A pesar de no llegar a la
altura de sus predecesores, tal como la conocida trilogía de El Señor de los Anillos, Peter Jackson, -su director- se embarca de
nuevo en esta aventura de plasmar la literatura fantástica a través de 48
cuadros por segundo en tercera dimensión, duplicando así, el estándar de 24
cuadros.
La nitidez de imagen creada a partir de este nuevo formato, que ya está ganando adeptos, entre ellos, James Cameron, asemeja a los juegos de video, razón por la cual muchos cinéfilos encontrarán un gran despliegue visual en esta evolución tecnológica que busca eliminar, entre otros aspectos, los flashes creados a partir de la luz estroboscópica y la distorsión de movimiento.
Renace así mismo, la actuación a través de captura de movimiento que se inició 11 años atrás con el personaje de siniestro aspecto y doble personalidad, Gollum, interpretado por el actor y esta vez, asistente de dirección, Andy Serkis, en una escena algo extendida, pero necesaria para el relato de la historia.
La nitidez de imagen creada a partir de este nuevo formato, que ya está ganando adeptos, entre ellos, James Cameron, asemeja a los juegos de video, razón por la cual muchos cinéfilos encontrarán un gran despliegue visual en esta evolución tecnológica que busca eliminar, entre otros aspectos, los flashes creados a partir de la luz estroboscópica y la distorsión de movimiento.
Renace así mismo, la actuación a través de captura de movimiento que se inició 11 años atrás con el personaje de siniestro aspecto y doble personalidad, Gollum, interpretado por el actor y esta vez, asistente de dirección, Andy Serkis, en una escena algo extendida, pero necesaria para el relato de la historia.
Con un
metraje de casi tres horas, la transpolación de la novela del padre de la
literatura moderna de alta fantasía, J. R.R. Tolkien, puede resultar algo
tediosa para aquellos detractores de la literatura fantástica, y de manera
simultánea, puede significar un gran festín visual para los amantes de la
misma, debido a la pormenorizada y detallada atención dirigida hacia la ambientación
y el vestuario.
Por otro lado, puede que algunos manerismos en el actor principal, Martin Freeman, se perciban como algo infantiles y fácilmente captados por el público adulto, lo que podría dar una sensación y un ligero halo de actuación forzada, y asimismo, el desempeño de la compañía de enanos resulte poco creíble llegando a rozar la pantomima, pero se debe señalar que esta es una obra concebida desde sus inicios para el público infantil, razón por la cual, se perdonan estos detalles.
Como siempre, impresiona la fe y sentido de la verdad del veterano actor Sir Ian McKellen, en interpretación del mago Gandalf el gris. Con elevados tintes de humor y un excelente complejo actoral con esta historia se nos reafirma la posibilidad de seguir creyendo en nuestro niño interior.
Por otro lado, puede que algunos manerismos en el actor principal, Martin Freeman, se perciban como algo infantiles y fácilmente captados por el público adulto, lo que podría dar una sensación y un ligero halo de actuación forzada, y asimismo, el desempeño de la compañía de enanos resulte poco creíble llegando a rozar la pantomima, pero se debe señalar que esta es una obra concebida desde sus inicios para el público infantil, razón por la cual, se perdonan estos detalles.
Como siempre, impresiona la fe y sentido de la verdad del veterano actor Sir Ian McKellen, en interpretación del mago Gandalf el gris. Con elevados tintes de humor y un excelente complejo actoral con esta historia se nos reafirma la posibilidad de seguir creyendo en nuestro niño interior.
Tengo
que usar dos tipos de gafas para poder observar el HFR y vale la pena. Eso, y
no quise salir del cine con la esperanza de quedarme en el fantástico mundo de
Peter Jackson. Y puede que este filme
sea más atractivo para aquellos lectores acostumbrados a la fantasía de la
tierra media y a la literatura fantástica
de autores renombrados como George Martin y su septalogía de Canción de
Hielo y Fuego. Pero como todos sabemos, con el autor J.R.R. Tolkien se
identifica el resurgimiento de este tipo de literatura, por lo cual se le
relaciona como el padre de la literatura moderna de alta fantasía.
Uno
de los factores que impresiona es la deslumbrante nitidez de la nueva
tecnología de 48 cuadros por segundo, como sabemos es usual en el cine, la
utilización de 24 cuadros por segundo, esto según he leído, se hace con el
objetivo de captar la imagen tal cual como la ve el ojo humano. Según datos de
producción y varios videoblogs que se encuentran en la red desde el inicio del
rodaje, se puede verificar la inmensa producción y responsabilidad que tanto la
película como este nuevo formato requiere, así que viendo las cámaras que se
emplearon con dos “ojos” uno para captar el izquierdo y otro para captar el
derecho, los cuales se unieron mediante un espejo y voilá, nació la tecnología que incluso el mismo James Cameron ya
está pensando en emplear para sus próximos proyectos. Así que para aquellos a
quienes les disgusta la idea de usar gafas van a tener que usarlas, porque este
es el comienzo del futuro.
Y entramos en el mundo de la fantasía, donde el Hobbit Bilbo Bolsón emprende una aventura junto a 13 enanos y Gandalf el gris con el objetivo de recuperar el reino perdido de Erebor. En términos generales las actuaciones son sobresalientes, teniendo en cuenta que el gran porcentaje del filme fue hecho con la captura de la pantalla verde. De ahí se puede evidenciar el talento de los actores, ya que imaginar lo que no está ahí, como por ejemplos gigantes y enormes paisajes y preparar una actuación a partir de lo que no se ve me parece fascinante y meritorio. Como siempre, resalta la imponencia y extensa sabiduría de Sir Ian Mckellen –Gandalf el gris-, además de esto, la presencia de actores británicos de tanta fuerza escénica como Richard Ameritage, - Príncipe Thorin- le da un plus muy importante a la compañía de enanos.
| Mi foto con Gandalf el gris |
De
ahí partimos a la historia que en sí es simple, y que como en toda literatura
fantástica va unida a una serie de aventuras y viajes que emprenden los
personajes con el fin de recuperar el reino de Erebor. Como siempre, una de las inclusiones que más
sorprende y que a gusto personal me pareció terriblemente extendida, tal vez
para aquellos quienes quedamos hasta el hartazgo de Gollum,- aquel personaje
con dos personalidades tan opuestas como tétricas-, fue el capítulo de las
adivinanzas que se me hizo eterno. Creo que hubo falta de edición aquí y en
otros pasajes, lo cual puede generar bastante tedio a la audiencia que no está
acostumbrada a narraciones épicas. Hay que resaltar que el actor Andy Serkis trabaja esta vez como director asistente, lo cual me hace saber cuánto
Peter Jackson valora el trabajo de los actores.
Asombra
el detalle pormenorizado del vestuario, las prótesis empleadas en la
caracterización de los personajes, la creación de los escenarios a través de
dibujo manual, y subsiguiente, de manera digital.
Mi recomendación: No deje de verla en 3D HFR!!!
Escena para no perderse: La canción interpretada por los enanos Misty Mountain.



