OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.



Las expectativas para el cierre de esta trilogía estuvieron muy elevadas, debido al nivel al que habían llegado las dos entregas anteriores. Parte del descontento un poco generalizado puede recaer en que es casi imposible olvidar al mítico personaje que representara el actor Heath Ledger, en la segunda parte de la saga, El Caballero Oscuro.  Y más cuando, miembros de la academia han sugerido que no hay casi nada “oscarizable” dentro de la cinta.  Pero, puede que llegue a los rubros de efectos especiales y sonido.

Aún así, con ciertas críticas negativas a bordo,  con una tragedia sobre los hombros, El Caballero Oscuro, ascendió y bastante. Sus admiradores más acérrimos han quedado estupefactos ante la espectacularidad de los efectos especiales y han caído bajo los encantos de los nuevos protagonistas, entre ellos, Tom Hardy, Marion Cotillard y Anne Hathaway. Asimismo, Christopher Nolan le ha seguido otorgando ese tinte oscuro, hiperrealista a la saga que a todos nos fascinó desde un principio. Y dudo mucho que alguien se atreva a hacerle un reboot por años venideros.
Ahora si, a lo que nos corresponde, un tercio de la película ha sido filmada en cámaras de gran formato, Imax, por lo cual la película  ofrece una mayor calidad en imagen y sonido, así como la espectacularidad de la proyección se intensifica, por lo cual el espectador siente las emociones con mayor ímpetu, lo que, por consiguiente, genera mayor conexión e identificación con lo que está viendo.


Uno de los puntos negativos es que no vemos mucho a Batman pero vemos más a Bruce Wayne, tal vez, ver menos al héroe enmascarado da la sensación de que el filme se siente con un vacio inexplicable, porque se le da más énfasis a la travesía psicológica de Bruce Wayne, al enfrentamiento con sus miedos internos, y vemos menos pugnas entre el héroe y el villano, en comparación con la segunda entrega, eso nos quedó faltando, no obstante, tenemos que resaltar que los hermanos Nolan, tanto Christopher como Jonathan trataron de respetar lo mayor posible la línea central del nuevo villano. El quiebre de la columna de Batman es primordial en el cómic original, y es más que obvio que necesitaba tiempo para su recuperación, razón por la cual este alter-ego aparece menos cantidad de veces que en la anterior entrega. Aunque en el cómic, la misión de ser Batman le es entregada a otro, Nolan decide eliminar esta parte. Por lo cual, podemos decir que se tomaron bastantes libertades en cuanto a la narrativa original, pero logran mantener la esencia de la misma.

Si bien nos falta un poco de Batman, nos sobran temas actuales debatibles que los Nolan introducen en esta entrega, que si bien no refuerzan todo lo que debieran, logran exponer varios argumentos postmodernos, como la búsqueda de la auto-sostenibilidad de las generaciones futuras a partir de la creación de un reactor de fusión, por ende, la filantropía. He aquí relacionada una de las frases que llamó mas mi atención enunciada por el personaje de Marion Cotillard, Miranda Tate: “Bruce, si deseas salvar el mundo, debes empezar por confiar en él”, no sé si es literal, pero lleva el sentido.



Y si bien nos sigue faltando el alter ego solitario de Batman, aquel personaje que sacrifica sus propios intereses por el bien colectivo –de ahí que algunos no le perdonen a Nolan cierta parte del final-, nos quedan otros y otras, como la Gatubela, con una historia diferente, pero que al fin y al cabo, cumple con la seducción y el engaño características primordiales de su rol.  Como Alfred Pennysworth y su servicio, humildad y carácter paternalista. Y como el comisionario Gordon, uno de los pocos policías que llevan la moral bien puesta y que para encubrir una mentira –el heroísmo de Harvey Dent- es capaz de sacrificar su honor en pro de la seguridad ciudadana, un ejemplar digno de imitar.


Además del quebranto físico de la seguridad de Gótica, se generan otros ataques hacia la bolsa de valores, -para el movimiento ilegal búrsatil de ciertas acciones- ; la destrucción masiva de un estadio de fútbol, y, como si fuera poco, la conversión de un reactor de fusión para generar una bomba nuclear, y, además de eso, un secuestro del avión de la CIA,  sin olvidar el estado apocalíptico en el que deja Bane a Gótica después de hacer explosiones por doquier. La sorpresa para todos, la actriz Anne Hathaway, quien además de su excelente presencia física, eleva el nivel de su actuación, para aquellos quienes la habíamos visto en el filme Rachel Getting married, nos sorprendió poco su buena comprensión del personaje. En este filme independiente se probó como actriz de carácter, lo recomiendo para quienes no lo han visto.
Pero la primera razón por la que vería mil veces este filme se llama Michael Caine, -el mayordomo Alfred Pennnysworth- el ofrece una solemne clase de actuación gratuita. La verosimilitud de su 
personaje me deja sin palabras.


