OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

1/03/2013

LINCOLN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |






































Una de las películas probables ganadoras a los Oscares y que ha conquistado el terreno en la crítica, es la adaptación de la vida del expresidente republicano Abraham Lincoln, a quien se le reconoce en la historia por ser un gran orador, pero principalmente por haber propuesto  la décimo tercera enmienda a la constitución de los Estados Unidos. Para aquellos quienes no estén familiarizados con el término,  Se denomina enmienda, en Derecho, “a una propuesta de modificación de algún documento oficial, especialmente en los articulados y textos de leyes y proyectos de ley. Asimismo, también se denominan enmiendas a ciertas reformas constitucionales, como por ejemplo las enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos o a ciertas modificaciones de tratados internacionales, similar al Plebiscito.  La décimo tercera enmienda tenía como objetivo la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos de manera permanente, y no solamente durante la guerra civil.


En ese momento, existía una guerra entre el país llamado “Los Estados Confederados de América, también llamados “La Confederación y Estados Confederados, formado por los once estados meridionales de los Estados Unidos de América entre 1861 y 1865, que se habían separado y se manejaban de forma independiente de los Estados Unidos.

Ahora, dado que esta es la adaptación de un libro de manera biográfica de un personaje histórico con una amplia bibliografía, el guión se siente denso y tan abundante en información que por momentos agobian los diálogos extensos. No obstante, en muchos de ellos, se deja ver la personalidad del presidente, y lo vemos en su plano político, pero también lo vamos como padre y como amigo. El guión fue escrito por Tony Kushner, y está basado en parte en el libro: “Team of Rivals: The Political Genius of Lincoln”  de Doris Kearns Goodwin.

Este filme tiene varios puntos a su haber: es un biopic, algo que le gusta mucho a la Academia, además que se trata de la abolición de la esclavitud, justo cuando hace pocos meses se dio la reelección del presidente Obama, por lo que veo que este detalle podría impulsarlo aún más. Y tiene como fichas principales al director Steven Spielberg y al actor dos veces oscarizado, por Mi Pie Izquierdo  y There will be blood: Daniel Day Lewis. Apoyado sabiamente por Tommy Lee Jones Y Sally Field.



Lewis hace un rol perfecto, sin fallas, de un presidente inteligente, bien leído, autodidacta, con gran capacidad interpersonal y de oratoria. Luce encorvado, tiene manerismos propios de la época, lo que lo hace aún más creíble. Además de proyectar una voz suave, carrasposa, sin extraviar la autoridad, muy parecida al de Marlon Brandon interpretando al Don de El padrino. Representa una versión abrumadoramente intimista, con sentido del humor, paternalista, y nos demuestra al ser humano bajo la investidura de la presidencia. Varias nominaciones y premios de gremios de la crítica le auguran un puesto adelante en los premios Oscar del 2013 tanto a él como a actor, como al filme en su totalidad, que se enfoca en los últimos cuatro meses de vida de Lincoln para llevar a cabo una mirada soslayada, pero no superficial de este genio político, renombrado como el gran emancipador de la esclavitud, entre muchos otros  logros.

Lo que más asombra en su interpretación es la fiereza de sus líneas, la asombrosa inmersión en su personaje, la unión entre la vulnerabilidad física y la agudeza mental, su gran equilibrio emocional.


La producción es austera y corta en número de locaciones, pero al mismo tiempo es brillante. Ha sido nominada por el gremio de Directores de arte de Hollywood como una de las mejores producciones del año en ese apartado. Y es muy probable que arrase con varios Oscares, un fuerte competidor a mejor película ese año.

Escena para no perderse: la aprobación de la décima tercera enmienda. Todas donde aparezca Daniel Day Lewis.


Mi recomendación: Por ser un biopic histórico, y debido a sus extensos diálogos, puede que se le encuentre aburrida. Tenga en cuenta que va a ver una instrucción didacta acerca de un personaje político.


1/05/2012

WAR HORSE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Es de esperarse, dada nuestra condición humana que nuestros valores sean más elevados que el de un animal. Pero en tanto nos enfrentamos a este filme, esa obviedad queda en discusión. Que es un animal entrenado. Que la dirección, edición y demás funciones técnicas lo convierten en la estrella que es. Obvio. Pero puede que esto termine de dar prueba que algunos animales hacen gala de mayor nobleza que el ser humano.

El protagonista de esta historia es el hilo conductor de varias historias entrelazadas, es un animal brioso, testarudo y noble que cabalga sin rumbo fijo, pero que tiene un destino marcado, por no decir varios.

Una altamente pronosticada nominación al Oscar a mejor película fue el motivo principal que me guio a verla. Además del sello de Steven Spielberg por lo que cine de autor y una clara denuncia al maltrato animal se conjugan para subrayar el horror de la guerra.

Un factor que llama la atención sobre el filme es precisamente que en temática de guerra de época los caballos son estipulados como meros medios de transporte, y en ésta los humanos tienen un plano determinante sobre la historia, pero no definitivo. Sus vidas son tocadas cual de una vara mágica se tratara por los encantos de Joey. Porque pareciera que su destino es este y no otro: ir por la tierra desafiando el odio/amor de sus amos que pende de un hilo.

Este melodrama con más respiros jocosos de los esperados, le otorgan una calidad más familiar al relato. La simplicidad de la historia al señalar la Primera Guerra Mundial como un discurso doloroso, presente, aunque soslayado, terminan configurándose en un motivo para demostrar la valentía del animal.

