OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

5/25/2013

FAST AND FURIOUS 6

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Alguien me cuestionó sobre cómo era posible que yo viera este tipo de películas, y la respuesta es simple: yo soy cinéfila en el amplio sentido de la palabra, así como un día me desgarro los sesos deshilvanando lo que quiso expresar un director de su obra, otro día simplemente y por puro entretenimiento me gusta ver efectos especiales, colisiones espectaculares de automotores, aviones, y demás.


Empecemos por la calificación que le otorgo de 1 a 10. Mi calificación es 9. Y puede que tal vez sea un poco generosa –tal vez sólo se merece un 8-, pero ya les daré a continuación las razones por las cuales he decidido colocarle esta calificación.

Mis razones comienzan aquí:

  1. Es una saga que ha sabido reinventarse a sí misma a pesar de que parezca que hay un momento donde no hay más tela de donde cortar.
  2. Los personajes principales no pierden su esencia.
  3. El elemento central de la serie no se desgasta en el tiempo: la adrenalina.
  4. El parque automotor sigue siendo el personaje número uno, incluso aparte de los seres humanos.
  5. La saga se ha hecho de tal forma que las partes de las que está compuesta hacen un engranaje perfecto. Es decir, no hay hilos sueltos en la elaboración del guion.
  6. La musicalización, banda sonora o soundtrack siempre ha encajado con lo que se quiere expresar.

Ahora, mi única razón para no darle un 10, es el hecho de que el guion de esta sexta versión, se siente fragmentado y no tan fluido, como en las anteriores. La falta de una cohesión clara entre varias escenas impide que el filme se sienta como un todo y más como pedazos inconexos – en algunos casos-. Y el hecho de que se le señale de tener algo de “falta de inteligencia”, pues hay que resaltar que ante todo este es un grupo de personajes que se distinguen por sus habilidades automotrices, y no por ser grandes agentes de espionaje y contra espionaje. Después de que quede claro este delineamiento en los personajes, se sabe a qué atenerse. A entretenimiento puro. Simplemente eso.


Además de la sabia dirección de Justin Lin –nada mejor que un taiwanés para hacer colisiones de carros y demás-, quien nos ofrece su cuarta entrega, -en sus manos estuvieron las versiones 3, 4, 5 y 6-, tanto la musicalización, excelente edición, efectos especiales –abunda el CGI por todas partes-, y elevadas cuotas de humor confieren al filme una sensación de entretenimiento en su alto nivel. Y pues si es cierto que hay muchas “carretillas”, -coloquialismo utilizado en el caribe colombiano para señalar lo que en condiciones reales desafían completamente las leyes de la física-. Y aquí hay que agradecerle a la evolución rápida del CGI, con el que cada vez más se va puliendo la posibilidad del acercamiento a un mejoramiento de la calidad de escenas de alto nivel de riesgo.

Han pasado 12 años desde la primera versión de Rápido y Furioso donde la subcultura de las carreras de carros callejeras marcó un hito importante en el género de acción en el cine. Y conforme ha pasado el tiempo, la franquicia se ha tornado mucho más ambiciosa, por ejemplo, en esta sexta versión la inclusión de aviones y carros tanques militares, además de los usuales carros y motos, le añade cierto plus a la serie. No obstante, también le resta un poco a lo que vimos inicialmente en la 1y en la 2. En esas dos la pasión por el equipamiento, arreglo, mecánica y conocimiento de la mecánica interior de los autos era lo más importante. En las últimas versiones se le ha dado mayor énfasis a las explosiones y colisiones. Entre más exageradas y ostentosas sean, el espectador quedará más estupefacto y maravillado por la obra. Pero básicamente, como lo dije anteriormente, la evolución de las imágenes generadas por computador, la pantalla verde y los dobles de riesgo, han dado pie para que la espectacularidad de las escenas prime sobre la construcción de un buen guion.



En esta versión nos encontramos con la sorpresa de tener entre el elenco de actores a Gina Carano, la cara oficial de las artes marxiales mixtas en los Estados Unidos, a quien ya habíamos visto en el thriller Haywire, que no tuvo una amplia recepción del público, pero que fue un importante salto para ella que le significó el entrar al club Soderbergh. De actuación, poco, pero es un excelente refuerzo físico femenino para Dwayne Johnson, “La Roca”. Además de ella, los personajes usuales, como Dominic Toretto, que por momentos toma una cerveza que no es su favorita, la mexicana Corona. Lo vemos en las Islas Canarias con una cerveza Dorada. Otro product placement lo podemos apreciar en una despensa de Coca Cola dietética en lo que parece ser un garaje subterráneo en Londres.