En cuanto a la demagogia de Bane quien subido en un Tumbler, apela a los sentimientos más profundos de los ciudadanos, a través de una retórica persuasiva, lo cual representa una línea central en el discurso narrativo. SPOILER finalmente Bane se diferencia de El guasón porque el primero es un terrorista, quien puede darle cabida a sus sentimientos, en éste caso, se enamora de Talia Al Ghul, pero no puede decirse lo mismo de El Guasón quien es un psicópata que tiene una única motivación: ser un anarquista por el simple gusto de destruir una ciudad. He ahí el descontento de la inclusión de sentimientos en el villano, que por supuesto, lo hacen más débil. FIN SPOILER.  Tom Hardy es el actor del momento, más cuando su fe y sentido de la verdad no tienen límites. De su filmografía, se recomienda ver Warrior (2011) y Wuthering Heights (2009), una de las nueve adaptaciones que se han realizado de la novela de Emily Bronte, su título en español, Cumbres Borrascosas.






Escena para no perderse: El quiebre de la columna de Batman. (no cuenta como spoiler porque está en el cómic). Y las dos escenas finales donde aparece Michael Caine.





Mi recomendación: Véala en pantalla grande. Y no tome grandes cantidades de líquido antes o durante de su visionado. Su metraje es de dos horas, cuarenta y cinco minutos.













7/05/2012

THE AMAZING SPIDERMAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” es la frase emblemática que escuchamos hace varios años ya en la primera versión del Hombre Araña y es precisamente, la premisa bajo la cual se sigue alimentando esta adaptación del cómic, aunque la frase no haya sido empleada literalmente esta vez.  El poder del Hombre Araña reside en la capacidad de decisión de si emplear o no, sus dones super humanos para ayudar a la comunidad, y ésta es la moraleja más inequívoca de sus inicios. Y el mensaje que envía es la responsabilidad de 
participar por lo público, en la búsqueda de un mundo más justo.

¿Pero qué mejor manera de conmemorar los 50 años del cómic que apareció por primera vez en Agosto de 1962 en la edición No 15 de la serie de antología “Amazing Fantasy”?



¿Era necesario realizar otra película acerca del hombre araña en una fecha qué se siente tan cercana al estreno de la anterior (2002)? Tal vez no era precisamente necesario, ya que se observan empleados varios puntos de la historia que ya habíamos visto, pero con una riqueza milimétrica en los detalles que ayudan al espectador a internarse en la historia misma. Este es lo que se denomina como reboot, un anglicismo adaptado al término cinéfilo que traduce una reiniciación del sistema en el área tecnológica, y que en cine significa rehacer lo que ya estaba hecho y reiniciarlo, en vez de continuarlo.



Otro de los componentes interesantes en la historia es el interés del director Marc Webb y los guionistas James Vanderbilt, Alvin Sargent y Steve Kloves por retomar y explotar el razonamiento  científico de Peter Parker/Hombre Araña -con lo cual se combate más a los villanos antes que la violencia física-, que bien había sido narrado en los cómics, pero que había sido desdibujado en las anteriores entregas. Rasgos como su interés por la ciencia y su aplicación a los estudios es usual en esta primera parte de la franquicia. Peter Parker es interpretado por Andrew Garfield un actor que fue reconocido mundialmente a partir de su personificación de Eduardo Saverin en La Red Social del director David Fincher. Actualmente ha sido nominado a los premios Tony por una obra en Broadway, lo cual da fe de la calidad de su trabajo. Además de su gran belleza física, su talento histriónico, su sensibilidad innata que le aporta una gran carga realista al personaje con lo que hace que nos sintamos más ligados emocionalmente a su interpretación y en presencia de un súper héroe con el que los humanos nos podamos identificar; su lenguaje corporal estilizado y muy acorde con el movimiento arácnido le brindó mayor autenticidad al personaje.

De la misma manera, la privacidad es un elemento fundamental en la historia, ya que es un héroe enmascarado que lleva una doble vida que le genera cuestiones morales. No es de extrañar que éste cómic haya surgido para darle cabida a los jóvenes y adolescentes, que en plena década de los años 60 experimentaban la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos y se encontraban inconformes con el patrón de desarrollo de sus mayores.

Cuestionar el orden social existente debería ser el objetivo de estas historias, pero no lo es, solamente nos enseña a llevar con dignidad ese orden. Mientras los villanos aparecen como el producto del orden establecido, en este caso, el lagarto/Dr Curt Connors, víctima de su propio invento es “obligado” a utilizar su propia fórmula para regenerar su extremidad ausente. Su maldad proviene por la sed de omnipotencia al ser cegado por su experimento.
















