OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

1/26/2011

LAS 10 MEJORES ACTUACIONES DEL 2010

Publicado por Carolina Pardo Delgado |

Las siguientes opciones son preferencias a titulo personal.


1. Natalie Portman – Black Swan
La primera vez que vi este filme quedé perpleja. Además de Portman, era el ensamblaje actoral que encajaba perfectamente. Una de las mejores formas en que trabaja un actor es acción-respuesta, sino tienes quien te responda con la misma fuerza es difícil hacerlo por si mismo.
Natalie logra darle toda la tensión necesaria a “Nina”, su personaje, y otorgarle esa dualidad que todos tenemos en el interior pero que es difícil explorarla abiertamente. No todos queremos o podemos ser lo suficientemente buenos, ni se nos permite experimentar la oscuridad. Ayudada por ciertos efectos, y maravillosa dirección de Aronofsky, su director, “Nina” se convierte en el personaje emblema de que la dicotomía es posible y puede ser temiblemente asfixiante.



2. Christian Bale – The Fighter
Bale es otro en este rol. Sencillo como eso. Adiós Batman. Adiós belleza. Una de las mejores formas de ingresar en la piel de un personaje es olvidarse del ego propio y olvidarse de sí mismo. Bale abandera esta forma de posicionarse como un buen actor. A pesar de que el no es el rol principal se lleva todo el crédito. Bale no se convierte en el personaje, el ES el personaje.
“The Figther” es un filme muy blando en su estructura narrativa, pero Bale ha hecho este filme digno de ser visto, solo por él.




3. Carey Mulligan – Never let me go
Una de mis favoritas que fue olvidada por la academia de este año. Muy seguramente por la falta de promoción de su filme. Mulligan lleva consigo esa fuerza interna y sentido de la verdad que se ve en muy pocos actores. No tiene que hacer el más minimo esfuerzo para ingresar en un personaje. Ella simplemente aparece en escena y hace lo suyo. Dueña de una calidez y presencia actoral que hace recordar a las divas de los 40’s.



4. Colin Firth – The King’s Speech
Este año regresó por el Oscar que le robaron el año pasado con “A single man”, y muy seguramente se lo llevará. Su retrato del tartamudo rey Jorge VI, es sencillamente exquisito. Firth estuvo encontrando su puesto durante varios años y vaya que lo obtuvo! Puede transitar entre la rudeza y la ternura en cuestión de segundos. Ser protagonista de un dramedy con 12 nominaciones es su mejor aval para este año.

5. Marion Cotillard – Inception
Cotillard no necesita presentación. Después de “La Vie in Rose” a esta mujer todo le parecerá una completa estupidez. Dudo que haya en el globo terráqueo alguien mejor que esta mujer. Una de las mayores competencias de Meryl Streep. Creo que lo único que interviene en su actuación es su acento francés. Igual a la academia le parecerá exótica. Ella es la clase de mujer que ninguna otra odiará, sencillamente porque es la mejor en lo que hace, a pesar de su belleza, su talento es indiscutible.

6. Johnny Depp – Alice in Wonderland
Olvidado por los globos de Oro y la academia este año, uno de los actores más carismáticos que tiene la industria Hollywoodense decide embarcarse con la versión Burtonesca de “Alicia en el País de las Maravillas”.
El gran fetiche de Burton logra encarnar ávidamente al sombrerero loco. Ciertos halos depresivos en su personaje, le otorgan gran ironía a la comedia que representa en la hora del té. Investir un personaje legendario juega muchas veces en contra, pero logra salir muy bien airoso de ello.


7. Noomi Rapace – The Girl with the Dragon Tattoo
Nominada en los BAFTA, y olvidada por Hollywood, Rapace no ha tenido el recibimiento que debería. Tal vez si los acádemicos se dedicaran a leer la trilogía de Stieg Larsson, Rapace entraría sin pensarlo. Investir una chica con seria ausencia de inteligencia emocional no es nada sencillo. Es necesaria una restricción total del cuerpo y de las emociones para lograrlo. Rapace es “Lisbeth Salander” y desde ahora se me hará difícil verla encarnando otro rol.




8. Jesse Eisenberg – The Social Network
Sin palabras. Este chico es más que perfecto. Cualquiera que ha visto a Mark Zuckerberg en una entrevista sabe que parece su doble. No físicamente exacto, pero expresivamente si lo es. Encarnar un misántropo genio no debe ser nada fácil. Y Eisenberg lo hace tan naturalmente que convence profundamente.




9. Emma Stone – Easy A
Mi sopresa de este año. Este filme es malo y con ganas. Algo que no veía ni cuando era niña, pero la calidad interpretativa de Stone la hará dar grandes brincos en Hollywood. Por lo menos ya está en la próxima “Spiderman”. Su personaje de una joven adolescente descabellada es lo más sincero que he visto en comedia por mucho tiempo.




