OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.



Nota aclaratoria: la siguiente lista es de gusto personal, y por supuesto, transferible.




1 .    ZERO DARK THIRTY.

Las razones para colocar a ésta película de primera en la lista son varias, entre ellas, el pulso impecable de su directora, Kathryn Bigelow –entre otras, ex-esposa de James Cameron-, quien después de haber obtenido un Oscar por The Hurt Locker, ingresa nuevamente en un mundo de adrenalina pura como lo es la historia sobre la búsqueda y captura de Bin Laden. Con cinco nominaciones al Oscar y un globo de oro a mejor actriz principal en su haber, se perfila como una gran pieza del 2012, año en el que precisamente, joyas como ésta aparecieron muy escasas, contadas con los dedos. Su inmejorable edición, poderosas actuaciones, y un guión sólido son sus mejores cartas para llegar adelante en la carrera, además de 10 premios que obtuvo como mejor película, provenientes de varias asociaciones de críticos en Estados Unidos. A lo contrario de lo que se esperaría, su llegada la Academia fue dificultosa, ya que varios senadores en el país de origen, señalaban al guión como “inexacto”, al mismo tiempo que se les acusaba a la misma Bigelow y a Mark Boal, el guionista, de haberse infiltrado en las altas esferas de inteligencia para obtener información cuando ellos mismos aseveran que fue producto de una intensa labor periodística. Una escena de tortura presentada al inicio fue objeto de discusión, igualmente. Aun así, llegó pisando fuerte a los Globos de Oro. Sobresale la actuación de Jason Clarke, olvidado por la Academia de manera tan macabra como la dirección de Bigelow.







 2.    ARGO

Si Lincoln no fuese tan aburrida y Zero Dark Thirty no hubiese tenido que enfrentar tanto rumor mediático negativo, es muy probable que Argo, no hubiera obtenido el Globo de Oro a mejor película, aun así, debido a un guión bastante estructurado, que combina política con humor clásico, una poderosa edición, y la presencia de Ben Affleck como director/protagonista, quien se arriesgó en una propuesta inteligente, satírica y muy humana, acerca de la “extracción” de seis diplomáticos norteamericanos de Irán en el año 1980. La actuación de Affleck está muy lejos de la nominación, pero la de Alan Arkin,-reconocido por ser el abuelo gruñón de Little Miss Sunshine-, es bastante divertida, al igual que la de John Goodman, ambos, representan un pequeño respiro entre el drama tensionante de la búsqueda e infiltración del especialista de la CIA, Tony Mendez, interpretado por Affleck. Lo que más llama la atención es que la historia está basada en hechos reales, y se utilizó una cubierta de hacer una película falsa para salvar a los diplomáticos escondidos tras las revueltas iraníes. Lo mejor: el tráiler.



 3.    THE DARK KNIGHT RISES

Una de las más esperadas del año por los fanáticos tanto de Batman, como de Christopher Nolan, el director. El cierre de una trilogía que estuvo a toda la altura de sus expectativas. Y a pesar de que fue un tanto opacada por los hechos sucedidos en Aurora, Colorado, ascendió y mucho más que eso, debido a la espectacularidad de sus efectos especiales. Dotada de un gran hiperrealismo, y habiendo sido filmada en un tercio  de su metraje  en cámaras de gran formato, Imax, ofreciendo a sus espectadores una mayor calidad en imagen y sonido. Si bien nos falta un poco de Batman, se  exponen varios argumentos postmodernos, como la búsqueda de la auto-sostenibilidad de las generaciones futuras a partir de la creación de un reactor de fusión, por ende, la filantropía. A pesar de que se tomaron algunas libertades en cuanto al guión, refleja una excelente visión de un superhéroe, que deja a un lado el perpetuo ser lejano y caricaturizado que era Batman, para transformarlo en un hombre con el poder económico necesario para luchar por la seguridad de su ciudad. Como bonus, aparecen varios de los personajes anteriores, además de Bane y Thalia As Ghul, Gatubela, muy a pesar de la obvia ausencia del Guasón. Lo más importante: la travesía psicológica de Bruce Wayne. Lo que nunca le perdonaré a la Academia: que no la hayan incluido en las categorías de mejores efectos visuales o sonido en las nominaciones del Oscar.