En otro aspecto, a pesar de que el filme en sí, no intenta elevar cuestionamientos profundos, la historia ya conocida por todos se respalda con una línea temática acerca de un contenido muy propio del siglo XXI: la bioética. La bioética es el estudio de la controversia ética provocada por los avances en la biología y la medicina  Es importante resaltar las implicaciones éticas y morales de los distintos cursos de acción que puedan seguir los desarrollos biotecnológicos. Sin embargo, la capacidad de influir en el cambio del ser humano para su beneficio trae consigo reflexiones de orden sociológico. Sencillamente, el cambio tecnológico ha dado lugar a la disciplina de la bioética porque se ha comprendido que no todo lo que ahora es posible es necesariamente deseable.

 El avance tecnológico ocurrirá, pero sus usos deben estar sujetos a un control socio-ético. Este es un tema recurrente en las entregas de El Hombre Araña porque algunos de sus enemigos tienen contacto directo con la modificación celular o corpórea. Como el lagarto en esta versión, que es originado por la inyección de una fórmula creada para la búsqueda de la regeneración celular en especies sin extremidades. Su alter ego es el Dr. Connors, un brillante científico que está totalmente concentrado en la genética de cruce de especies. Estando obsesionado particularmente por descubrir los secretos acerca de la regeneración del miembro reptiliano y estudiando su biología de manera avanzada. En el dilema moral de probar o no dichas sustancias en seres humanos reside el cuestionamiento acerca de alterar los cambios celulares. x pues está desesperado por recuperar el brazo derecho que perdió. Sin embargo, la justificación por la alteración genética del Hombre Araña es mayor: es el típico nerd aislado de la sociedad convertido en super héroe después de ser picado por una araña radioactiva. Ambos, tanto Peter Parker como Curt Connors establecen una relación porque ambos se siente incompletos: uno físicamente, y el otro emocionalmente por la pérdida de sus padres.

En cuanto a los efectos especiales, El Sorprendente Hombre Araña transita por espacios conocidos, mientras apreciamos una combinación entre utilización de dobles de riesgo y CGI – Computer Generated Image- que semeja mucho a las anteriores entregas, pero con ciertos adelantos propios de la tecnología. Sony Pictures Imageworks, realizador de los efectos visuales en la trilogía del Hombre Araña del director Sam Raimi, supervisa los efectos  en El Sorprendente Hombre Araña.  En esta cinta el trabajo fue realizado por Jerome Chen, supervisor de VFX nominado a un Premio de la Academia, que trabaja en Imageworks desde su inicio, hace 20 años. Según datos de producción, la película fue filmada en su totalidad en 
3D con cámaras Red Epic.


Si bien su guión lineal revisita muchos de los plots vistos anteriormente en la primera entrega de Sam Raimi en el 2002, se muestran de una forma más detallada que implica una nueva forma de apreciar el nacimiento de nuestro super héroe.

Y como siempre el cameo de Stan Lee es indispensable en las adaptaciones de la Marvel, me atrevería aseverar que si no es la mejor, por lo menos es una de las más divertidas y brillantes apariciones del creador de cómics. SPOILER porque la mixtura de una canción clásica en la banda sonora de la escena en contraposición con la acción que sucede a las espaldas de Stan Lee entre el lagarto y el Hombre Araña, es un momento risible y que como siempre, causa gran emoción entre los admiradores del creador. FIN DEL SPOILER. 

Un filme altamente recomendable tanto para los aficionados al cómic, como los que no. Con una nueva mirada a través de la lente de Marc Webb (500 days Of Summer) basada en la cultura juvenil actual –El Hombre Araña utiliza telefonía celular-, con escenas ciertamente memorables, con un gran pulso innovador en la dirección y que se beneficia de la belleza y el talento de Andrew Garfield, de magníficos efectos especiales y exaltada a través de la intrigante y suprema composiciones de James Horner que tiene una extensa trayectoria (Titanic) en la banda sonora.

 Escena para no perderse: El cameo de Stan Lee y muchas otras más!

Mi recomendación: Verla en pantalla grande!!! Y hay escenas post-créditos, así que no se vaya de la sala!!!












7/01/2012

DARK SHADOWS

Publicado por Carolina Pardo Delgado |







Tengo la convicción de que solo aquellos admiradores acérrimos de Tim Burton, el director, podrán apreciar esta película como un pequeño “desliz”, entre tantos aciertos y podrán perdonarle la falla que ha supuesto la adaptación de esta serie televisiva.

Para ayudar la comprensión de los neófitos de Burton, hay que entender el universo que éste crea a partir de las bases pictóricas del Expresionismo alemán, con ciertas cuotas góticas. Su estética es impregnada en su mayoría, en claroscuros propios de la corriente de principios de siglo XX. Y en general ésta se decanta por la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que por la realidad objetiva. No por menos, el cuadro más caro vendido en la historia del arte de manera reciente fue de esta corriente, “El Grito” del fallecido pintor noruego Edvard Munch. Es así como, factores como la búsqueda de la espontaneidad en el acto creativo, y el rompimiento de las reglas establecidas, se suman a la base de la personalidad del director, que entre una fusión entre el blanco y el negro y colores brillantes, expone su visión del mundo. Es importante recalcar en el uso de la paleta de colores y las formas distorsionadas hacen parte de su creación. Y así mismo se emplean para demostrar los contrastes entre los personajes, así como para reflejar el yo interior.