Ya que tocamos el tema de  las locaciones,  esta vez se reemplaza la ciudad de Rio de Janeiro por Londres y España. A mi parecer la quinta versión estuvo mejor referenciada debido a que podíamos apreciar mejor el lugar, y habían fuertes referentes iconográficos que nos permitían saber que ciertamente se encontraban en el lugar que mencionaban. Pero esta vez, si no es por un bus de doble piso que pasa por ahí , cierto puente, y uno que otro personaje con acento inglés, no se sienten como si de veras estuvieran localizados en el país.


Muy novelesco me pareció aquello de la amnesia de Letty Rodriguez, que si bien es el motor principal para que Dominic acepte entrar en la captura de estos mercenarios, por ciertos momentos se siente como un recurso nada innovador para traer de la muerte a un personaje que creíamos ido. No obstante, se siente un poco más completo el grupo. –No ofense to Elsa Pataky-.


El tema de la familia ha sido la columna vertebral de la historia a través de los 12 años de la saga, así mismo, otra de las razones del éxito de la misma se deriva de la química colectiva de sus personajes y de la interrelación entre todos.

Ahora, la pregunta más importante que tendrán los espectadores al final del visionado es dónde va Tokyo Drift, ya que cronológicamente no estaría de tercera en la franquicia. Sino, que la localizaríamos después de la sexta. Eso es todo lo que puedo decir en aras de obviar spoilers en el final de la entrega. Espero que ustedes, así mismo, saquen sus propias conclusiones.

Bonus: El carro utilizado por Dominic Toretto en esta entrega es un Jensen Interceptor, carro Inglés.

Escena para no perderse: TODAS!!!

Mi recomendación: No tomar grandes cantidades de líquido antes o durante la función.












5/11/2013

THE PLACE BEYOND THE PINES

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Si hablamos de combinaciones explosivas en el mundo del cine, podemos referirnos automáticamente a Ryan Gosling junto al director Derek Cianfrance. A quienes hemos visto la filmografía completa de Gosling, -o en su defecto, gran parte de ella-, sabemos que se ha convertido mucho más que en una cara bonita. De él brota una energía eléctrica poderosa, y los personajes que este actor interpreta exhiben y atesoran demonios internos poderosos que luchan por brotar de su piel.  



No es por ello de extrañar, que el cambio del color de su cabello no sea tomado como un simple accesorio, como mal hacen otros actores, que esperan que por el mismo hecho de llevar un cambio radical en su vestimenta, éste se vea inmediatamente reflejado en la pantalla. Pero el espectador del siglo XXI, no es como el de antes. Si un espectador, ya sea cinéfilo o no, no siente la fuerza de la verdad en una interpretación, simplemente no lo sentirá “real”, razón por la cual su atención decaerá completamente, no importa cuán diferentes o únicos sean los accesorios o vestimentas que el actor utilice.  Este no es el caso de Gosling. Su tintura rubia realza el poder
Toda esta larga acotación para señalar la brillantez de la interpretación de Gosling. Razón por la que muchos estarán de acuerdo conmigo en que la presencia del actor en este filme le otorga un gran peso a la historia.



Ahora, para no llevarse una gran desilusión, es necesario saber, antes que nada que este filme tiene de género base el drama. Aquellos quienes debido a cierto spot televisivo esperábamos una película de acción, caímos en el error de no verla como realmente es. Un drama con ciertas inclusiones de escenas de acción, que justifican la contraposición entre la vida calmada de Eva Mendes y la adrenalina del personaje de Ryan Gosling,-Luke- por ser un motociclista de deporte extremo, que se gana la vida a partir de su habilidad con las motos, valga la redundancia.


Una de las mejores escenas, sin duda alguna, es, la primera escena. Encontramos a Luke en un tráiler, que se prepara con una navaja en la mano, para luego dirigirse hacia su show central en un circo de poca monta. La cámara al hombro hacia la espalda del personaje es una técnica que ya habíamos visto con anterioridad, pero que nunca envejece, porque el cinema verité otorga una sensación de “realidad” indiscutible. Igualmente, sirve para que los cambios hacia su doble de riesgo no sean tan drásticos.