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       4.  LIFE OF PI 

    Con este filme confirmo que en el año 2012 predominó la exuberancia visual sobre las historias.  Hasta Ang Lee se dejó tentar por la tecnología en 3D y convirtió un proyecto que era considerado “infilmable” en una pieza muy agradable. Su cinematografía es la más bella que haya visto en año. La utilización de la monocromía en colores amarillo, azul, negro, entre otros, hacen de esta película un excelente festín visual. La premisa central acerca de la inocencia, el valor, la supervivencia, conforma la increíble aventura de un joven a ratos emocionante y espiritual, a ratos perturbadora y victoriosa, a ratos divertida e inspiradora. La conexión espiritual y la religiosidad están exacerbadas en ésta hermosa adaptación del libro de Yann Martel, que se centra, además en la relación del hombre con la naturaleza, en su adaptabilidad a cualquier medio ambiente. Ang Lee refleja una vez más su inquietud acerca de la separación de la familia, lo cual es recurrente en su filmografía.


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 5.    LINCOLN

La adaptación de la vida del expresidente republicano Abraham Lincoln, a quien se le reconoce en la historia por ser un gran orador, pero principalmente por haber propuesto  la décimo tercera enmienda a la constitución de los Estados Unidos, es la línea central de esta película que pudiera resultar bastante tediosa, pero finalmente, su principal tema recae como un fondo universal: la libertad. La excelencia de la actuación de Daniel Day-Lewis como Lincoln, dos veces oscarizado, por Mi Pie Izquierdo  y There will be blood. Apoyado sabiamente por Tommy Lee Jones Y Sally Field.  Este filme tiene varios puntos a su haber: es un biopic, algo que le gusta mucho a la Academia, además que se trata de la abolición de la esclavitud, justo cuando hace pocos meses se dio la reelección del presidente Obama, por lo que veo que este detalle podría impulsarlo aún más. A pesar de que el director Steven Spielberg, sabe hacer como nadie filmes de época, como ya vimos en War Horse, a ésta la dota de menor dinamismo, por lo cual, lo que sobresale a la vista es la encantadora actuación de Lewis.





6.    A ROYAL AFFAIR

No sé si el hecho de haber visto ésta antes de Anna Karenina, tenga algo que ver con que la haya escogido entre ambas, ya que tienen líneas narrativas centrales muy similares. No obstante, por la poderosa actuación de su actor principal danés, Mads Mikkelsen, a quien siempre lo había visto como el típico malo de las producciones gringas, -me imagino que debido a su fisonomía tiene más posibilidades en este rango de exploración actoral-. Sin embargo, después de ver su alcance interpretativo en esta obra, me quedo con él como el “bueno”, ya que brilla como un intelectual y reformador activo, a la vez como promulgador  de las ideas de la Ilustración de Voltaire. Por su dinámica dirección, y efectiva puesta en escena, que mantiene en vilo todo el tiempo al espectador, -en este caso a mí-, por su excelente uso de puntos de giros narrativos, e impecable diseño de vestuario, mantengo a ésta como una de las mejores en la lista. Este drama político se centra en las intrigas al interior de la monarquía del siglo XVIII en el marco de una Dinamarca opresiva.





  7 .    RUST AND BONE

A Marion Cotillard le robaron la nominación al Oscar por este filme. Desde que me enteré que no entraba entre las opcionadas, me desilusioné mucho, pero a la vez me alegré de su nominación al Globo de Oro y al BAFTA. Su gran sentido de la verdad es sorprendente en este drama trágico de una domadora de orcas, que…. Aunque está en el tráiler, no lo contaré porque espero que sean ustedes quienes la vean. La escena en especial donde Marion hace el show de domar las orcas frente a miles de espectadores es sencillamente fascinante. Lamentablemente no representó a Francia por los Oscares, porque iba detrás de Untouchables, la cual también fue olvidada por la Academia, aunque ambas recibieron una nominación al Globo de Oro y a los BAFTA. Recomendada al 100%. Y por favor, véala en su idioma original, no hay nada más exquisito que el cine francés.