Con la ruptura del ideal clásico de belleza, aparece su personaje principal, que en un alto porcentaje de sus películas es representado por el actor Johnny Depp.  Si nos fijamos en maquillaje, vestuario, movimientos corpóreos que para Burton éste ha personificado, son bastantes similares al filme Nosferatu los ojos remarcados y hundidos, la cara pálida, el pelo negro despeinado, cara alargada y cuerpo esbelto. Son personajes solitarios que viven un yo interior que entra en conflicto con la humanidad. De aquí seguimos con lo que nos respecta, Barnabas Collins, el personaje de Depp en Sombras Tenebrosas,-la octava colaboración entre director-actor- el hombre convertido en vampiro por la bruja a la cual le rompió el corazón, Angelique Bouchard. La fisonomía de Barnabas es propia del universo expresionista-gótico de Burton, mezclada con su personalidad rígida- la del personaje-, pero dueño de un sentido del humor negro muy atrayente.


Ahora, en lo que respecta a los grandes rasgos del filme, posee varios desaciertos en la puesta en escena que no la hace ver como un todo, sino como una compilación de escenas yuxtapuestas entre sí. Puede que el fallo de la fluidez narrativa se deba a falencias del guión que hace que la historia avance medianamente con tropiezos y que se presencie una clara ausencia de hilo conductor. Pero el constante uso de gags aliviana la carga de lo que pudo haber sido una historia tediosa.

Tiene un selecto complejo actoral encabezado por Depp, seguido por Michelle Pfeiffer la matrona que lidera la familia disfuncional, seguida por Helena Boham Carter, -la infaltable esposa de Burton-, así como también, Jackie Early Harley, entre otros, que en términos generales hacen buen equipo, a cada quien le es dado su momento para destacarse, por lo que se puede apreciar a la familia Collins en todo su esplendor. El contraste de la estética entre estos dos mundos, el de él –Depp- un vampiro que llega del siglo XVIII, y la del resto de su familia que en plena década de los 70 disfrutan de los colores estrambóticos.


La dirección de arte lúgubre y sombría combina con el género de comedia satírica de época, la cual percibimos a través de los fantásticos decorados del escenario, en la arquitectura misma del castillo en el que habitan los Collinsport – la cual es otro protagonista más de la historia- y sus pasadizos secretos. Es necesario aclarar que si el producto falla, hay elementos por rescatar, como la escena donde Barnabas y Angelique destruyen una oficina a través de una cita amorosa surreal e inyectada con CGI.

Escena para no perderse:  Barnabas y Angelique destruyen una oficina a través de una cita amorosa surreal e inyectada con CGI.

Mi recomendación: No vaya con altas expectativas y será medianamente recompensado.




La respuesta acerca del origen de la vida es un tema que nos trastorna desde milenios atrás, y esta es precisamente la premisa sobre la cual Prometheus yace. Mientras un grupo de exploradores de distintas disciplinas emprenden un viaje a bordo de la nave espacial Prometeo en búsqueda de los inicios del ser humano. Y, como estas preguntas se quedan sin respuestas se podría inferir que existe la posibilidad de una secuela.



El nombre que le da título a la nave es Prometeo, que en la mitología griega representa a un Titán. Él era un campeón de la humanidad, conocido por su inteligencia astuta, que robó el fuego de Zeus y se lo dio a los mortales .  Su mito ha sido tratado por un número de fuentes antiguas, en el que Prometeo se le atribuye - o acusado de - jugar un papel fundamental en la historia temprana de la humanidad. La analogía se torna más evidente conforme avanza la historia, en la que los exploradores tienen el mismo destino que el Prometeo griego por haber retado a los dioses. Y como dato curioso, es el fuego otorgado a los humanos por Prometeo –el griego- el que es utilizado como arma para atacar a los alienígenas -O Xenomorfos como se reconoce a la forma terrestre de criaturas nombre atribuido por Elllen Ripley- a través de los lanzallamas que carga la nave como protección del equipo ante alguna amenaza exterior.



Ahora, a pesar del gran despliegue de efectos especiales tan descomunales en su tercera dimensión que sorprenden hasta dejarnos estupefactos y boquiabiertos, y de muchos otros aspectos positivos, el filme decae de manera casi que permanente a causa del guión que transita de manera recurrente entre escenas planas de diálogos y escenas de adrenalina desenfrenada, aunque, lamentablemente, no sale bien librado de este juego entre lo uno y lo otro. Así, la ausencia de solidez en el guión se convierte en el primer y único problema de Prometeo. Y aunque extravía gran parte de la claustrofobia propia de sus predecesores –que en este caso serían sus secuelas- maneja varios momentos de tensión que valen la pena presenciar.