10. Ryan Gosling- Blue Valentine
Un digno sucesor de Ralph Phiennes. Desde que lo vi en “The Notebook”, -considerada uno de los filmes más románticos de todos los tiempos-, noté una inmensa fuerza actoral. A pesar de que su belleza se le interpone en el camino, y por momentos le encanta lucirse ante la cámara más que actuar, va por un excelente camino. “Blue Valentine” es su mejor ficha hasta el momento.

1/25/2011

BLUE VALENTINE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Apostarle a la reciprocidad en el amor a veces suele ser tan absurdo como ganarse la lotería. Pretender que este sentimiento o voluntad, o como le quieran llamar, esté presente por un tiempo determinado sin que la unión se vaya transformando suena descabellado.


Todos somos seres en constante cambio. Que en esencia somos los mismos, es cierto, pero las múltiples circunstancias que nos rodean día a día, nos modifican conductas, emociones y demás.
Blue Valentine le apuesta a eso, precisamente. Como una persona puede no ser la misma en unos años, el amor entre ésta y su compañero, va transformándose. A veces logra adaptarse, a veces no.


Este es el caso en el que el amor no se adaptó.


Ryan Gosling y Michelle Williams emprenden una labor casi quijotesca. Mantener dos horas en vilo al espectador a través de diálogos. Y logran salir maravillosamente airosos de ello. Para alguien quien aprecia la actuación y sus infinitas formas éste será un banquete de la expresión visual.


A pesar de la crudeza de sus escenas, Gosling le introduce al filme ciertos respiros necesarios, y desde ya parece ser un digno sucesor de Ralph Phiennes, lo cual acaparará la atención de las féminas. Un amante romántico y obsesivamente fiel. Otro de los motivos con el cual podrán deleitarse.


Y su director, Derek Cianfrance, hace uso de flashbacks intermitentes para contar el comienzo y el final, precisamente porque es tan difícil su visionado, que es necesario tratar de “agilizarlo” un poco, sin embargo, observar cambios entre el antes y el después de manera intermitente hace que se sienta más la degradación de la relación que transita desde lo más dulce hasta lo más agrio.


Un drama crudo en los tiempos postmodernos del amor que vale la pena ver por las actuaciones brillantes de Gosling y Williams.


Escena para no perderse: El motel azul.


Mi recomendación: En plena era de efectos digitales, este filme puede que no tenga la aprobación del espectador común. Si usted es uno de esos, hágase un favor y absténgase de su visionado.

1/24/2011

FOR YOUR CONSIDERATION - Nostradamus 2011

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Esta es la lista de mis predicciones para las nominaciones de los Oscares 2011. Solo faltan 16
horas para conocer las nominaciones de la academia.
Ya veremos que tanto acerté...




Mejor Película

The Social Network
Black Swan
Inception
The King’s Speech
Never let me go
The Kids are alright
127 Hours
Toy Story 3
The Fighter
True Grit






Mejor Director

Darren Aronofsky - Black Swan
Christopher Nolan - Inception
David Fincher - The Social Network
Danny Boyle- 127 Hours
Tom Hooper -The King’s Speech



Mejor Actor

Ryan Gosling- Blue Valentine
James Franco- 127 Hours
Javier Bardem – Biutiful
Jesse Eisenberg – The Social Network
Colin Firth – The King’s Speech

Mejor Actriz

Natalie Portman – Black Swan
Michelle Williams- Blue Valentine
Carey Mulligan – Never Let me go
Annette Bening – The Kids are alright
Jennifer Lawrence- Winter’s Bone

Mejor Guión Original

Christopher Nolan – Inception
Darren Aronofsky – Black Swan
Lisa Cholodenko- The Kids are alright
Sofia Coppola – Somewhere
David Seidler- The king’s Speech

Mejor Guión Adaptado

Alex Garland- Never let me go
Aaron Sorkin- The Social Network
Ben Affleck- The Town
Joel and Ethan Cohen – True Grit
Simon Beaufoy- 127 Hours

Mejor Actor de Reparto

Vicent Cassel – Black Swan
Christian Bale – The Figther
Andrew Garfield – The Social Network
Geofrey Rush – The King’s Speech
Jeremy Renner – The Town

Mejor Actriz de Reparto

Melissa Leo – The Fighter
Mila Kunis- Black Swan
Helena Boham Carter – The King’s Speech
Marion Cotillard – Inception
Elle Fanning- Somewhere

Mejor Película Extranjera

Le Concert
Animal Kingdom
Biutiful
In a better world
I am love

Mejor Película Animada

Toy Story 3
How to train your Dragon
The Illusionist

Mejor Edición
The Social Network
Black Swan
Inception
The Fighter
The King’s Speech

Mejor Fotografía

Shutter Island
The Social Network
127 Hours
Inception
Black Swan

Mejor Dirección Artística

Shutter Island
The King’s speech
Inception
Alice in Wonderland
Burlesque


Mejor Vestuario

The King’s Speech
Alice in Wonderland
Burlesque
Black Swan
True Grit

Mejor Sonido

Inception
Tron Legacy
Black Swan
The Social Network
Scott pilgrim Vs The world

Mejor Edición de Sonido

Inception
Tron Legacy
Black Swan
The Social Network
Scott pilgrim Vs the world

Mejor Partitura o banda sonora

Trent Reznor- The Social Network
Hans zimmer – Inception
Danny Elfman – Alice in Wonderland
A.R Rahman – 127 Hours
John Powel – How to train your dragon


