OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

9/20/2009

A PROPOSITO DE LAS LLAMAS

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


Un escrito que hice a partir de una de mis peliculas favoritas...Un hombre en llamas, para los que tuvieron la oportunidad de verlo... Para los que no, corran a verla.Es excelente... Muy recomendada...

“Una palabra no dice nada y al mismo tiempo, lo esconde todo, como aquel viento que esconde el agua, como las flores que esconden lodo. Una mirada no dice nada y al mismo tiempo, lo dice todo, como la lluvia sobre tu cara o el viejo mapa de algún tesoro”Carlos Varela.

Esta alma que en mí habita, se encuentra prostituida y rota de tanto andar por caminos que dejaron de pertenecerme.
Estas llagas en mi mano que supuran pasados inconfesables, se arrastran perennes conmigo como la cruz que se borró de mi frente cuando empecé a hacerle citas a la muerte.
Este vicio absurdo que me sustrae del mundo que no aprendí a vivir, me obsequia sustitutos de afectos que jamás percibí, este vicio, que no es mejor o peor que el usual, coloca botellas vacías en la mesa que no duerme y que cuenta extenuada mis horas restantes.
Esta mesa, es mi única amiga. Acaricio fuertemente la idea de la inexistencia como un alivio súbito y certero al sufrimiento que ha dejado de existir porque ya no respiro.
El llanto se ha quedado sin lágrimas venideras, sólo está conmigo la impavidez y las escasas sonrisas que se me regalan como un bono extra de la vida que continúa.
No obstante, llega ella.
Llega ella como una piedra en mi zapato.
Llega con cuestionamientos que ya dejé de entender. Llega con escasos siete años y con miradas pueriles extrañas a mi absurda cotidianeidad.
Ella llega y me llega. Simplemente.
Y ya no hay abrazos incoherentes o sonrisas fabricadas de dos segundos.
Y se le extravía en mí un poco de lo que todavía no es.
La mesa y la botella han dejado de existir. Esta alma que en mí habita, se encuentra prostituida y rota de tanto andar por caminos que dejaron de pertenecerme.
.Habita en mí la sensación absurda de vivir en otra vida que no es mía.
Habita en mi ella. La piedra se ha deshecho.
He observado alrededores que se desvanecieron años atrás.
Anhelo robarle minutos como se le extravían los frutos a un árbol, sin convenios ni fechas vacuas fríamente estipuladas.
No espero nada de ella.Y ella, no espera nada de mí.

A ella: Acoge mi vida.
Déjame amarte en respuesta a los antónimos de la putrefacta vida que gracias a ti, hoy es desdichada, porque ya no me tiene más a mí.

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