Entre los aspectos más destacables se encuentran los actores protagonistas, Michael Fassbender, en representación de David, el androide con sentido de lealtad único hacia su creador, pero con un sentimiento generalizado de desdén, curiosidad y arrogancia hacia los humanos, -ya que éstos no lo impresionan-, que se comporta como un niño mientras juega en la nave como si estuviese en el recreo, y que observa la misma película una y otra vez -Lawrence de Arabia-  para apropiarse de los diálogos: “El truco, Potter es que no importa que duela”, lo oímos repetir esta frase una y otra vez. Es como una especie de ayudante o ama de llaves del líder de la compañía que financia la expedición, pero que maneja unos objetivos propios. Y junto al personaje de Noomi Rapace -que interpreta a Elizabeth Shaw en el mismo estilo de mujer férrea, dura, invencible con un complejo instinto de supervivencia que maneja cierta remembranza al personaje emblema de Sigourney Weaver-, se convierte en uno de los más memorables.
A pesar de que los personajes humanos no son delineados en su totalidad, hay que otorgar menciones para Guy Pearce como Peter Weyland, director de la compañía, quien logra sobreponerse a su maquillaje poco creíble para darnos su versión de un nonagenario – muy probable con más antigüedad-, con toda la ambición necesaria para llegar al final de sus días buscando el origen de la humanidad. No pudiendo decir lo mismo de Charlize Theron, que ésta vez se queda a medio camino del perfil del líder-villano y nos deja con un sinsabor que su personaje pudo haber proporcionado una cantidad mayor de conflictos.

Una de las escenas que más impresiona, es sin duda la inclusión de la operación – lo enunciaré así simplemente para no agobiar al lector con spoilers- donde hay una instalación médica de alta tecnología, que cuenta con una cápsula médica robótica (llamado Med-pod) que puede tratar cualquier necesidad hospitalaria o cirugía de emergencia.

Se le añaden puntos además, por haber trabajado en sets de filmación, pudiendo hacerlo en su totalidad a través del CGI, siendo esto una preferencia del director Ridley Scott por conservar la mayor capacidad de autenticidad posible. Los diseños de la nave se hicieron a partir de modelos de la NASA y de la Agencia Espacial Europea, por Arthur Max, director de arte que ya ha tenido un extenso trabajo colaborativo con Scott, -véase Américan Gangster y Gladiator- , y que de la misma forma realizó el diseño tanto del planeta en el que aterrizan como todo lo que circunda en su exterior e interior. Las líneas vanguardistas de la nave insignia fueron primordiales para demostrar que la misma estaba equiparada con toda la tecnología necesaria para transportarse hacia otro planeta.


Así que más de tres décadas después que se iniciara la mezcla entre ciencia ficción y terror que suponía Alien, Scott, el director, planteó que era hora de volver a sus raíces ya después de haber explorado otros campos, no obstante, Prometeo conserva algunas líneas generales en similitud, pero transita tanto por lo filosófico que se olvida de la acción-terror que nos brindaba la primera. No obstante, el director, ha enunciado que Prometeo está enmarcado en otro “universo” completamente distinto.



Vale la pena apreciarla en tercera dimensión pues ha sido una de las pocas que ha sido originalmente filmada con cámaras 3D, sin conversión post- producción, lo cual le otorga un sentido de profundidad propio del formato y del detalle de cada elemento de las escenas. Pero su tercera dimensionalidad no es expuesta de manera exagerada o desordenada, en cambio nos resalta la capacidad del formato mismo.

Escena para no perderse: LA OPERACIÓN!!!! (Va en mayúsculas).

Mi recomendación: No vaya con expectativas altas y será recompensado.




5/12/2012

BATTLESHIP (BATALLA NAVAL)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Este filme es una inmensa propaganda a la Naval de Estados Unidos tanto como Náufrago es un gran comercial de Fedex. Me imagino que tras verlo la Naval de ese país obtendrá una larga fila de jóvenes listos para enlistarse. Más aún cuando son ellos los encargados de salvar al planeta esta vez. 

Con Battleship presenciamos uno de los grandes temores del ser humano: el apocalipsis a manos de invasores alienígenas. Pero esta vez los seres del espacio exterior vienen con una versión entremezclada entre los autobots de Transformers y los aliens  provenientes de Sector 9. Y querramos o no, pensar en el apocalipsis está de moda, cada día vemos más cerca la supuesta profecía maya del 21 de diciembre de 2012.