Mejor Maquillaje

Alice in Wonderland
The Wolfman
Splice

Mejores Efectos Visuales
Inception
Alice in Wonderland
Harry Potter and the deathly Hallows Part 1
Tron Legacy
Scott pilgrim Vs the world


Mejor Canción Original

You haven’t seen the last of me – Burlesque
I see the light – Tangled
If I rise- 127 Hours
We belong together – Toy Story 3
Shine- Waiting for Superman











Quien haya mencionado que los tríos o menage a trois son desagradables, se equivoca. Ver compartir fluidos verbales entre tres grandes actores puede ser lo más parecido al éxtasis.
Ese ir y venir de diálogos se confluía estrictamente necesario en una época donde abunda más las tres dimensiones y todos sus efectos especiales, realimentarse del buen cine es siempre bienvenido.


Pensé que vería otra aburrida historia de época, de las miles que produce Hollywood. De esas donde toman dos o tres horas y tratan de condensar una historia de décadas, al final no se termina ni queriendo a los personajes porque no tuviste tiempo de apreciarlos lo suficiente, ni entendiendo de qué se trataba.

El que mucho abarca poco aprieta. Puede que suene a cliché barato, pero éste ha sido el éxito de este filme, que al manejar sólo un tema en específico, se ha convertido en algo más exquisito, más plausible y más digerible para la audiencia.



Así que si unimos a un director británico con experiencia para las historias de época (Tom Hooper), tres excelsos actores (Colin Firth, Helena Boham Carter y Geofrey Rush) y los mezclamos con una línea argumental muy simple, por lo tanto, más fácil de explotar, nos queda como resultado una simple y exquisita historia de un rey a quien se le hace imposible llevar a cabo un discurso por trastornos del habla.


Al no haber mayores distracciones como música, o efectos especiales, la mayor parte del peso del filme recae en la manera de contar la historia y en sus actores, y Colin Firth lo sabe. Por lo cual, ha logrado restringirse tanto a sí mismo, para luego poder sacar a flote al rey Jorge VI y explorar su personaje en tantas formas le sea posible, y lo ha terminado amoldando como una plastilina: he aquí el motivo por el cual se le ha hecho posible llevar consigo el Globo de Oro, la antesala de los Oscares.


La dirección simple y sin muchos aspavientos innecesarios de Hooper en cuanto a composición técnica es netamente teatral. Coloca a sus personajes y los deja interactuar entre ellos en un espacio sin movimientos absurdos de cámara. De igual forma, hace uso de recursos tan imperceptibles como colocar a los personajes caminar al unísono para dejar entrever que existe una gran cohesión emocional entre ellos.


Y Hooper convierte a un monarca en un hombre común, retraído, con leves impresiones infantiles y lo acerca a su público y lo coloca al lado de su controvertido y afable mentor, creando una fuerte amistad a través de la risa, la confianza, la nobleza y la verdad. Sir Michael Gambon (famoso por su rol de Dumbledore en la septología de Harry Potter), se incluye en este gran elenco y con su sola presencia de unos minutos puede investir al rey Jorge V de manera brillante.

Un dramedy austero y brillante que saca a relucir las mejores dotes actorales de este trío, que habla acerca de superar los demonios personales, -el conflicto mayor que un enemigo exterior- a través de un nada convencional mentor.

Con un globo de oro en las manos y 14 nominaciones BAFTA, ya veremos este filme bien posicionado en los Oscares.

Escena para no perderse: Absolutamente todas.

Mi recomendación: Véala tan pronto como pueda y podrá apreciar el buen cine.

1/04/2011

EL TURISTA

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Si usted no reflexiona demasiado mientras ve este filme muy probablemente no se arruinará el único punto de giro que se le ofrece. ¡Así que no lo haga!


Dos nombres atraen la atención grandemente a este filme: Johnny Depp Y Angelina Jolie. Depp, obviamente por ser uno de los mejores actores de su década, quien en un momento dado arriesgó su carrera por ser un actor de carácter más que una cara bonita. Y vaya que lo logró. Y Jolie, simplemente por ser una femme fatale que no sabe actuar, aún así, su nombre es una garantía para las casas productoras para romper récords de taquilla. Y básicamente éste es un punto vital en Hollywood.


El globo de Oro y sus tres nominaciones han perfilado este filme como comedia más que como thriller, como se había dispuesto inicialmente, y es porque Depp le ofrece un tono burlón a su personaje, con reflejos momentáneos de Jack Sparrow.


Ahora, entremos en la comparación, que puede resultar odiosa, pero en estos casos de remake se hace necesaria.