Y como el cine es arte, aunque muchos lo reduzcan de forma perenne a “simple y vulgar entretenimiento”, hay en este filme una representación de aquellos momentos simples que en la vida común y silvestre damos por sentado, pero que expuestos en 24 imágenes por segundo y ensalzadas con música incidental y planos perfectos, el simpe hecho de “comer un helado” pueda tener un gran significado de unión entre dos personajes.
En aras de orientar al lector, la historia de The Place beyond the pines, se centra en cómo se entrecruzan las vidas de Luke, el motociclista de feria que se convierte en delincuente para sostener económicamente a su hijo, y Avery, -Bradley Cooper- un policía inexperimentado pero con una alta ambición.
De allí, temas centrales como la paternidad, la venganza, el amor filial, y la unión familiar se desmenuzan para nutrir esta historia que bien parece una conjunción de dos historias en una. Un hecho principal que marca un antes y un después en la narrativa puede que no deje contentos a varios de los espectadores –entre los que me incluyo-, pero al final, se alcanza un punto de redención en el relato.



Escena para no perderse: Todas donde aparezca Ryan Gosling.

Mi recomendación: No ir con altas expectativas. Y subrayo ante todo que este es un drama. 


Desde hace varios días me recorre por la cabeza la idea de escribir este artículo acerca de la sinergia tan exquisita que se ha formado durante años y siglos entre el cine y la literatura. Vale recordar que el cine se queda, de manera continua, corto de ideas, y es por ello que incluso desde el inicio de su creación, se nutrió de la literatura.

La importancia de las adaptaciones cinematográficas radica en la divulgación cultural que hace el cine, que hace que se promueva la lectura. La colaboración con las editoriales hace que los nuevos formatos de los libros lleven en las portadas las imágenes de las películas, lo cual le otorga un gran poder llamativo a la nueva edición. Ver a sus actores favoritos en la portada de un libro, implica que, tal vez, la lectura sea más amena, porque se lleva fijada la imagen del interprete en el momento del repaso o análisis de la obra. Y las portadas de los libros SI influyen en la compra, -no hay un estudio formal, pero lo digo por experiencia personal-.




No obstante, a pesar de que es un fenómeno que se viene viendo desde hace mucho tiempo, ha sido recurrente en los últimos años. Es así como los clásicos de la literatura arrinconados en el cementerio de los libros olvidados, tienen la oportunidad de revivir una vez más y brillar para las nuevas generaciones. El galán y la diva de turno del cine son los encargados de guiarnos hacia la imaginación de lo que muchos no pudimos leer, ya sea por tiempo, por dinero o por negligencia.

Creo que este es un tema muy amplio, que necesitaría enfoques más claros. Mi enfoque viene a partir del fenómeno in crescendo y claramente vertiginoso que le ha generado ganancias exorbitantes tanto al séptimo arte, como a la industria editorial, y recientemente, a la tecnología, con los e-books, como el Kindle, el más popular entre todos, o los e-Readers y tabletas electrónicas.


La septalogía de Juego de Tronos se ha convertido en un gran fenómeno mundial de ventas gracias a la producción audiovisual transmitida por la cadena HBO.

Y no sólo el cine se ha beneficiado de estas historias, además de ello, las grandes cadenas de Televisión han encontrado una mina de oro en lo que respecta a dicha unión entre los libros y la producción audiovisual. Mencionaré una de las tantas que está en furor actualmente y de la que soy una profunda admiradora. Resulta que me recomendaron un libro del cual me advirtieron que sería una “droga poderosa y adictiva”, su nombre es Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin, la septalogía que se conoce comúnmente como Juego de Tronos. A mitad del año pasado, leí el libro, y luego no pude contenerme, y adquirí el resto. Hasta el momento he terminado de leer el cuarto libro y, a pesar de que la Biblia le quedó pequeña a Martin, por el tamaño monumental de estos libros, la mayoría de gente las devora porque quiere comparar la imaginación propia del autor, lo que traduce cada quien en su cerebro al momento de leer, sumado al traslado técnico y servicios de guion hacia la pantalla. Tanto la calidad de la producción como el excepcional conocimiento del autor acerca de la psiquis humana han guiado al éxito a Juego de Tronos y la han posicionado, no sólo como un best-seller editorial, sino también, como una marca.

De aquí, se generan varios cuestionamientos, no con estos libros en específico, sino con toda la producción intelectual que se traslada a la pantalla.

  1. ¿Qué tan fiel es la producción audiovisual al libro?
  2. ¿Qué tantas “libertades” se pueden tomar los guionistas y escritores de la serie que adaptan un libro, que algunas veces terminan por tergiversar el sentido mismo de la obra literaria?
  3. ¿Es aconsejable leer el libro antes o después de ver la producción audiovisual?
  4. ¿Por qué el fenómeno ha tomado tanto auge de unos años para acá?
  5. ¿Cúal es el rango de edades en el que se encuentra el público que es más dado a dicho fenómeno, es decir, a leer y ver la película, porque están interesados en la compenetración entre ambas artes?

