OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.



Habiendo tenido una gran recaudación económica en su primer estreno y superado con creces a “Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2”, Los Vengadores, ha logrado el puesto más elevado en la historia del cine en el mismo ítem. Ahora, bien sabemos que la recaudación no va ligada estrechamente a la calidad de una producción cultural del séptimo arte. Y a pesar de que varios detractores del cine comercial se empeñan en descalificar su aporte al cine, es necesario recapitular con varios elementos el por qué del éxito de esta reunión de súper héroes.



Los Vengadores es una adaptación de varios de los personajes icónicos de la compañía Marvel, una de los dos grandes emporios en producción de cómics. Su rival es DC Cómics. El 1 de septiembre de 1963 aparece la primera edición de Los Vengadores, un grupo de super héroes a bajo del comando de Nick Fury quien tiene lazos con el gobierno.

¿A qué viene todo esto? Pues a responder una pregunta tardía de alguien que me cuestionó, para qué sirven los cómics? A temprana edad era una asidua lectora de historietas o paquitos,- ésta última en su acepción latinoamericana-, y puedo dar fe que ésta ramificación de narración visual proporciona un gusto por la lectura, por la sed de conocimiento y un alto nivel de ortografía. Fue así como me enteré que Leonardo Davinci escribía al revés para que sus manuscritos fuesen leídos con la reflexión de un espejo o de la existencia del mito del monstruo del Lago Ness y muchas otras más que en el momento no recuerdo porque subyacen escondidas en mi inconsciente.

Es necesario señalar que el cómic es un claro recurso didáctico en el que los infantes pueden aprender distintas maneras de apreciar el lenguaje visual e iconográfico que subyace bajo sus creaciones. Para ello, el teórico y doctor en ciencias de la comunicación, Manuel Barrero se ha dedicado por décadas a la investigación siendo un referente internacional en el análisis práctico-teórico del cómic, para él, este tipo de producción cultural masiva no se le ha otorgado la complejidad metódica que se debería darle, por ello propone la lectura en aras de: “fomentar la capacidad de abstracción y compositiva; incentivar la imaginación abstracta; impulsar la ortografía, facilitar el aprendizaje del lenguaje icónico,”, entre cientos de objetivos mayores a los mencionados.
Chris Evans (capitán América) y Robert Downey Jr.  (Iron Man)

Igualmente la lectura crítica de la imagen del cómic ha sido objeto de muchos otros estudiosos como Umberto Eco, Daniela Barbieri, Will Eisner, y David Kunzle y en otras múltiples disciplinas que ven en este arte una forma multidimensional de entender el mundo contemporáneo a través de su riqueza en la simbología, semántica y semiología.

Su nacimiento y posterior evolución va ligada de la misma manera a otros medios de comunicación de masas como lo son la radio y el cine. No tiene un público objetivo definido siendo que su heterogéneo contenido que va desde simples narraciones informativas y entretenidas, hasta serios cuestionamientos ideológicos y formales suscita la lectura de niños, jóvenes y adultos.

Regresando a lo que nos corresponde, y sin haber leído el cómic, por lo cual no hablaré de que tan exacto fue su transpolación o no, la Marvel ha sabido explotar sus personajes de la manera correcta y en la proporción justa para que cada uno brille sin restar la posibilidad de lucirse de manera individual. Obviamente que aquellos personajes o actores – en el caso de Hulk/Mark Ruffalo esto no se da- que habían tenido la oportunidad de protagonizar su filme, llegar a esta reunión les es más fácil.

Con un guión muy simple, básico, y con la ayuda de un despliegue de efectos especiales de la nueva era, el filme  cumple lo que promete y nos otorga más. Las elevadas cuotas de humor a cargo, por la mayor parte del tiempo del carismático actor Robert Downey Jr., es el gancho preciso para que el filme haya generado una instantánea conexión con el espectador. Además de que nos ayuda a proyectar la sed de omnipotencia y libertad que tanto ansiamos.