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           8.    BRAVE

En el décimo tercer largometraje de Pixar, sobresale la meticulosa armonía estética de la paleta de colores empleada en los escenarios, al igual que en los personajes. Como poder llamativo, el primer rol protagónico femenino de la historia de Pixar le ha sido otorgado a Mérida, una adolescente que carga un  icónico y flamante cabello pelirrojo rizado tan rebelde e indómito como ella misma, que tomó tres años para ver la luz, gracias al trabajo de seis ingenieros creativos que crearon un programa computarizado de cabello denominado Taz. Y, a pesar de que el filme tiene más elementos de Disney que de su compañero corporativo Pixar, hace gala de un mensaje virtuoso acerca de la comunicación entre madre e hija, al mismo tiempo que busca enaltecer la cultura céltica enfundada en una espléndida banda sonora y una pormenorizada ambientación de la Escocia medieval del siglo X. Mérida refleja, por lo tanto, el espíritu de esta fusión empresarial, al expresar libremente la dicotomía en su personalidad: es frágil y cálida con su familia –como Disney– y, de manera simultánea, incontrolable y transgresora –como Pixar–. Como pilares fundamentales se encuentra el protofeminismo y la búsqueda del destino a pesar de las imposiciones ajenas y prejuicios sociales. La heroína adolescente –bien traducida a la pantalla en una co-dirección entre Brenda Chapman y Mark Andrews–, de excepcionales habilidades ecuestres, en la arquería es seguida por varios clanes conformados por personajes masculinos risibles y que resumen el conflicto principal de la historia: bloquear la tan anhelada libertad de Mérida.





9.    SILVER LININGS PLAYBOOK
Debido que a la lista le faltaba una comedia romántica algo light, decidí incluirla, pero está tentativa a salir de la misma, si veo que The Master la supera entre el podio de las 10. Lamentablemente, ésta última es una de las pocas que no he podido ver. Pero, como mi lista está  ligeramente sobrecargada con política y tragedias, creo que es bueno que esté dentro de la misma. Bradley Cooper personifica aquí a un bipolar – del cual solo vemos su manía-, que acaba de salir de una institución mental y desea rehacer su vida. Solo diré esto: LA ESCENA DEL LIBRO VOLADOR ES EXCELENTE!!! La repetí varias veces y me reí igual. Tal vez porque sé lo que es identificarse tanto con un libro, que sientas que los personajes son muy reales. Fue ganadora al Globo de Oro como mejor comedia.






10.    SKYFALL
Empezando con la bobadita de que es la película de James Bond de mayor recaudación económica en la historia del cine, -lo cual no siempre es sinónimo de calidad-, pero esta vez si lo es. Vemos la esencia del personaje principal, un Bond perturbado, melancólico y oscuro que regresa después de haber recibido un disparo porque busca proteger la seguridad nacional.  Es un hombre, no una máquina que dispara, bebe alcohol para digerir sus penas y vive y respira por el MI6. Es la perfecta combinación entre lo antiguo y lo moderno, utiliza aparatos como una radio pequeña, y un arma que solo capta su huella digital, una Walther PPK/S 9. Me pareció interesante el uso de la palabra Omega para significar tres cosas: el fin como la letra griega, el reloj Omega que identifica a James Bond y Omega como el espectro o mapa en el cual se descifran los planes macabros de Silva.  La simbología alrededor de ella es fascinante. Sobre todo, la nacionalidad exacerbada del MI6. Con varias nominaciones al BAFTA – por obvias razones- y una nominación al Oscar, ésta es mi última en la lista.