Otros grandes ejemplos recientes del traslado de la literatura al cine son:


 EL GRAN GATSBY (2013)


Considerada una de las mejores novelas de la historia de la literatura del suelo estadounidense. Un clásico de la literatura del autor F. Scott Fitzgerald de la Generación Perdida, que está en vía de ser estrenada el 17 de Mayo en Colombia, dirigida por Baz Luhrman. Se nos viene una versión bastante estilística de la cual nos tiene acostumbrados ya dicho director, quien ya había tomado muchos años atrás a Romeo y Julieta, y le dio un toque totalmente distinto y atípico de la novela original.

Varias ediciones están por llegar a Colombia. Editorial Anagrama y DeBolsillo son las que dentro de un par de semanas, -o días- estarán en las estanterías de las más importantes librerías del país. Estas nuevas ediciones se benefician de que ya han acontecido más de 70 años Post mortem auctoris (después de la muerte del autor) de Fitzgerald, por lo cual su obra pasa a ser de dominio público. Razón por la cual las obras impresas de éste autor se venderán como pan caliente de ahora en adelante. Gracias a Luhrman, los espectadores casuales y cinéfilos obsesivos podrán atender a  una visión post moderna del gran clásico literario.

Protagonizada por Leonardo di Caprio, Tobey Maguire y Carey Mulligan, la cinta se será la encargada de abrir el Festival de Cannes.

Ya se había llevado otra obra de Fitzgerald al cine. El Curioso Caso de Benjamin Button que fue adaptada por Eric Roth y dirigida por el cineasta David Fincher.

 

Anna Karenina (2012)


Si usted va a una librería, encontrará que hay ediciones recientes de este libro en las estanterías. Del escritor ruso León Tolstoi. Se han realizado siete versiones de esta obra en el cine. La más reciente del año 2012. En la que se destaca el uso de la ambientación móvil y la obtención del premio Óscar por mejor vestuario que se llevó a finales del mes de febrero de este año. Otra de las obras más prominentes de este autor que han sido adaptadas a la pantalla grande es la obra Guerra y Paz.


LA TRILOGÍA MILLENIUM 


Además de pertenecer al género de novela negra, la trilogía Millenium se alimenta del cine periodístico investigativo.  Los grandes daños que pueden ocasionar las fuentes no confirmadas, las denuncias a grandes personalidades y/o corporaciones y empresas. Está dividida en cuatro partes. Los títulos de las novelas que le conforman son: Los hombres que no amaban a las mujeres (2005), La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2006) , y La reina en el palacio de las corrientes de aire (2007).

En Colombia se encuentra publicada por la Editorial Planeta.

Las tres fueron hechas en versión sueca y la primera fue hecha en un remake estadounidense un poco más estilizado, protagonizada por el actual hombre Bond, Daniel Craig, y con el título La Chica del Dragón Tatuado. Hubo divergencias y convergencias acerca de quien fue la mejor Lisbeth Salander –la famosa hacker andrógina- y hasta ahora, creo que esa competencia quedó nivelada.

Ahora, que el autor de dicha trilogía haya fallecido de una manera tan repentina y justo días después de hacer la entrega del tercer manuscrito de la serie, al parecer, alimenta el morbo de quienes le leen. Si me cuestionan si me lo ha alimentado a mi, la verdad dicho hecho me es indiferente. Con el objetivo de redondearles la historia puedo agregar que Stieg Larsson era un periodista y escritor sueco quien se interesaba firmemente por la investigación periodística, el racismo y el nazismo, entre otros temas.

Esta trilogía aparece como la aguda y punzante representación de una crítica social claramente expuesta hacia lo que es oculto en la sociedad sueca, abusos del poder, además de señalar el daño sigiloso y extenuante que causa la violencia verbal, sexual y de todo tipo hacia el género femenino en la cual, además, la doble moral hace su presencia a través de una historia con tintes de crudeza.