“El Turista” es un remake de “Anthony Zimmer” un filme francés del 2005 protagonizado por Sophie Marceu, otra femme fatale originaria de Francia, quien no tiene que hacer grandes esfuerzos para serlo. A pesar de que ambos filmes poseen la misma línea argumental, finalmente la francesa es de una tonalidad más oscura tanto en su dirección, como actuaciones, puesta en escena y musicalización, con mayor intriga, suspense y acción.


Sinopsis extractada: “Frank Tupelo (Johnny Depp) es un turista americano que viaja a Italia para superar su última ruptura sentimental. Elise Wald (Angelina Jolie) es una misteriosa mujer que tiene una extraña misión: escoger, en el tren trayecto a Venecia, a un hombre y convertirle en su títere. El elegido no es otro que Frank, que verá su vida en peligro al unirse a esta mujer”.
“El Turista” vendría siendo una versión comercial y light para todo tipo de audiencia, con dos estrellas que llaman poderosamente la atención. Y que posee más fallas que aciertos, haciendo gala de una ausencia de acción perenne que nunca llega, con una falta de química entre los actores principales que a pesar de sus múltiples esfuerzos no es superada.

Pudo haber sido muchísimo mejor, yo le confiaría la falta de credibilidad hacia este filme a la adaptación, más que todo en la reescritura, donde se pierden muchos detalles de la historia original, que por hacerla más ágil, la terminaron haciendo más simple, a pesar de que presenta un final más resoluto sin tantos merodeos, un punto a favor.

Obviamente, Depp siempre es sobresaliente, aunque su personaje se ve demasiado restringido para mi gusto.

Un filme que no pasará a ser sino una buena opción para un domingo en la tarde, para seguir maravillándose de la sorprendente habilidad de expresión facial y corporal de la que Depp es dueño, para dejarse atrapar sólo un rato -si usted no fue tan hábil o tan idiota como para auto-dañarse el único punto de giro-.

Escena para no perderse: Ninguna en especial .

Mi Recomendación: No piense mucho aquí, relájese y disfrute!

1/01/2011

NEVER LET ME GO (NUNCA ME DEJES IR)

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Hay un momento en que nada parece llegar realmente a mover fibras internas dentro de ti. Y parece que los sentimientos vinieran desde lo más profundo con ganas de salir a flote, pero es imposible exteriorizarlos. Eso sucede cuando el drama se apodera de nuestra vida durante un largo período.


Podría decir que fui algo engañada por el tráiler de este filme. Pensé que vería cualquier drama romántico de un par de jóvenes. Por eso y simplemente por eso, me fui en su búsqueda.
Pero, Oh sorpresa!, cuando me di cuenta del verdadero trasfondo de este thriller psicológico o drama, o ciencia ficción, la verdad es que no creo que encaje en un género en específico, más bien va por ahí navegando entre varios géneros.

Kazuo Ishiguro, el mismo novelista japonés de “The Remains of the day”, es uno de los responsables de haberme sentido con el corazón terriblemente lastimado después del visionado de este filme. Puede que la misma historia tenga momentos algo flojos e inverosímiles, tal vez haya sido un problema en la adaptación, pero finalmente los diálogos terminan por expresar cabalmente la frustración y total incapacidad de los personajes principales por cambiar el destino que se le ha impuesto de manera maquiavélica.

Y acompañando a su novelista encontramos la actuación pausada y simple, pero con gran fuerza interna y elegancia, cual diva del cine de la década del 40, Carey Mulligan, a quien llevo en mi lista de grandes actores después de haberla apreciado en “An Education”, es seguro que entrará a formar parte de la codiciada lista de nominadas al Oscar, estaría en una competencia segura con Natalie Portman. De igual forma Mark Romanek, su director, quien después de haberme decepcionado con “One hour photo”, me devuelve las ganas de volver a creer en él. Y por supuesto, un gran novelista era lo que necesitaba para complementarlo como director a gran escala.


Y tal vez haya quienes después de haber visto “The Island” la cual nos relata igualmente, de clones de humanos creados únicamente para servir como donantes de órganos, se sientan impedidos para apreciar algo parecido. Tal vez la lentitud de la narración visual de “Never let me go”, no esté orientada al espectador común.

Una excelsa dirección de arte, en la que una mujer mirando un árbol pueda ser concebida como la mejor de sus piezas, muy a pesar de la simpleza que aparenta, un buen ensamblaje actoral que si no llega a la perfección, llega con el equilibrio necesario para el relato de la historia sin trastabillar, ni ofrecer pausas innecesarias. Un suspense interno bien formado a pesar de que la acción externa sea casi nula, son los ingredientes que hacen de este filme un gran visionado.

Tengo la firme convicción que si nuestras vidas fueran narradas por Ishiguro junto a la dirección de Romanek, incluso funciones tan mecánicas como lavarnos los dientes o peinarnos el cabello estarían realzados a la categoría artística más excelsa que podría verse. Tal vez eso es lo que necesitamos finalmente, adorar incluso hasta nuestros momentos más simples. Porque cuando más se está consciente de que la belleza de lo simple, alejaremos el concepto de la muerte como algo certero, pero tardío.