BONUS TRACK:

PAPERMAN

Nominado como mejor corto animado a los Oscares, narra la historia de un hombre que desea conquistar a la chica de sus sueños a través de aviones de papel que lanza desde su oficina. Lo presentan antes de la proyección de Ralph el Demoledor. Por su calidad y gran emocionalidad, este es mi bonus track. Dudo que a alguien no le guste. Lo recomiendo al 1000%.

1/03/2013

LINCOLN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |






































Una de las películas probables ganadoras a los Oscares y que ha conquistado el terreno en la crítica, es la adaptación de la vida del expresidente republicano Abraham Lincoln, a quien se le reconoce en la historia por ser un gran orador, pero principalmente por haber propuesto  la décimo tercera enmienda a la constitución de los Estados Unidos. Para aquellos quienes no estén familiarizados con el término,  Se denomina enmienda, en Derecho, “a una propuesta de modificación de algún documento oficial, especialmente en los articulados y textos de leyes y proyectos de ley. Asimismo, también se denominan enmiendas a ciertas reformas constitucionales, como por ejemplo las enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos o a ciertas modificaciones de tratados internacionales, similar al Plebiscito”.  La décimo tercera enmienda tenía como objetivo la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos de manera permanente, y no solamente durante la guerra civil.


En ese momento, existía una guerra entre el país llamado “Los Estados Confederados de América”, también llamados “La Confederación y Estados Confederados”, formado por los once estados meridionales de los Estados Unidos de América entre 1861 y 1865, que se habían separado y se manejaban de forma independiente de los Estados Unidos.

Ahora, dado que esta es la adaptación de un libro de manera biográfica de un personaje histórico con una amplia bibliografía, el guión se siente denso y tan abundante en información que por momentos agobian los diálogos extensos. No obstante, en muchos de ellos, se deja ver la personalidad del presidente, y lo vemos en su plano político, pero también lo vamos como padre y como amigo. El guión fue escrito por Tony Kushner, y está basado en parte en el libro: “Team of Rivals: The Political Genius of Lincoln”  de Doris Kearns Goodwin.

Este filme tiene varios puntos a su haber: es un biopic, algo que le gusta mucho a la Academia, además que se trata de la abolición de la esclavitud, justo cuando hace pocos meses se dio la reelección del presidente Obama, por lo que veo que este detalle podría impulsarlo aún más. Y tiene como fichas principales al director Steven Spielberg y al actor dos veces oscarizado, por Mi Pie Izquierdo  y There will be blood: Daniel Day Lewis. Apoyado sabiamente por Tommy Lee Jones Y Sally Field.



Lewis hace un rol perfecto, sin fallas, de un presidente inteligente, bien leído, autodidacta, con gran capacidad interpersonal y de oratoria. Luce encorvado, tiene manerismos propios de la época, lo que lo hace aún más creíble. Además de proyectar una voz suave, carrasposa, sin extraviar la autoridad, muy parecida al de Marlon Brandon interpretando al Don de El padrino. Representa una versión abrumadoramente intimista, con sentido del humor, paternalista, y nos demuestra al ser humano bajo la investidura de la presidencia. Varias nominaciones y premios de gremios de la crítica le auguran un puesto adelante en los premios Oscar del 2013 tanto a él como a actor, como al filme en su totalidad, que se enfoca en los últimos cuatro meses de vida de Lincoln para llevar a cabo una mirada soslayada, pero no superficial de este genio político, renombrado como el gran emancipador de la esclavitud, entre muchos otros  logros.

Lo que más asombra en su interpretación es la fiereza de sus líneas, la asombrosa inmersión en su personaje, la unión entre la vulnerabilidad física y la agudeza mental, su gran equilibrio emocional.


La producción es austera y corta en número de locaciones, pero al mismo tiempo es brillante. Ha sido nominada por el gremio de Directores de arte de Hollywood como una de las mejores producciones del año en ese apartado. Y es muy probable que arrase con varios Oscares, un fuerte competidor a mejor película ese año.