EL HOBBIT (2012- 2013-2014)



Después del éxito de la adaptación de en lo que a mi concierne, una de las mejores trilogías del cine de fantasía, y que estableció un hito en la historia del cine, El Señor de los Anillos de la trilogía de J.R.R. Tolkien, aparece El Hobbit –del mismo autor-con un libro de unas 300 páginas, de la cual Peter Jackson, director que repite en ambas producciones de trilogías,  se encuentra en producción de la segunda parte en este momento. La obra se ha dividido de esta forma: El Hobbit: un viaje inesperado (The Hobbit: An Unexpected Journey, 2012), El Hobbit: La Desolación de Smaug (2013) y The Hobbit: There and Back Again, El Hobbit: historia de una ida y una vuelta. (2014).

Se le ha criticado que es imposible extraer tres películas de libro tan diminuto, pero ya veremos, que en eso radica la magia de Jackson, en alargar más de la cuenta la obra. Ahora, lo genial en la primera entrega fue la tecnología 3DHFR, High Frame Rate, habitualmente abreviado HFR, que es un formato cinematográfico en el que se emplean unas velocidades de grabación y de proyección mayores que el estándar de la industria, de 24 fotogramas por segundo (fps). En ella se utilizaron 48fps, la cual es la primera película de amplia difusión en emplear dicho formato.

Detrás de cámara de "The Monuments Men", dirigida por el cineasta George Clooney

THE MONUMENT’S MEN (sin título en Español).





Y como la II Guerra Mundial es equivalente a premio Óscar, o en su defecto, nominaciones, o en su defecto,  a miles de nominaciones de la crítica, entre premios y reconocimientos, este tema es infaltable dentro de la cultura cinematográfica y literaria.  Dirigida por George Clooney, y protagonizada también por el, además en el reparto también están, Cate Blanchett, Matt Damon, John Goodman y Jean Dujardin. Como sé poco acerca de este proyecto, pero me parece que será una propuesta muy interesante. Les dejo la sinopsis:

“La segunda guerra mundial no sólo se cobró vidas humanas: el patrimonio artístico europeo fue también víctima de la barbarie nazi, que ejerció de forma sistemática el pillaje y el saqueo de obras de arte de todo tipo, incluidos cuadros de Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Van Dyck y Vermeer, robados para Hitler y otros dirigentes del nacionalsocialismo. En total, más de cinco millones de objetos fueron confiscados y trasladados a los territorios del Tercer Reich durante los primeros años de la guerra.

Para evitar la desaparición y el deterioro de ese enorme legado cultural, cuando la guerra encaraba su fase decisiva los aliados crearon la sección de Monumentos,
los miembros, conocidos como Monuments Men, -directores de museos, conservadores, historiadores y profesores de arte-  encararon en aquellos años cruciales una carrera contrarreloj para salvar tesoros culturales de la destrucción”.

 

GUERRA MUNDIAL Z (2013)

 

Además de vampiros en el siglo XXI, están de moda nuevamente los Zombies. La productora Plan B de Brad Pitt es la encargada de trasladar la obra de Max Brooks al cine.  Está  dirigida por Marc Forster y protagonizada por Brad Pitt.  “La vida de Gerry Lane (Brad Pitt), un empleado de la comisión posguerra de la ONU, cambia cuando un misterioso virus azota a la especie humana y es más que probable que erradique a la humanidad entera. Para evitar que esto ocurra, viajará en una carrera contra el tiempo por todo el mundo con tal de detener esta pandemia que convierte a las personas en zombies”.


Entre Shakespeare, Jane Austen, León Tolstoi, Ernest Hemingway, Charles Dickens, Virginia Wolf, Lewis Carroll, Emily Bronte, Mario Puzo, etc… con exponente de un millón y más…  Y recientemente, el escritor Dan Brown, otro gran fenómeno en ventas. Y la lista de libros transpolados al cine o a la producción audiovisual es colosal. No podría referirme a todas las obras en un escrito, pero sí deseaba hacer énfasis en varias de las más recientes obras que han sido beneficiadas de ese permanente dialogo existente entre el cine y literatura.

El Perfume de Patrick Suskind fue llevado al cine por el director Tom Tykwer
BONUS EXTRA: Según mi opinión la mejor adaptación cinematográfica de un libro: El Perfume de Patrick Sûskind.

3/05/2013

SIDE EFFECTS (EFECTOS SECUNDARIOS)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Después de haber visto este filme, lo primero que se me vino a la cabeza es que es una gran pena que Steven Soderbergh –su director- haya tomado la reciente decisión de retirarse de su oficio, esperemos que sea por poco tiempo.