El subgénero popular adaptado de Los Vengadores confirma que cae bien una dosis exagerada de entretenimiento en su más pura expresión. Pero no se puede olvidar que el transfondo de éste cómic también viene implicado con cuestiones político económicas en cuanto a las relaciones de los personajes con el poder gubernamental.  Hulk ha sido producto de un experimento del gobierno, tal como Black Widow es traidora del régimen comunista, o como Nick Fury, el líder de SHIELD, quien es un agente especial que colabora con la paz mundial a través de su organización y mantiene relaciones con el gobierno de los Estados Unidos y las Naciones Unidas. De igual forma, el capitán América es otro producto del gobierno al inyectársele cierta sustancia para ser transformado en un súper soldado.

Escena para no perderse: Todas

Mi recomendación: No es un filme para ver en TV, asi que acérquese a su sala de cine más cercana, si aún no la  ha visto. No pierda la oportunidad de dos horas y media de exagerado entretenimiento.

10/04/2010

A SINGLE MAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Sexualidad.




Una palabra que, para algunos en pleno siglo XXI, todavía les resulta incómoda. Empezar a comprender por que una persona, en este caso un hombre, prefiere estar con alguien de su mismo sexo puede que resulte un claro disturbio e incluso llegar a ser rotulado como “anomalía”.


Y a pesar de que han concurrido más de cuatro décadas a partir de la escritura de esta novela, este tema todavía se confirma como un tabú en todas las generaciones actuales.


A partir de las experiencias que uno va a acumulando en el camino se da cuenta que la mejor manera de transitar por el mundo es evitar los juicios a priori y tratar de “colocarse en los zapatos del otro”.


Ignoramos las penurias de alguien que tenga que tomar la decisión de encaminar su sexualidad como una opción de vida diferente y radical.


Lo primero que atrajo mi atención a este filme fue la nominación de Colin Firth a mejor intérprete personificando un profesor universitario homosexual quien atraviesa una etapa muy triste en su vida debido al fallecimiento de su pareja.




Detenerme a observar un actor que, en una opinión muy personal, lo consideraba como agraciado físicamente pero, un simplón en términos de ejecución artística, hasta verlo elevarse hacia una interpretación muy sublime es una sensación felizmente absurda.



Detallar milimétricamente cada uno de sus gestos en los que se evidencia la insufrible depresión de la que es objeto, y los esfuerzos imposibles que tiene que hacer para realizar las tareas cotidianas es tratado con una ejecución muy precisa, ciento por ciento veraz. Logra mantenerse en el interior del personaje de un hombre de mediana edad a quien la soledad se le aparece como un ahogo, y a quien, su edad y vasto conocimiento de la vida le han generado una sensación de desconcierto y posible re-desubicación de su rol en el mundo.


Con una adaptación de la novela publicada por primera vez en el año 1964 por Christopher Isherwood que lleva el mismo nombre, su director y coguionista Tom Ford, reconocido por ser el principal diseñador de la casa de modas Gucci, muestra en su debut que es más que eso. Un artista que parece confirmarse desde ya, como la versión anglosajona de Pedro Almodóvar. Nada más hay que revisar el tráiler para darse cuenta de la influencia del estilo directivo del español en esta obra de arte.


Y aquí llegamos al punto clave de la cinta. La absolutamente impecable dirección de arte. Como era de esperarse de un artista de lo visual, se hace uso de una amplia gama de colorimetría entre ellos, el blanco y negro, los tonos tierra y los colores vivos como el azul connotado en el filme como el de la espiritualidad y, mi favorito, el rojo, para demostrar la ira y la lujuria. Llama mi atención poderosamente la exquisita precisión de los peinados, el vestuario y la ambientación en cuanto a términos de época, pero también en términos de significado. Estos elementos parecen cobrar vida y hablar por sí solos en cada una de las escenas.




Se determina entonces que Un hombre soltero se confluye como una pieza obsesiva y pueril que reposa sobre unos claros elementos estéticos, que se desarrolla en un día, con una trama muy líneal y pocos puntos de giro, con una dirección técnica y de actores que pudo haberse excedido hasta la locura de la perfección, pero que llega a un término medianamente bueno para la audiencia, en donde brilla sin límites la actuación de Colin Firth apoyada por Julianne Moore (quien nos asegura solo con su presencia que es posible la tristeza infinita al interior de la belleza exterior) y donde nunca podremos olvidar a aquella niña vestida de azul que se le aparece al personaje principal como un ángel que busca rescatarlo de su vida a punto de ser terminada.

Subscribe