Escena para no perderse: la aprobación de la décima tercera enmienda. Todas donde aparezca Daniel Day Lewis.


Mi recomendación: Por ser un biopic histórico, y debido a sus extensos diálogos, puede que se le encuentre aburrida. Tenga en cuenta que va a ver una instrucción didacta acerca de un personaje político.


12/29/2012

CLOUD ATLAS (EL ATLAS DE LAS NUBES)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |

























Debo empezar por decir que al final, entendí menos de lo que entendí al principio. Esta es una adaptación de los hermanos Wachowski  junto a Tom Tykwer en la dirección, reconocidos mundialmente por ser los creadores de Matrix, -ya de ahí se intuye lo que se va a ver-, de un libro escrito por el británico David Mitchell que consiste en seis historias narradas tanto geográficamente como en tiempos distintos, desde el siglo XIX hasta un futuro post apocalíptico en el 2.144 (ya empezaron a extender la fecha de los carros voladores).


Estas seis historias están supuestamente interconectadas entre sí, y no sabría decir si es un error en la escritura del libro o de la adaptación, o de la puesta en escena, pero la interconexión de la historias termina por ser mucho menos que inverosímil. Por lo menos, en relatos como Babel o Amores Perros, se llega un momento en que todo se ensambla, pero aquí, creo que entre más avanza la historia menos se logra captar lo que los autores y directores quisieron expresar. Ahora, puede que muchos de esos fallos residan en la edición del filme. Porque cada una de las historias puede que funcionen de manera unitaria, -incluso me atrevería a apostar por la de Somni 451 y Hae joo chang,  una pareja muy extraña al principio, pero que luego tienen una excelente evolución, ayudados, claro está, por los efectos especiales-, en cambio, me atrevería a decir que la falta de química entre Tom Hanks y Halle Berry es insoportable hasta el hartazgo, muy a pesar por los intentos de inyectarle una dosis de pasión inexistente.




Llama la atención que la revista Time haya elegido a esta película como “la peor del 2012”, al mismo tiempo que es nominada al Globo de Oro en la categoría de Mejor película de drama. Esperemos a ver que dicen los integrantes de la Academia de los Oscares.

Dueño de un metraje absurdo para su calidad, - casi tres horas-, este filme falla en que no se siente como un todo, sino como un conjunto de pedazos agregados que no encajan, y que, por mucho  que su complejo actoral sea de primera línea, y los múltiples roles otorgados causen una curiosidad extrema en el espectador, termina por parecer un pastiche, entre la conjunción de tanto género fílmico que nunca termina por cohesionar.


Puede que haga gala de una puesta en escena muy audaz, sobre todo en el mundo apocalíptico, pero la aproximación a la narrativa es escasa, y hace que el espectador se pierda constantemente entre una historia y la otra, lo que la hace parecer como un proyecto inacabado y desacertado.  Y líneas un tanto postmodernas, muy de la nueva era, ligados a la palabra “Esperanza” que fue muy redundante en los informerciales políticos el día de la elección de Obama, razón por la cual veo que gran parte del cine Hollywoodense de finales del 2.012 e inicios del 2.013, se está yendo por esta línea de la estimulación hacia buenos valores, líneas como “Nuestras vidas no nos pertenecen, estamos ligados a otros en el presente, pasado y futuro” y con “Con cada gesto amable forjamos nuestro futuro”, no llegan a calar de manera profunda en el espectador, precisamente porque la historia en sí misma no llega a afectar o a mover fibras internas, tanto como nos muestra el tráiler. La premisa acerca de la interconexión del ser humano a través de diferentes épocas y raciocinios no llega al nivel de aprehensión como se supone que debiera.  Y la época futurista en Seul, Corea, -aparte del puente improvisado- no introduce nuevos elementos en los efectos especiales que no se hayan visto en la última década.

Sobresale Jim Sturgess, de 21 Black Jack, One Day, un actor con la presencia física, carisma y sentido de la verdad necesario como para seducir en este filme.