“Con explosiones que harían llorar a Michael Bay de la emoción” es la frase que leí en alguna parte que ya no recuerdo pero que me pareció hilarante debido al sello característico de ese cineasta por hacer explosiones por doquier. Sépase que Bay es el reconocido director de Transformers. He hecho una referencia recurrente a este filme no en ánimos de una odiosa comparación pero si para dar a entender que la tecnología en cuanto a la creación de las supuestas máquinas que llegan a invadir al mundo, -entre naves y tripulantes- tiene el mismo diseño de lo que habíamos presenciado desde el inicio de la otra franquicia. De la misma forma, hay que señalar que tanto Battleship como Transformers provienen de la misma compañía, Hasbro. Y la referencia viene, justamente porque el CGI es el verdadero protagonista de la historia, ya que los actores, ni siquiera las pocas líneas de Liam Neeson –en una asombrosa e infructuosa representación- pudieron salvar a esta cinta de ahogarse en el mar.




La edición es absurda. En vez de ayudar a contar la historia, la termina enredado más. El guión está lleno de clichés narrativos. Los personajes no están delineados como debieran. El protagonista tiene la presencia física necesaria para llenar el rol, pero no es dueño del  talento ni de la experiencia para dar la talla del papel. De la misma manera, en la búsqueda infructuosa de otorgarle fuerza al guión el actor principal cita el conocido libro El Arte de la Guerra de Sun Tzu, pero la forma tan superficial en la que se describe no tiene la suficiente fortaleza.

Entre otros aspectos para terminar de acabar con el filme, la cantante Rihanna hace su aparición, aunque tiene cierta naturalidad, su participación es superflua. En resumidas cuentas, no hay nadie quien destaque, por lo menos no más que el CGI.


Creo que si alguien se decidiera por ir, sabría que lo que va a ver es un conjunto de explosiones repetitivas, máquinas destructoras y aliens disfrazados de robots. Sin restarle el mérito a los efectos especiales, que a quien no alcanzó a ver la última versión de Transformers, le quedaría bien.  La canción Thunderstruck proveniente de la banda sonora de AC/DC le añade la energía que le falta al filme a pesar del mal uso del descomunal despliegue de efectos. Al final, uno se pregunta a donde se fue el presupuesto de 200 millones de dólares. Bien podrían haberlo invertido en la marina de Estados Unidos con el fin de estar preparados para un posible ataque alienígeno en el mar.

Escena para no perderse: Da igual. Entre o salga de la sala, solo verá explosiones sin sentido por doquier.

Mi recomendación: Déjela pasar si no es fan de los efectos especiales per se.







Como he dicho anteriormente es interesante la incursión de un tema o término desconocido para la mayoría del público, en la jerga del orden público y agencias de inteligencia el término Safe House, es una locación segura con el objetivo de esconder testigos u otras personas que se encuentren en peligro. Se sabe que una Safe House fue utilizada durante varios meses por miembros de la CIA en una ciudad de Pakistán para vigilar a Osama Bin Laden. De igual forma se sostenían durante la segunda guerra mundial para esconder a los judíos del exterminio liderado por Hitler, por lo que es utilizado para refugio de víctimas de guerra y/o persecución.

Ryan Renolds personifica a un vigilante de la CIA que custodia una Safe House

Ahora bien, la premisa resulta bastante interesante, además de tener un actor principal con la fuerza suficiente para sostener cualquier filme. ¿Qué podría suceder de manera equivocada? Varios ítems. Primero, una estructura narrativa que si bien se levanta en los primeros minutos decae constantemente por varios clichés en cuanto a manejo de  información de agencias de inteligencia y espionaje. Creo que hay un punto en que al espectador se le debe otorgar más información de la que superficialmente se le otorga. Ya hemos visto miles de filmes de espías y agencias y traiciones, así que pienso que deberían ahondar más, aunque por lo menos ésta pisó duro con el tema de la Safe House.

El tema va que un ex-agente de la CIA que vende información confidencial es llevado a una Safe House para ser interrogado, pero mientras están allí es perseguido por alguien. La misión del rookie –Renolds- es seguir el protocolo y llevarlo a otra Safe House cercana, pero los persiguen para asesinarlos, así que debe proteger a su “invitado” de cualquier forma posible.


Ahora, a pesar de que Denzel Washington ya es casi una marca registrada para filmes de acción, su co-protagonista falla en los momentos cruciales y decae la credibilidad. Ryan Renolds, -Green Lantern, X-Men Origins: Wolverine -un actor que si bien florece por su presencia física y sentido del humor, no parece listo para temas de mayor envergadura-. Ahora, el hecho de que se presente como un rookie o novato en su personaje, le dio la posibilidad de equiparar su falta de talento e inexperiencia como actor y trasladarla a la pantalla a través de su personaje.

La insulsa delineación de los personajes en el guión, además de un clímax atropellado y un desenlace arrojado tan rápido como para salir del paso,-además de su absurdo final, pero al cual se le suman puntos por otorgarnos un “lo que debería ser”- son las fallas más visibles. A pesar de ello, uno que otro punto de giro nos da confianza a estar en la sala de cine.