Escena para no perderse: La entrega de los dibujos de Tommy a la directora de la escuela.

Mi recomendación: Si le gusta la simpleza en el arte, ésta es su opción.

12/20/2010

BLACK SWAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |






Creo que es la primera vez que tengo un orgasmo intelectual después de ver un filme. Me había sucedido anteriormente con algunos libros particulares, de los cuales hablaré algún día, pero no hoy. Ciertamente no hoy.



Encontrar una joya como ésta en el cine Hollywoodense es verdaderamente inusual, tan inusual como es, que todavía no logro digerirla totalmente.





Y encontrar a un personaje como Nina en manos de un director como Darren Aronofsky me parece todavía más exquisito. Aronofsky abandera esa capacidad de elevar a un nivel profesamente artístico las tristezas más sublimes y las ansiedades más grotescas del ser humano.

Y es así como este director quien tuvo entre sus manos tanto el filme de culto, “Requiem for a dream”, como “The Wrestler”, nos ingresa en el mundo del ballet. Y nos muestra más que el glamour, más que la posible simpleza de ver una x cantidad de bailarines “saltar y dar piruetas”, nos invita a ir detrás del escenario, e ingresamos en la piel de la bailarina líder.

Y puede que la fragilidad de Nina (Natalie Portman) entorpezca la posibilidad de convertirse en el cisne negro, y su maestro, (Vicent Cassel) se lo señale de manera vehemente hasta crearle una psicosis profunda, y surja una relación de amor-odio entre ambos de la que le es muy difícil, sino imposible, desprenderse. Y puede que tanto el juego de la seducción de su maestro, como su obsesión de convertirse en la protagonista del cuerpo de ballet la lleven a sobrepasar la delgada línea entre la sanidad mental y las alucinaciones profundas.
La cualidad más excelsa del filme radica en las simbologías recurrentes. Comienza con la dirección de arte. Posicionando la dualidad del blanco y el negro, para representar a Odette y Odile, un lápiz labial rojo robado, necesario para entrar en el juego de la seducción, una urticaria en la piel, que refleja una transformación paulatina de Nina hacia el cisne negro, y otras más que no mencionaré.

Una aguda bifurcación emocional le espera a Nina, en que satisfacer tanto a si misma, como a su madre y el maestro, le presupone una excesiva confusión entre los dos lados de sí misma. El níveo y el oscuro. Porque representar los dos lados de la moneda para muchos de ustedes pueda representar un desafío y para otros, un simple despertar del ser.


La composición técnica brilla a través de cinema verité que habíamos visto en el sello de su director en “The Wrestler”, cámaras al hombro que persiguen tanto a Nina como al maestro, al cuerpo de ballet por doquier son necesarias para brindar una relación más intima con el espectador, va junto a una composición musical que no es amplia ni necesita serlo, porque precisamente se busca que la repetición del ballet ruso “El lago de los cisnes”, entre otras pocas reflejen la ansiedad de Nina por la búsqueda de la perfección de su rol.

Un thriller psicosexual que contagia la exquisita agonía que su personaje principal experimenta, y que va in crescendo conforme va avanzando el tiempo a través de la lente de Aronofsky. Con actuaciones soberbias de Vicent Cassel y Portman, encontramos a Cassel con un personaje de una gran riqueza exploratoria, y lo apreciamos como una máscara de mil colores, porque parece que no le tomara esfuerzo convertirse en un despiadado y seductor irresistible maestro en cuestión de segundos.

Es muy probable que arrastre con los globos de Oro, igualmente esperemos que llegue a los Oscares, que de seguro así será.

Escena para no perderse: Absolutamente todas. Especial mención para la conversión de Nina hacia el cisne negro.

Mi recomendación: No se pierda de esta exquisita pieza de arte.

12/17/2010

THE AMERICAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


“Dios no está interesado en mi, Padre”.


Muy pocas veces he tenido la oportunidad de conocer al tipo de hombre huraño, solitario, egocéntrico y reservado, y he sentido una conexión instantánea, pura y casi que enfermiza. Como si encontrara una reencarnación de James Dean en “Rebelde sin Causa” o un Kevin Spacey en “Belleza Americana” –su soledad era interna-.

Sin duda porque la soledad coloca a prueba los momentos más difíciles del ser. Sin duda, porque ésta alimenta el llamado de una intelectualidad más firme y consagrada.


Sin duda George Clooney también conoce el impacto que este tipo de personalidad genera en la posibilidad de relatar historias con gran profundidad. Ya lo habíamos visto en “Up in the air” y esta vez buscando quizás abrirse campo entre los guiones absurdos de Hollywood que por momentos rayan en la repetición absurda y continua que buscan engañar al espectador común, Clooney decide embarcarse en una historia que sabe más a Europa, donde le da alas a su personaje para encontrar en un cura y una prostituta la posibilidad de redimirse y rebelarse contra el sistema del que hasta el momento era partícipe. El crimen organizado internacional.