Efectos secundarios se resume como precisamente señala su título, como aquellas consecuencias o repercusiones que dejan los tratamientos de determinado uso frecuente o no, de pastillas. En este filme se reduce a los tratamientos de tipo mental, por ello escuchamos de manera reiterativa en los diálogos a nombres como Effexor,  Prozac, Mirtazapina, Trazodona y Zyprexa, entre muchos otros antipsicóticos, antidepresivos y distintos elevadores del ánimo.  Y de la misma forma, se exponen planteamientos serios acerca de la ética de las compañías farmacéuticas en cuanto a qué tan pertinente y conveniente resulta experimentar con productos nuevos en sus pacientes.


Por ello, cuando reclutan al Doctor Jonathan Banks representado de manera cautivadora y con un prodigioso sentido de la verdad por el actor inglés Jude Law, no percibimos a simple vista las catastróficas implicaciones que la tarea que le ha sido encomendada le dejará para su vida futura como psiquiatra y como esposo y padre. Entra a jugar una espada de doble filo entre los diagnósticos profesionales y la necesidad económica del Doctor, razón por la cual debe prescribir drogas puntuales para las personas que sufren este tipo de enfermedades. Ahora, la parte más interesante de la historia no la podría discutir en este escrito ya que arruinaría gran parte del desenlace de la narración. Pero es necesario señalar que no se hacen denuncias directas contra ninguna de las compañías reales de drogas existentes, por lo cual creo que este tema de las derivaciones del uso de dichos estimulantes del cerebro queda como una denuncia inconclusa que debió haber sido fortalecida hasta el final.


El pulso directorial de Soderbergh es sorprendente y nos llega a cautivar una vez más, incluso, después de su fracaso con la película Haywire. No obstante, le perdonamos este pequeño traspiés en su carrera, ya que tiene una extensa trayectoria en manejar grandes repartos corales, como lo hiciera hace varios años con la saga de Ocean’s Eleven, al igual que en la película Contagion, que maneja una línea central narrativa muy parecida a la actual. Toma historias que fácilmente con una mala dirección podrían ser llevadas a un bodrio completo y las deja convertidas en una versión fresca, ingeniosa y excitante.



Pero no siempre los resultados son como se espera, con Magic Mike no tuvo gran acogida, pero abrió un gran campo para los desnudos masculinos, que no es tan común en Hollywood, y ayudó a subir de estatus a Channing Tatum y lo puso a actuar en serio. No es por ello de extrañar, que lo haya escogido para representar al esposo de Mara, en este filme.  Y a pesar, de que haya tenido una proyección muy limitada, - en las salas de Latinoamérica, no arribó, pasó directamente a la red-. Aun así, a los críticos en general les gustó.


Una de las secuelas más relevantes de las medicinas en el libreto, es la parasomnia que experimenta el personaje de Rooney Mara, que después de sorprendernos con su personaje de Lisbeth Salander en La Chica del Dragón Tatuado, nos muestra aquí una mujer más escurridiza, y mucho más frágil, pero más sensible, aunque igual de desconectada con el mundo exterior. Mara es perfecta para este rol, hace una personificación espléndida, muy sutil, y fiel a la realidad de los síntomas de la depresión, entre la pérdida absoluta de voluntad, la ansiedad desmedida e inclusive las ideas suicidas.
En menor escala tenemos a Catherine Zeta Jones quien encarna a una psiquiatra que atendió al personaje de Mara algunos años antes del actual, representado por Jude Law. Jones es correcta, y parece haberse divertido mucho en este rol de mujer fuerte y de dudosa reputación.


Podemos entrever en una escena en la primera parte del filme  a lo que parecieran ser doctores inescrupulosos, junto a una mujer que trabaja, tal vez, en el departamento comercial de la industria farmacéutica en un almuerzo en un restaurante. Y es esta reunión la que en mi opinión establece gran parte del peso, o del zumo del relato. Mientras diálogos rápidos sobre sus negocios van y vienen, una extensa variedad de nombres de medicamente salen a colación.



Y no podría extender esta reseña debido a que arruinaría el giro principal del argumento, en lo que podría adelantar simplemente es que en mi opinión desciende considerablemente hacia el final gran parte del poder del relato, ya que la línea central acerca de las sobredosis medicamentosas o malas prácticas en diagnósticos mentales no se ve tan palpable como al comienzo. Así que les recomiendo que la vean tan pronto como puedan, porque creo que de todas formas la denuncia hacia las praxis de las entidades farmacéuticas está ahí, al comienzo y en el nudo de la trama, aunque extravíe gran parte de su vehemencia hacia el desenlace.