Jorge Espinosa, el director con nacionalidad sueca y de origen chileno, tiene buen pulso en cuanto a crear momentos claros de acción e intriga, buenas secuencias de persecuciones estrepitosas pero falla en extraer buen material de sus actores. También hace su incursión Vera Farmiga –tan equilibrada pero sin nada que aportar-, y un cameo de Rubén Blades.

Protegiendo al enemigo será aceptable para el espectador siempre y cuando su visión de filmes de espionaje sea estrecha y su conocimiento acerca de agencias de inteligencia sea nulo.



Escena para no perderse: Cualquiera. Da igual.

Mi recomendación: No vaya con expectativas altas y será medianamente recompensado.

5/08/2012

WARRIOR

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Podría enumerar mil razones por la cual ver este filme, pero siempre termino pensando en la misma: Tom Hardy. El lector podría inferir en cierto halo platónico hacia al actor, y estaría en lo cierto. Pero, dejando a un lado la visión subjetiva, Hardy es la opción número uno por la cual verla. En la otra opción estaría el veterano Nick Nolte quien en representación del padre alcohólico en recuperación, y traumado por la guerra de Vietnam realiza una interpretación que le valió la nominación al Globo de Oro y al Oscar, pero finalmente se le atravesó Christopher Plummer y arrasó con él.



Hardy es un actor londinense de quien su mayor experiencia la ha recibido a través de la pantalla chica, y que recibió aclamación de la crítica internacional al interpretar al sociópata Charles Bronson en Bronson, a cual muchos han denominado como “La Naranja Mecánica contemporánea”. Luego vendría su aparición en el telefilme Cumbres Borrascosas, una exitosa adaptación de la novela de Emily Bronte. Aquí tuvo la oportunidad de reafirmarse como galán-villano. Un papel que muchos no podrían abordar. Por lo cual salta a Hollywood a realizar Inception, su indiscutible presencia física y carisma lo colocaron en el ojo de los productores. En post- producción se encuentra la tan esperada adaptación de la DC Cómics: El caballero oscuro asciende, donde interpretará al malvado Bane y que llegará a nuestro país en un 27 de julio de este año.

Antes de Inception, se completó en su totalidad Warrior, pero no llegó a las salas porque en mercadeo decidieron que no era conveniente presentarla justo cuando había otros filmes de temas similares en cartelera.

Hardy interpreta a un hombre quien tiene oscuros sentimientos por su familia. Por circunstancias del destino quedó a cargo del cuidado de su madre y se aleja de su padre y su hermano. Luego regresa con el objetivo de obtener el campeonato de las artes marciales mixtas. Hardy tuvo que cambiar de complexión física en unos cuantos meses, aprender artes marciales, al igual que el actor Joel Edgerton quien interpreta a su hermano.

A pesar de uno que otro cliché de un hombre que ve en la competencia de un deporte su salvavidas más cercano para su redención y otro que ve en la misma su salida a una vida sin deudas, Gavin O’Connor –el director- saca lo mejor de sus tres hombres principales y los dota de la fuerza y sentido de la verdad necesaria en escena  para crear un triangulo de mentiras, verdades, superación y búsqueda de la redención. La magia que el trío de actores le otorgan al espectador es la pura conciencia de que estamos atendiendo a actuaciones que rozan un nivel muy alto y supremo, en el caso de Nolte.

Puede que las escenas finales no lleguen a la altura correcta a la que deberían, muy probablemente por decisiones erróneas en la edición. Porque la mayoría de ellas son emplazadas en la lejanía, cuando se necesitaba justamente crear una conexión final con el espectador, pero este error se superpone al metraje completo y el filme sale librado y con creces superó toda expectativa que pude haber tenido en un principio.

Y así como en las escenas observamos rutinas de peleas, también presenciamos un duelo de gladiadores en la actuación. Siendo la voz carrasposa de Edgeton –muy parecida a la de Sam Worthington-,  el punto más llamativo de su actuación además, de la naturalidad asfixiante que le corresponde, por lo cual no se queda detrás de los otros dos monstruos de la actuación. Y siendo la antítesis de Edgeton está Hardy con la fuerza interpretativa de un león que caza pero de manera simultánea con la vulnerabilidad exquisita de una gacela y Nolte con la extensa sabiduría que le han proporcionado tanto su edad como el dominio del oficio.

Por eso opino que es increíble que filmes como éstos no lleguen a la ciudad. O, en su defecto tarden más de un año para llegar. Este tiene algo parecido a los ocho meses de haberse estrenado, así que todavía hay tiempo de que llegue a las salas o se limite de ser descargada online. La veré en lo último.

Escena para no perderse: Todas.

Mi recomendación: Colóquela próxima en su lista y no se arrepentirá.