Y reconocemos a Italia, y puede que exista cierta evocación a clásicos como “El Padrino”, donde el personaje principal encuentra el amor quien a pesar de ejercer la profesión más vieja del mundo, se reconoce como una mujer suave y sumisa italiana protagonista recurrente de ciertas escenas de sexo explícito que no molestan.


Un thriller psicológico con escenas tan pausadas que por momentos invitan al aburrimiento total, con ausencia de acción externa, pero, -como sucede en estos casos-, con acciones internas que nos invitan a conocer al personaje principal, si no por lo menos a quererlo, a sentir una arraigada compasión por un despiadado asesino en el ocaso de su vida que busca finalmente la redención.

Un filme que no será altamente valorado por el común espectador, que seguramente se perderá en el olvido porque no ofrece nada más que la posibilidad de mostrar un aspecto más rudo e introspectivo en la actuación de Clooney. Confirmándose como el tipo de selección de historias cuando un actor quiere manifestarle a su público “Yo soy más que un galán”.


Escena para no perderse: El clímax de la historia.


Mi recomendación: Si a usted no le agradan las películas con una lentitud que raya en lo absurdo, ésta no es su opción.

12/15/2010

CHLOE o Amanda Syfried Gone Wild

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





Hay obsesiones sanas y hay enfermizas. He experimentado ambas, y después de mucho tiempo decidí quedarme con las primeras.




Hace unos meses tuve un pequeño debate acerca de la palabra Obsesión. Yo aclaraba que era mi palabra favorita y que precisamente mi obsesión mayor era el cine, entre otras que no cabe mencionar en este momento. Alguien me debatía con cierta vehemencia que logró molestarme, que dichas obsesiones siempre venían con un tinte negativo. Ninguno de los dos logró ganarla.

Pienso que el género de thriller sexual cuando llegó “Chloe” ya había presentado todo lo que había que ver. Alguien se obsesiona por otro, todo va bien al principio, luego no y todo empeora al final.


Si bien este filme muestra unas líneas argumentales novedosas como el lado lésbico obsesivo, no logra convencer del todo. Y tendría que confirmar que uno de los elementos para que no funcione es su protagonista principal, Amanda Syfried. A pesar de un estilo directivo de Atom Egoyan que se concentra profundamente en el erotismo, Syfried no parece llegar al punto necesario para ser considerada “la mala” del filme.


Me había animado desde que había observado su lado convincente, suave y tierno en “Cartas a Julieta”, pero presentarse al lado de grandes como Julianne Moore y Liam Neeson, puede representar un desafío muy exigente del que es difícil salir airosa. Ni siquiera toda la desnudez que mostró para este rol pudo salvarla.

Ahora, habría que ver que tan necesarias son las escenas de sexo explícito para este thriller. ¿Es que acaso Egoyan no confiaba la suficiente en el talento de su actriz principal que la hizo desvestirse durante casi todo el filme?


Es cierto que para los amantes del erotismo puro ésta será una exaltación clímax de los sentidos, donde el juego de un posible trío de personajes (Syfried, Neeson y Moore) que destila sexualidad a flor de piel dejará boquiabierto a más de uno. Egoyan logra llegar a este nivel con gran exquisitez. A pesar de este punto a su favor, el guión decae en repetirse a sí mismo invariablemente entre citas en el café, en el restaurante, sin ofrecer nada más allá de lo que no se había visto antes, aparte de fuertes escenas lésbicas y un punto de giro efectivo, cabe aclarar.


Sinopsis extractada: Catherine (Julianne Moore), una ginecóloga de éxito que lleva una vida acomodada, aunque monótona, junto a su marido David (Liam Neeson) y su hijo Michael (Max Thieriot), comienza a tener sospechas de que David la engaña. Tras conocer casualmente a Chloe (Amanda Seyfried), una joven y bella prostituta de lujo, decide contratarla para que seduzca a su marido y poner a prueba su fidelidad. Pero los relatos de los encuentros de Chloe con David no sólo prenden en Catherine la mecha de los celos, sino también una serie de deseos ocultos que la desconciertan. Atrapada en una telaraña de pasiones y sentimientos encontrados, Catherine descubrirá que en el peligroso juego de seducción de Chloe toda su familia está implicada.


Un Neeson, casi ausente, y Moore que repite roles de mujer abstraída y engañada, no lograron llenar mis expectativas para este filme a pesar de sus altas pretensiones sexuales.

Escena para no perderse: El punto de giro.

Mi recomendación: Por su alto contenido explícito sexual no llevar menores de edad. Alquílela en la comodidad de su hogar.

12/09/2010

POPE JOAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





La historia reclama haber tenido una mujer Papa. Tal confesión demanda un poder llamativo muy fuerte para mi. Una mujer ha alcanzado el más alto grado supremo al que puede aspirar un hombre en la carrera religiosa. Ahora no estaría de más preguntar si realmente existió o si ha sido producto de una imaginación frustrada de alguien.