Steven Sodebergh – el director- sacrifica gran parte de la denuncia central para hacer que el filme encaje perfectamente dentro del género de thriller, optando así por el entretenimiento, sobre las implicaciones morales que representan las malas prácticas con las prescripciones farmacológicas. Aun así mantiene el pulso todo el tiempo. Un excelente filme para ser visto varias veces y ser analizado desde perspectivas multidisciplinarias, ya que erige disímiles cuestionamientos acerca de la práctica. Se beneficia de las portentosas personificaciones de Jude Law y Rooney Mara como plato central y de postre, la Catherine Zeta Jones.

Bonus Extra: Ablixa, el medicamento –y el único de los mencionados en el filme que no existe realmente- que le es recetado al personaje de Mara tiene su website falso. Lo puedes ver en: http://tryablixa.com/

Escena para no perderse: Es un spoiler, así que no la puedo decir. Véala en su totalidad.

Mi Recomendación: No se pierda por nada del mundo el que podría ser tristemente el último filme de Soderbergh. (Y es muy bueno).





Hace una semana ya, tuve el privilegio de ver Oz El Poderoso en premier en Colombia en el Festival Internacional de Cine de Cartagena. Fui con elevadas expectativas, pero   desafortunadamente el filme me decepcionó en algunos aspectos, aunque en otros me deslumbró.



Esta recreación cinematográfica dirigida por Sam Raimi –el mismo director de la trilogía de El Hombre Araña-, se presenta como una precuela de los libros de L. Frank Baum, quien fuera el creador del mundo de Oz. En el año 1900 se publicó el primer libro El Maravilloso Mago de Oz y de ahí le subsiguieron 13 novelas más enmarcadas en el mismo universo.  Así que la historia narra los hechos del mago de Oz u Oscar Diggs, un mago anodino que reside en la polvorienta ciudad de Kansas y que por azares del destino llega a la tierra de Oz, transportado por un globo aerostático de helio donde se encuentra con una serie de personajes inusuales.



Ahora, el comienzo de la película es interesante ya que abre con el formato 1:33 en blanco y negro, es decir, pantalla cuadrada, como se utilizó en el cine hasta el año 1953, cuando apareció el Cinemascope –sistema de filmación que utiliza mayor amplitud en las imágenes-, el mismo formato que se utilizó con la película ganadora del Óscar en el año 2012, El Artista. Y además, tal vez para emular el método de la versión de culto, El Mago de Oz del año 1939 dirigido por el afamado Victor Fleming – Lo que el viento se llevó-, quien también utilizó secuencias iniciales y de cierre en blanco y negro teñidas de color sepia. Raimi empleó dichas escenas que se asemejan a la original a pesar de las restricciones legales de cualquier posible parecido en ambas producciones, que se le establecieron antes de iniciar la filmación. Ésta diferencia entre la ciudad en la que habita que es un “mundo duocolor”, se transforma en un perfecto uso de la colorimetría en cuanto Oscar llega a la tierra de Oz, y la pantalla se transforma gradualmente a color en el actual formato de 16:9 de pantalla panorámica.


Lo que llama mayormente la atención es el estilo de prestidigitación engañosa que vemos en las presentaciones de Oscar con trucos sonoros fáciles asistido por el comediante Zach Braff, quien debió haber tenido más líneas en el filme.



Varios colores se imponen con mucha fiereza visual deslumbrante: Para Mila Kunis, quien da vida a la atormentada joven bruja Theodora, se le ha designado el rojo;  a Rachel Weisz en el papel de la hermana mayor, Evanora, se le otorgó el verde por ser la bruja que gobierna Ciudad Esmeralda; y Michelle Williams quien da vida a Glinda, la bruja buena, obviamente, el blanco de la pureza. Y si tenemos en cuenta las interpretaciones quedan muy de estilo cartoon, porque representan la bondad/maldad sin tonos grises. Además de que las actuaciones tanto de Kunis como de Williams dejan mucho que desear. Kunis plantea un buen inicio, pero la segunda parte de su personaje es de muy baja calidad. Williams aparece simplemente correcta, sin nada nuevo que ofrecer que no hayamos visto en sus anteriores personajes. La única que en mi opinión sale bien librada es Weisz y no precisamente por los diálogos.