La deslumbrante fotografía naranja hacia el final de la narración, es una clara oda a los westerns, y en general, la naturaleza es coloreada con claros tintes impresionistas y en su narrativa puede que contenga varios clichés emocionales, que aunque no logran exudar del todo una lágrima, por lo menos crea un claro nudo en la garganta. El claro antropomorfismo propio de los discursos infantiles se ve exaltado, entre otros aspectos, en un uso casi imperceptible del CGI en los ojos de Joey.

Y a pesar de que Spielberg elige actores en su mayoría desconocidos, aparte de Emily Watson, para generar precisamente, mayor interés en la historia, y esquivando a los altibajos del coprotagonista –Albert- ayudado por la edición, el complejo actoral está en el nivel prudente como para realizar la conexión necesaria con el espectador. Celine Buckens –la niña Emilie- asombra con una lágrima y una mirada perdida hacia el infinito por la pérdida de sus padres, control emocional que cualquier actor adulto podría envidiar.

Puede que la narrativa antigua no cale en la mente de algunos espectadores, pero el sentimentalismo exacerbado no deja indiferente, y la grandilocuencia en la dirección asombra en la maestría técnica, la dirección de actores, el entrenamiento equino y sobre todo en la orquestación de todas las áreas dejando como resultado un producto que cumple más allá de sus expectativas.

Escena para no perderse: Absolutamente todas.

Mi recomendación: Si es muy sentimental, diríjase a la sala con un pañuelo.


8/23/2011

SUPER 8

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




“Yo sé que malas cosas suceden. Pero todavía puedes vivir…”

Para ser honesta, ya estaba un poco cansada de estas historias de alienígenas, de encuentros cercanos del tercer o del cuarto tipo, cuando un elemento muy especial en el tráiler llamó mi atención, cuando un grupo de infantes ruedan una mini-película o cortometraje mientras, misteriosamente un tren se descarrila.

Este filme, “Super 8”, toma su nombre del formato de la cinta de 8mm, -que nace a partir de la década de los 30, pero que conserva su mayor apogeo en la de los 70, precisamente, en la que se desarrolla esta historia-, con la que estos niños pretenden filmar una película entremezclada entre zombies y detectives.

Aunque puede que esta historia, que ciertamente bebe de ciertas fuentes como como “E.T”, o un poco de “Alien”, es innegable que la relación emocional que se teje tanto alrededor de sus personajes como en la relación que se genera con el espectador, llegue a alcances abismales tanto, que el factor alienígena se convierta en un componente casi aislado.

J.J Abrams, el director, recuerda haber tenido ambas esferas de la historia en su mente, tanto la del grupo de niños como una de monstruos, por aparte. Al unirlas, llama a Spielberg y crea la idea original de Super 8, aunque finalmente éste último también tomaría decisiones respecto al filme, por lo cual esta historia ambientada en los años 70 se convertiría más en una oda a aquella época que en un posible remake de filmes como “Los Goonies” u otras que podrían asemejársele.

Una nivelada selección de actores, tanto infantiles como adultos se nos convierte en un exquisito manjar. Aquel grupo de infantes nos recuerda a nuestra niñez, y por qué no, a nuestro actual grupo de amigos en el que cada quien aporta con su personalidad el equilibrio necesario para fortalecer una amistad a gran escala.

A destacar, la maravillosa Elle Fanning, a quien después de haberla visionado en “Somewhere”, -aunque, que me perdone Sofia Coppola sea éste para mi un sincero desperdicio de filme- se perfila como una líder en cuanto a sentido de la verdad se refiere. Finalmente, ella es la que cohesiona a su grupo y los invita a “jugar” libremente. En definitiva, no existe mejor actor que un niño, cuando el poder de la imaginación está en su plenitud, y es precisamente éste el ingrediente más certero que se requiere en un filme de ciencia ficción.

Una brillante composición musical junto a una perfecta dirección de actores de J.J. Abrams, quien abandera la ciencia ficción, cuando series de televisión como “Lost” figuran en su haber. Y quien no habría de ver este filme cuando marcas de éxito en territorio extraterrestre como “Steven Spielberg” figuran en la producción.

Puede que el final nos parezca muy cliché, que el alienígena central de la historia sea muy repetitivo tanto en su estructura anatómica como en sus movimientos, puede que ciertos elementos de heroísmo infantil en esta era nos parezcan además de inverosímil, infructuosos, aún así, nos terminamos creyendo una historia que sabe más a una hermética amistad infantil, -época donde los prejuicios en las relaciones se minimizan-, unidos por la pasión enfermiza de realizar mini filmes en un formato super 8, tal vez en una oda que el mismo J.J. ABrams, también guionista, le haría a la remembranza de los inicios del mismo Spielberg quien a sus doce años ya filmaba en el mismo formato.

Un guión bastante predecible no nos amilana la confianza depositada en este filme que señala la relevancia de la amistad que se genera en la niñez, más aún cuando ésta se ve a prueba a través de encuentros cercanos con una experiencia alienígena, finalmente, un filme que nos hace envidiar el pasado de una infancia en la que la vida nos parecía más simple y divertida y menos sombría.

Escena para no perderse: Absolutamente todas. Mención especial para la filmación en Super 8 cuando el tren se descarrila.

Mi recomendación: No vaya con altas expectativas y será muy recompensado.


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