Sinopsis: “El relato se abre en 1850 con el regreso del notario estadounidense Adam Ewing desde las islas Chatham a su California natal. Durante el viaje, Ewing traba amistad con un médico, el doctor Goose, que comienza a tratarle de una extraña enfermedad causada por un parásito cerebral. Repentinamente, la acción se traslada a 1931 en Bélgica, donde Robert Frobisher, un compositor bisexual que ha sido desheredado, se introduce en el hogar de un artista enfermizo, su seductora esposa y su núbil hija. De ahí saltamos a la Costa Oeste en la década de los setenta, cuando Luisa Rey destapa una red de avaricia y crimen que pone en peligro su vida... Y, del mismo modo, con idéntica maestría, viajamos a la ignominiosa Inglaterra de nuestros días, a un superestado coreano del futuro próximo regido por un capitalismo desbocado y, finalmente, a Hawai, a una Edad de Hierro post-apocalíptica que corresponde a los últimos días de la historia”.

Escena para no perderse: El puente de escapatoria de hae Joo Chang (Jim Sturgess) y uno que otro momento de Tom Hanks.

Mi recomendación: Si no disfruta de los flashbacks y flashforwards repetitivos en una historia, no intentar su visionado. Y no espere mucho del filme. Pero, sobre todo, felicítese si entiende al final. Véala en el extremo caso de curiosidad.




Con este filme confirmo que en el año 2012 predominó la exuberancia visual sobre las historias.  Hasta Ang Lee se dejó tentar por la tecnología en 3D y convirtió un proyecto que era considerado “infilmable” en una pieza muy agradable. No puedo decir que es lo que esperaba, porque a decir verdad, al no haber leído el libro y al encontrar un tráiler de un joven adolescente en una barca con un tigre en medio del océano no genera gran poder atractivo en los espectadores.  Aun  así, como está nominado a los Globos de Oro y eventualmente lo estará en los Oscares, decidí que era momento para ver de qué se trataba todo el alboroto alrededor. Y me encontré con una pieza muy Disney-like, con un mensaje virtuoso acerca de la creencia en Dios, en Cristo, en las religiones, en la familia, en la supervivencia. (Muy apropiado para haberla visto el 21 de diciembre). Además, de decir que es interesante que directores no-norteamericanos vayan abriéndose campo en Hollywood en el nuevo lenguaje cinematográfico de la tercera dimensión y salir librados de ellos, sin incluir los horrores que han hecho con película editadas y luego convertidas a 3D, cuyo objetivo ha sido puramente lucrativo, y se convierte en un engaño al espectador y al cinéfilo.

Hay un aspecto que no se le puede quitar a esta película, y es la brillante utilización de la colorimetría en los paisajes, y en el manejo de animales sin que la labor parezca un pastiche. El trabajo de imágenes generadas por computador es tan preciso que parece que el tigre de la barca es absolutamente real.  Según datos de producción, se emplearon cuatro tigres reales para hacer capturas de movimiento y para referencia, así como también para las escenas cruciales, esto forzó al equipo de efectos especiales para hacer que sus tigres se vean lo suficientemente reales para que no se puedan distinguir de los verdaderos.  Pero en la escena donde el tigre salta de la barca y nada es un tigre real. Y cuando está junto al chico, no lo es, precisamente porque es difícil tener un tigre, aunque sea entrenado, junto a un actor.  

Según David Magee, quien realizó la adaptación del libro de de Yann Martel, hasta convertirlo en guión para cine, dice  que el libro  “unía lo profundo y lo enigmático con aventuras épicas y una introspección profunda”. La historia básicamente se reduce a un joven que naufraga con una serie de animales en medio del pacifico, y que luego termina con un temible tigre de bengala. Por momentos me parecía ver una versión más joven de Tom Hanks en El Náufrago, solo que esta vez hay una amigo animado, -no una pelota dibujada con una mano-, y eso le otorga un sentido más humano a la historia, ya que hay dos seres vivos en una barca, y, aunque el tigre no se comunique verbalmente, la compañía del animal finalmente es la que impulsa a Piscine Militor Patel, interpretado por el actor Suraj Sharma a continuar vivo, a pesar de las infrahumanas condiciones de su naufragio. (Esa es una diferencia entre ambas películas y otra, que éste no es un gran comercial de Fedex).