El ascenso al poder de esta mujer se erigió a través de los años como una leyenda que no ha sido del todo confirmada. Donna Woolfolk, una escritora estadounidense se dio a la tarea de realizar un libro acerca de la misteriosa entrada de dicha mujer a esta sagrada posición.
No entrar en disquisiciones religiosas de ningún tipo es lo que debería proponerme firmemente, pero no es lo que hoy deseo. Tener una formación católica ha influido en que encuentre interesante este tipo de historias, aunque confieso no ser una ávida de lectora de la Biblia, sus preceptos viajan conmigo desde la niñez.

Mi profunda concepción de la religión católica y sus preceptos han sido resquebrajados por particulares en diferentes instancias, entre ellos escritores como Saramago con su obra “Caín” y Dan Brown, que a partir del “Código Da Vinci” –entre otros- relata como María Magdalena era la principal heredera de la iglesia católica. Reflexionar los cambios que dicha institución hubiese sufrido en caso de que una mujer fuera la líder, representarían toda una magia herética para el mundo.

Este es un filme que mantiene todas las claves perfectas para que pueda funcionar: una actriz prácticamente desconocida para Hollywood en el rol principal, un guión que evoluciona a medida que avanza la historia, un director alemán Sonke Wortman, puntos de giro que llaman la atención instantánea del espectador. 180 minutos que se pasan volando por el mantenimiento de una línea directiva no muy fuerte, ni muy oscura, que simplemente busca relatar una historia bien contada.




La misma casa productora del éxito de la gran novela de Umberto Eco, “El nombre de la Rosa”, se embarca en esta historia donde una mujer es llevada al trono del sumo pontífice de la tierra disfrazándose de hombre. Es relevante recalcar que en el siglo nueve a las mujeres les era prohibido aprehender alguna clase de conocimiento. Se decía que era “antinatural” y que se les “encogía el útero” y no podrían generar una descendencia.


Si no puedo aducir un ensamblaje actoral perfecto, por lo menos se asevera que la actuación principal es magistralmente llevada a cabo por Johanna Wokalek una alemana con rasgos claramente andróginos, seleccionada después de que Franka Potente declinara el rol. El resto de actuaciones le hacen el contrapeso, y aunque no representan una igualdad, por lo menos no le restan importancia a la principal.




La importancia de este film, más allá de toda concepción técnica, (la cual es igualmente brillante) reside en señalar los posibles espacios con minucias heréticas que los historiadores buscan ocultar a toda costa. ¿Qué tal si esta leyenda tuvo algo de real y dicha mujer fue eliminada del libro? ¿Será posible en un futuro la inclusión de una Papisa en la religión católica? ¿Qué pensaría el papado de todo esto?

Escena para no perderse: Los primeros años de vida de la Papisa Juana.

Mi recomendación: Para mayor esclarecimiento de esta historia busque la leyenda con anticipación y así podrá comprender la importancia de su línea argumental.




No soy fan de Woody Allen, nunca lo he sido. Esto no hace parte de una manera de juzgarlo, porque en realidad lo que hace o deja de hacer un artista en su vida personal no merece ser relacionado de manera negativa a su producción intelectual.


La verdad sea dicha. No me gusta ese hombre pequeño con cabellos desordenados que siempre parece atropellar palabras una tras otra cuando se expresa. Creo que se encuentra en un estado absurdo de negación del otro cuando lo hace. Como si solo quisiera darse a entender a sí mismo.


Así que la única manera en la que pueda enfrentarme a sus producciones es a través de sus actores. Si un actor de sus obras me llama la atención, ahí mismo voy corriendo a verlo.
Esta vez tenía un nombre. Naomi Watts. La mujer a la que le han robado el Oscar infinidades de veces.

En los círculos de Hollywood más selectos, ser una musa del Sr Allen es casi como ser una musa de Almódovar en España, la mujer escogida se convierte automáticamente en un preciado “objeto del deseo”, cual revista Vogue.

Sin más preámbulos y más chistes, este filme me parece un fiasco completo. Es aburrida, lineal, predecible y vacía. Con ausencia de puntos de giros que puedan maravillar al espectador más allá de lo común.

Una historia de dos matrimonios que se funden en vacíos y deciden que encontrar una nueva pareja es la solución a sus problemas, pareciera que pueda dar para tela de donde cortar, pero al final nos quedamos con ganas de encontrar algo más allá que lo que observamos en todas las telenovelas. Una profunda desazón y desconcierto.

El final es inconcluso. Creo que es una marca de su director, aún así, esta vez parece que le faltaron rollos por filmar, porque el filme le quedó por la mitad.

Puntos como la narración omnisciente de siempre, excelente elección de casting –que termina desaprovechando con Sir Anthony Hopkins, Josh Broslin Y Watts-, su infaltable humor negro y la elección de un color único – mi amado rojo- para vestir a su musa una y otra vez, convierten este filme sino en aceptable, un visionado que se puede dejar para un domingo en la tarde, cuando ya no haya más nada que ver.

