se nos dibuje una sonrisa en los labios. Absurdamente inevitable.


Summer es una chica igual a todas. Tom es un chico igual a todos.


No se engañe tan fácil. Si la anterior premisa fuese cierta, aquí no habría historia. ¿Qué sería de la vida sin la sal de la vida necesaria?


Como fiel creyente de que las personas existentes o preexistentes en la vida de cada quien tienen que cumplir un rol específico. Ya sea como el Ying- y el Yang, nos proveerá de algo positivo o de algo negativo.

A veces involucrarse tanto, puede ser dañino. Involucrarse de cualquier forma posible. Esta vez he decidido dejar que mi objetividad se vaya a la basura. (Sólo por hoy).

Podría mencionar que la estructura narrativa visual es brillantemente inusual, que en una escena crucial se asemeja a “Sliding Doors” (1992) por la división en la pantalla de una misma realidad y posibles duales destinos, que los diálogos aparecen puntuales y precisos, que la historia es exquisita… podría, podría, podría, yo podría, pero no lo deseo.

Porque más que todo ésta es una historia de personajes. De una chica que posee cualidades de chico, quien controla la relación, para quien sentir se le convierte en un privilegio que no puede alcanzar, para quien el amor es un convenio malogrado e inservible. Y de un chico que descompone minuciosamente todo lo que la chica menciona y lo revisa de tantas formas posibles, y lo analiza con sus amigos, y lo mastica y lo duerme, y lo sufre, y lo escupe y lo vuelve a tragar tan fuerte, que se le convierte en una obsesión insufrible.
Oh-oh!!! Esta es una historia de obsesiones. Ya lo entiendo.

Yo podría hablar de Tom y Summer toda la madrugada… Podría, podría, podría, yo podría, pero no lo deseo.

Le extiendo la visita a mi obsesión.

Esta es una historia de una chica que conoce un chico.

Pero deberá saber con anterioridad que no es una historia de amor.


3/16/2010

MY TOP OF MIND (En films)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Pabela desde La Cinerata, un blog que a mi parecer es VIP, debido a la intrepidez e inteligencia de sus escritos y noticias y su suprema obsesión por el cine (lo cual tenemos en común), me ha ofrecido este meme, el cual, además de representarle todo un gran reto a mi memoria, me honra de sobremanera que haya pensado en mi para su respuesta.
No me resta más que agradecerle la extensión de este juego que apela, además de mi agilidad mental, a una clara definición de mis gustos ya sean éstos ocultos en lo más profundo de mi subconsciente o en lo más claro de mi superficialidad buscada.
Los films aqui expuestos serán los primeros que vienen a mi memoria. No significa que menosprecie de ninguna forma a las millones de películas existentes.

Les recomiendo ampliamente a Pabela y La Cinerata.

He añadido la categoría del cine Neo-Noir y Spaghetti Western, que son dos derivaciones...
Espero lo disfruten...

Reglas:

1)Decir quien los ha nominado a este juego (HECHO)
2)Rellenar los huecos a continuación con la película que más te guste de cada género.
3)Nominar al número de personas que quieras, o cuyos gustos más te interese, para que hagan lo mismo en sus blogs (al final de la lista)

Mejor Película de Acción: The Fast and Furious (Tokyo Drift)

Mejor Película de Aventuras: The Lord of the Rings (3 Partes)

Mejor Película Bélica: The Hurt Locker/ Saving Private Ryan

Mejor Película Biográfica: Ed Wood (Tim Burton)/La Vie in Rose (Marion Cotillard)/The Queen/Juana la loca/Cleopatra.

Mejor Película Cómica: Modern Times, The Great Dictator (Charles Chaplin)/Tootsie/Tropic Thunder.

Mejor Película de Ciencia Ficción: The Fifth Element/Avatar

Mejor Película Deportiva: Jerry Maguire

Mejor Película Dramática: 21 Grams /Mystic River/Kramer Vs Kramer/Midnight Cowboy/Hotel Rwanda/Carlito's Way (Que no se note que esta es una de mis categorías predilectas)...

Mejor Película de Gangsters: El Padrino (Además que está entre mis mejores 10)/Goodfellas

Mejor Película Histórica: Ben Hur/Hotel Rwanda/Elizabeth

Mejor Película Independiente: La vida sin mi/Elegy (Ambas de Isabel Coixet)/Dancer in the Dark

Mejor Película de Juicios: JFK (Kevin Costner)

Mejor Película Musical: Moulin Rouge

Mejor Película Basada en un Comic o Novela Gráfica: Watchmen/The Dark Night

Mejor Película basada en Obra de Teatro: Romeo y Julieta (Baz Luhrman)/Hamlet/La Soga

Mejor Película Romántica: Casablanca/The Graduate (This is for you Mrs Robinson...) /Great Expectations/Eternal Sunshine of the Spotless Mind /500 Days of Summer.


Mejor Película de Terror: Alien/The Silence of the Lamb

Mejor Película Thriller: Dog Day Afternoon (Dirigida por Sidney Lumet) Excelente!!!/Zodiac

Mejor Película Cine Negro o Noir: El Halcón Maltés

Mejor Pelicula Cine Neo-Noir: The Untouchables /Reservoir Dogs

Mejor Película Western: Unforgiven

Mejor Película Spaghetti Western: Inglourious Basterds!!!

Mejor Película Animada: Up (Una aventura de Altura)/Madagascar/Shrek

Elijo todo aquel que desee continuar esta lista.

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