Ahora, aunque visualmente es exuberante, y por momentos es hermosamente monocromática, entre colores como el negro, el azul, el verde y el amarillo, entre otros. El final es temiblemente aburrido hasta el hartazgo, y la edición de la película por momentos destruye la fluidez de la narración. Al igual que no se siente una conexión emocional entre el relator de la historia y el escritor. Creo que aquí falla un poco la dirección de actores, la que se salva en el personaje central joven de la historia.

Según datos de producción Suraj pasó gran parte de la producción en el tanque generador de olas más grande del mundo jamás diseñado y construido para una película. Localizado en Taichung, Taiwán, en un lugar que albergaba un antiguo aeropuerto, el tanque medía 70 metros de largo, 30 metros de ancho y 4 metros de profundidad, con una capacidad de 1.7 millones de galones, lo que les permitía generar a los realizadores una gama de texturas con el agua.

Aunque otros directores como Alfonso Cuaron, M Night Shyamalan, Jean Pierre Junet, fueron inicialmente sugeridos para el proyecto fue Ang Lee quien se atrevió a llevarlo a cabo. La premisa central acerca de la inocencia, el valor, la supervivencia, conforma la increíble aventura de un joven —a ratos emocionante y espiritual; a ratos perturbadora y victoriosa; a ratos divertida e inspiradora.



Finalmente, puedo decir que esta película está a la altura de los Globos de Oro y de los Oscares, pero habrá que ver cuán lejos llega habiendo un biopic (Licoln), y un docudrama (Zero Dark Thirty) e incluso, Argo, de por medio. Pero, poco a poco podrá ingresar dentro de la contienda. Esperemos su evolución en la recaudación económica y en la apreciación de los críticos y cinéfilos alrededor del mundo, pero sobre todo, de la Academia.

Mi recomendación: No vaya con altas expectativas y será medianamente recompensado. 

 Escena para no perderse: Todas donde se encuentre el tigre de bengala y los suricatos!!!





A pesar de no llegar a la altura de sus predecesores, tal como la conocida trilogía de El Señor de los Anillos, Peter Jackson, -su director- se embarca de nuevo en esta aventura de plasmar la literatura fantástica a través de 48 cuadros por segundo en tercera dimensión, duplicando así, el estándar de 24 cuadros. 

La nitidez de imagen creada a partir de este nuevo formato, que ya está ganando adeptos, entre ellos, James Cameron, asemeja a los juegos de video, razón por la cual muchos cinéfilos encontrarán un gran despliegue visual en esta evolución tecnológica que busca eliminar, entre otros aspectos, los flashes creados a partir de la luz estroboscópica y la distorsión de movimiento. 

Renace así mismo, la actuación a través de captura de movimiento que se inició 11 años atrás con el personaje de siniestro aspecto y doble personalidad, Gollum, interpretado por el actor y esta vez, asistente de dirección, Andy Serkis, en una escena algo extendida, pero necesaria para el relato de la historia. 


Con un metraje de casi tres horas, la transpolación de la novela del padre de la literatura moderna de alta fantasía, J. R.R. Tolkien, puede resultar algo tediosa para aquellos detractores de la literatura fantástica, y de manera simultánea, puede significar un gran festín visual para los amantes de la misma, debido a la pormenorizada y detallada atención dirigida hacia la ambientación y el vestuario.




  Por otro lado, puede que algunos manerismos en el actor principal, Martin Freeman, se perciban como algo infantiles y fácilmente captados por el público adulto, lo que podría dar una sensación y un ligero halo de actuación forzada, y asimismo, el desempeño de la compañía de enanos resulte poco creíble llegando a rozar la pantomima, pero se debe señalar que esta es una obra concebida desde sus inicios para el público infantil, razón por la cual, se perdonan estos detalles. 

