OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

12/17/2010

THE AMERICAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


“Dios no está interesado en mi, Padre”.


Muy pocas veces he tenido la oportunidad de conocer al tipo de hombre huraño, solitario, egocéntrico y reservado, y he sentido una conexión instantánea, pura y casi que enfermiza. Como si encontrara una reencarnación de James Dean en “Rebelde sin Causa” o un Kevin Spacey en “Belleza Americana” –su soledad era interna-.

Sin duda porque la soledad coloca a prueba los momentos más difíciles del ser. Sin duda, porque ésta alimenta el llamado de una intelectualidad más firme y consagrada.


Sin duda George Clooney también conoce el impacto que este tipo de personalidad genera en la posibilidad de relatar historias con gran profundidad. Ya lo habíamos visto en “Up in the air” y esta vez buscando quizás abrirse campo entre los guiones absurdos de Hollywood que por momentos rayan en la repetición absurda y continua que buscan engañar al espectador común, Clooney decide embarcarse en una historia que sabe más a Europa, donde le da alas a su personaje para encontrar en un cura y una prostituta la posibilidad de redimirse y rebelarse contra el sistema del que hasta el momento era partícipe. El crimen organizado internacional.

Y reconocemos a Italia, y puede que exista cierta evocación a clásicos como “El Padrino”, donde el personaje principal encuentra el amor quien a pesar de ejercer la profesión más vieja del mundo, se reconoce como una mujer suave y sumisa italiana protagonista recurrente de ciertas escenas de sexo explícito que no molestan.


Un thriller psicológico con escenas tan pausadas que por momentos invitan al aburrimiento total, con ausencia de acción externa, pero, -como sucede en estos casos-, con acciones internas que nos invitan a conocer al personaje principal, si no por lo menos a quererlo, a sentir una arraigada compasión por un despiadado asesino en el ocaso de su vida que busca finalmente la redención.

Un filme que no será altamente valorado por el común espectador, que seguramente se perderá en el olvido porque no ofrece nada más que la posibilidad de mostrar un aspecto más rudo e introspectivo en la actuación de Clooney. Confirmándose como el tipo de selección de historias cuando un actor quiere manifestarle a su público “Yo soy más que un galán”.


Escena para no perderse: El clímax de la historia.


Mi recomendación: Si a usted no le agradan las películas con una lentitud que raya en lo absurdo, ésta no es su opción.

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