El punto más débil de Oz El Poderoso reside en dos elementos: en las actuaciones y en el guion. La historia es simple y predictiva. Y el actor principal, James Franco, tiene una descomunal ausencia de carisma y sentido del humor que lo impide transitar tanto libre como rápidamente del humor al drama sin que se sienta forzado. Una estrella como Johnny Depp o Robert Downey Jr –quien fue seleccionado para el rol en primera instancia-, habría encajado mucho más en ésta colorida adaptación contemporánea de El Mago de Oz. Y a pesar de que la película fue rodada en conjunto entre sets de locación creados y  pantalla verde, el CGI es más que obvio, por lo tanto la necesidad del casting de un actor con una enérgica capacidad de imaginación era crucial para la historia.


Por ello, mucho del peso actoral –quien lo creyera- recae en dos personajes hechos enteramente por CGI: el mono Finley y la niña de porcelana. Estas dos figuras representan una buena porción de la chispa y la ternura respectivamente, del relato.



De los elementos más sobresalientes en la historia está la fotografía, sobre todo en la recreación del famoso “Camino Amarillo”, entre otras tomas y, aunque el CGI es más que evidente, ésto parece ser una intención del director. Y a sabiendas, además de que comparten productores con Alicia en el País de las Maravillas, ya podemos saber la razón del parecido. Otro elemento llamativo es el brillante y luminoso logotipo en el que Oz está representado por un anillo de oro, que representa el botín que Oscar Diggs -o Oz- podría obtener en caso de que venza a la bruja malvada. De ahí, en adelante todo el arte de la película es deslumbrante.




Burbujas gigantes de aire, bestias, un mono dicharachero con alas y una tierna muñeca de porcelana componen en síntesis gran parte de la magia del mundo de Oz. Son ellos quienes transformarán a un mago de segunda en un hombre recto y capaz de reinar en este nuevo paisaje.


Escena para no perderse: Las secuencias iniciales de blanco y negro que dan paso gradual al color.


Mi Recomendación: No vaya con altas expectativas. Y deléitese con el CGI. No espere buenas actuaciones, ni la gran pieza de arte y diviértase como un niño simplemente, de otra forma, saldrá de la sala de cine gravemente decepcionado.

2/06/2013

SILVER LININGS PLAYBOOK

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Con el encanto y el carisma de Bradley Cooper y la chispa de su co-protagonista, Jennifer Lawrence, esta comedia romántica, por momentos con sabor a dramedy, que transita entre los peligros de la enfermedad Bipolar, pero que finalmente se detiene en lo light, hace más énfasis en encontrarle el lado positivo a las cosas y en como acoger aquellos momentos de manía con jocosidad. Es por ello, que no podría indicar a este filme como una amplia exposición acerca de la enfermedad en sí, ya que la mira de forma soslayada para explicar la situación actual del personaje que encontramos al comienzo de la película. Se mencionan nombres de medicamentos para este tipo de padecimientos en una breve conversación entre los personajes principales, y en otras en un consultorio médico, pero es tomado de manera burlesca, sin ofender a quienes lo padecen. Es por ello que este filme entra más en la categoría de comedia romántica.

No obstante de lo “superficial” del ahondamiento de las enfermedades de cada quien, entre Patrick – interpretado por Cooper-, un hombre quien acaba de salir de una institución mental y desea rehacer su vida con su esposa, y Tiffany – interpretado por Lawrence- una joven viuda con claros problemas de luto, esta comedia llega más allá, debido a las excelentes interpretaciones del reparto coral entre Cooper quien ha demostrado ser más que una cara bonita, Lawrence, que se probó y saltó a un mayor reconocimiento en Winter’s Bone, y el apoyo de amplia experiencia de veteranos como Jackie Weaver y Robert De Niro, quienes personifican a los padres de Cooper.

Una de las escenas que más llama la atención es cuando Patrick lanza un libro por la ventana. Y Cuando éste se encuentra en el suelo alcanzamos a ver que el título es Adiós a las armas de Ernest Hemingway. De igual forma, Pat les explica la sinopsis a sus padres, y el resto es para ver. No obstante, me parece una interesante inclusión dentro del filme, porque demuestra la pasión de Pat hacia su oficio de maestro y su compromiso con encontrar el lado positivo a las cosas, lo cual es reiterativo en la película. Lo que más gusta de Pat es que podría ser cualquier persona, es un hombre de clase media, simple, con objetivos en la vida estándar y comunes, que debe sortear las provocaciones de su no diagnosticada enfermedad y las presiones de su familia para rehacer su vida.

El guión es bastante simple, sencillo de entender, al igual que el libreto. Lo que más sobresale es la dirección de actores.

Escena para no perderse: El libro volador y la escena del baile, entre muchas otras.

Mi recomendación: Véala tan pronto como pueda, no se arrepentirá.

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