Habiendo tenido una gran recaudación económica en su primer estreno y superado con creces a “Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2”, Los Vengadores, ha logrado el puesto más elevado en la historia del cine en el mismo ítem. Ahora, bien sabemos que la recaudación no va ligada estrechamente a la calidad de una producción cultural del séptimo arte. Y a pesar de que varios detractores del cine comercial se empeñan en descalificar su aporte al cine, es necesario recapitular con varios elementos el por qué del éxito de esta reunión de súper héroes.



Los Vengadores es una adaptación de varios de los personajes icónicos de la compañía Marvel, una de los dos grandes emporios en producción de cómics. Su rival es DC Cómics. El 1 de septiembre de 1963 aparece la primera edición de Los Vengadores, un grupo de super héroes a bajo del comando de Nick Fury quien tiene lazos con el gobierno.

¿A qué viene todo esto? Pues a responder una pregunta tardía de alguien que me cuestionó, para qué sirven los cómics? A temprana edad era una asidua lectora de historietas o paquitos,- ésta última en su acepción latinoamericana-, y puedo dar fe que ésta ramificación de narración visual proporciona un gusto por la lectura, por la sed de conocimiento y un alto nivel de ortografía. Fue así como me enteré que Leonardo Davinci escribía al revés para que sus manuscritos fuesen leídos con la reflexión de un espejo o de la existencia del mito del monstruo del Lago Ness y muchas otras más que en el momento no recuerdo porque subyacen escondidas en mi inconsciente.

Es necesario señalar que el cómic es un claro recurso didáctico en el que los infantes pueden aprender distintas maneras de apreciar el lenguaje visual e iconográfico que subyace bajo sus creaciones. Para ello, el teórico y doctor en ciencias de la comunicación, Manuel Barrero se ha dedicado por décadas a la investigación siendo un referente internacional en el análisis práctico-teórico del cómic, para él, este tipo de producción cultural masiva no se le ha otorgado la complejidad metódica que se debería darle, por ello propone la lectura en aras de: “fomentar la capacidad de abstracción y compositiva; incentivar la imaginación abstracta; impulsar la ortografía, facilitar el aprendizaje del lenguaje icónico,”, entre cientos de objetivos mayores a los mencionados.
Chris Evans (capitán América) y Robert Downey Jr.  (Iron Man)

Igualmente la lectura crítica de la imagen del cómic ha sido objeto de muchos otros estudiosos como Umberto Eco, Daniela Barbieri, Will Eisner, y David Kunzle y en otras múltiples disciplinas que ven en este arte una forma multidimensional de entender el mundo contemporáneo a través de su riqueza en la simbología, semántica y semiología.

Su nacimiento y posterior evolución va ligada de la misma manera a otros medios de comunicación de masas como lo son la radio y el cine. No tiene un público objetivo definido siendo que su heterogéneo contenido que va desde simples narraciones informativas y entretenidas, hasta serios cuestionamientos ideológicos y formales suscita la lectura de niños, jóvenes y adultos.

Regresando a lo que nos corresponde, y sin haber leído el cómic, por lo cual no hablaré de que tan exacto fue su transpolación o no, la Marvel ha sabido explotar sus personajes de la manera correcta y en la proporción justa para que cada uno brille sin restar la posibilidad de lucirse de manera individual. Obviamente que aquellos personajes o actores – en el caso de Hulk/Mark Ruffalo esto no se da- que habían tenido la oportunidad de protagonizar su filme, llegar a esta reunión les es más fácil.

Con un guión muy simple, básico, y con la ayuda de un despliegue de efectos especiales de la nueva era, el filme  cumple lo que promete y nos otorga más. Las elevadas cuotas de humor a cargo, por la mayor parte del tiempo del carismático actor Robert Downey Jr., es el gancho preciso para que el filme haya generado una instantánea conexión con el espectador. Además de que nos ayuda a proyectar la sed de omnipotencia y libertad que tanto ansiamos.




El subgénero popular adaptado de Los Vengadores confirma que cae bien una dosis exagerada de entretenimiento en su más pura expresión. Pero no se puede olvidar que el transfondo de éste cómic también viene implicado con cuestiones político económicas en cuanto a las relaciones de los personajes con el poder gubernamental.  Hulk ha sido producto de un experimento del gobierno, tal como Black Widow es traidora del régimen comunista, o como Nick Fury, el líder de SHIELD, quien es un agente especial que colabora con la paz mundial a través de su organización y mantiene relaciones con el gobierno de los Estados Unidos y las Naciones Unidas. De igual forma, el capitán América es otro producto del gobierno al inyectársele cierta sustancia para ser transformado en un súper soldado.

Escena para no perderse: Todas

Mi recomendación: No es un filme para ver en TV, asi que acérquese a su sala de cine más cercana, si aún no la  ha visto. No pierda la oportunidad de dos horas y media de exagerado entretenimiento.

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