Como siempre, impresiona la fe y sentido de la verdad del veterano actor Sir Ian McKellen, en interpretación del mago Gandalf el gris. Con elevados tintes de humor y un excelente complejo actoral con esta historia se nos reafirma la posibilidad de seguir creyendo en nuestro niño interior.


Tengo que usar dos tipos de gafas para poder observar el HFR y vale la pena. Eso, y no quise salir del cine con la esperanza de quedarme en el fantástico mundo de Peter Jackson.  Y puede que este filme sea más atractivo para aquellos lectores acostumbrados a la fantasía de la tierra media y a la literatura fantástica  de autores renombrados como George Martin y su septalogía de Canción de Hielo y Fuego. Pero como todos sabemos, con el autor J.R.R. Tolkien se identifica el resurgimiento de este tipo de literatura, por lo cual se le relaciona como el padre de la literatura moderna de alta fantasía.

Uno de los factores que impresiona es la deslumbrante nitidez de la nueva tecnología de 48 cuadros por segundo, como sabemos es usual en el cine, la utilización de 24 cuadros por segundo, esto según he leído, se hace con el objetivo de captar la imagen tal cual como la ve el ojo humano. Según datos de producción y varios videoblogs que se encuentran en la red desde el inicio del rodaje, se puede verificar la inmensa producción y responsabilidad que tanto la película como este nuevo formato requiere, así que viendo las cámaras que se emplearon con dos “ojos” uno para captar el izquierdo y otro para captar el derecho, los cuales se unieron mediante un espejo y voilá, nació la tecnología que incluso el mismo James Cameron ya está pensando en emplear para sus próximos proyectos. Así que para aquellos a quienes les disgusta la idea de usar gafas van a tener que usarlas, porque este es el comienzo del futuro.

Y entramos en el mundo de la fantasía, donde el Hobbit Bilbo Bolsón emprende una aventura junto a 13 enanos y Gandalf el gris con el objetivo de recuperar el reino perdido de Erebor. En términos generales las actuaciones son sobresalientes, teniendo en cuenta que el gran porcentaje del filme fue hecho con la captura de la pantalla verde. De ahí se puede evidenciar el talento de los actores, ya que imaginar lo que no está ahí, como por ejemplos gigantes y enormes paisajes y preparar una actuación a partir de lo que no se ve me parece fascinante y meritorio.  Como siempre, resalta la imponencia y extensa sabiduría de Sir Ian Mckellen –Gandalf el gris-, además de esto, la presencia de actores británicos de tanta fuerza escénica como Richard Ameritage, - Príncipe Thorin- le da un plus muy importante a la compañía de enanos.
Mi foto con Gandalf el gris

De ahí partimos a la historia que en sí es simple, y que como en toda literatura fantástica va unida a una serie de aventuras y viajes que emprenden los personajes con el fin de recuperar el reino de Erebor.  Como siempre, una de las inclusiones que más sorprende y que a gusto personal me pareció terriblemente extendida, tal vez para aquellos quienes quedamos hasta el hartazgo de Gollum,- aquel personaje con dos personalidades tan opuestas como tétricas-, fue el capítulo de las adivinanzas que se me hizo eterno. Creo que hubo falta de edición aquí y en otros pasajes, lo cual puede generar bastante tedio a la audiencia que no está acostumbrada a narraciones épicas. Hay que resaltar que el actor Andy Serkis  trabaja esta vez como director asistente, lo cual me hace saber cuánto Peter Jackson valora el trabajo de los actores.

Asombra el detalle pormenorizado del vestuario, las prótesis empleadas en la caracterización de los personajes, la creación de los escenarios a través de dibujo manual, y subsiguiente, de manera digital.

Mi recomendación: No deje de verla en 3D HFR!!!
Escena para no perderse: La canción interpretada por los enanos Misty Mountain.





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