Escena para no perderse: No hay.
Mi recomendación: Si quiere ver algo de Woody Allen, busque “Match Point” y no se arrepentirá.





Si usted no tiene idea de que es Espectro Patronum, Petrificus Totales, Sectusempra o Adava Kedabra, ni para que sirven; tampoco tiene idea quien carajos es Dumbledore o Dolores Umbridge, mejor ni se acerque a ver la primera parte de esta septalogía porque quedará frio y no precisamente por el aire acondicionado de la sala.



Si a usted le da pena que lo vean en una sala en la que se va a observar al pequeño mago que vimos crecer y que ahora ni es pequeño, pero sigue siendo mago, no se preocupe de lo que piensen los demás, porque de vez en cuando hay que dar rienda suelta a la imaginación y poder creer que existe un mundo de magia alterno al mundanal actual y que el resto somos Muggles (personas que no tenemos conocimiento de magia).

Creo que la magia alguna vez nos pasó por la cabeza en la niñez, algunos querían volar como Superman –y no lo lograron-, y hay quienes como yo, soñaban con ser brujas en vez de princesas. Y soñaban con castillos mientras yo dormía al lado de un VHS y un libro de “Cómo leer el Tarot”.


Todos vimos crecer a Harry Potter y sus amigos durante estos años, yo los vi crecer en dos días gracias a una maratón, y mientras me introducía en ese mundo me preguntaba acerca de la genialidad de J.K Rowling, y que clase de mente se necesita para crear siete libros con una descripción detallada de tantos elementos que rayan en lo absurdo. Definitivamente quisiera conversar con la autora para saber que es lo que tiene en la cabeza.



En resumen, el ensamble actoral es perfecto, encabezado por la mística perfección del personaje de Voldemort interpretado por Ralph Phiennes, quien puede trasladarse de ser un amante turbado –como lo referenciamos comúnmente- hasta llegar a ser un malvado señor de la oscuridad con una precisión tan genial que raya en la perfección. De aquí en adelante las brillantes actuaciones de Radcliffe y de la siempre oscura, una de mis favoritas, Helena Boham Carter, a quien reconocemos además de su gusto por estas interpretaciones que se salen de lo común, por ser compañera sentimental de Tim Burton.

Esta versión viene sin la mítica escuela de Hogwartz, lo cual le brinda un carácter más libre a la narración, además del comienzo de etapa de adultez de Potter le brinda un mejor sabor y una mayor fluidez a ésta, además de que cuando el espectador ya llega a ver la séptima versión se encuentra tan enamorado de los personajes que es más fácil para él comprender sus acciones.





La dirección de arte es elevada a su máxima expresión con la oscuridad a la que nos tiene acostumbrados Andrew Ackland quien ha coloreado la imagen desde la primera versión de esta septalogía hasta el momento. De igual forma David Yates, su director general, hace un excelente trabajo al madurar la adaptación de la obra en las últimas cuatro versiones.


Este será un filme entretenido para el espectador desprevenido y para el fan acérrimo será una hermosa transición hacia la destrucción de Lord Voldemort, porque según la profecía, alguno de los dos deberá perecer al final, y como Rowling acabe a Potter se las verá mal con un montón de gente. Un filme que nos sigue demostrando la importancia de un mentor en tiempos tan oscuros como los actuales.


Escena para no perderse: La destrucción del tercer Horrocruz. Y todas donde aparece Voldermort.


Mi recomendación: Si ya se ha visto las anteriores sabrá que la duración es de promedio más de dos horas de cada versión, así que haga el paso por el baño antes de ingresar a la sala.



Dicen por ahí que entre más “amigos” tenemos en Facebook menos poseemos en la que denominamos como “vida real”.


Desde que vi el anuncio de este filme supe que debía concentrarme en la historia de una página que ha absorbido muchas horas de mi vida. Lo confieso. He dejado el cigarrillo, renuncié a Formspring y Twitter, pero me es imposible dejar Facebook. Gracias Mark Zuckerberg, You Fucked my life!!!


Es interesante el inicio de este filme que da a entender que esta página comienza por la necesidad absurda que tenemos los seres humanos, las que denominamos las tres A’s: atención, aceptación, aprobación. Presentamos una lucha interna por ser escuchados, cuando no tenemos nada que hacer o nadie con quien hablar –físicamente-, recurrimos a una página en la que en la que nos reunimos varios seres que conocemos una vez en la vida y que probablemente no volveremos a ver.
Necesitamos que sepan de nosotros. Y este es el comienzo de Zuckerberg, a quien su elevado coeficiente intelectual le conduce a ser el multimillonario más joven de la historia, pero a quien al mismo tiempo su pobre inteligencia emocional no le proporciona lo necesario para ser ingresado en una fraternidad o club social en la Universidad de Harvard.


Y otra vez entra a debatir esta discusión por la inteligencia emocional y la racional. Un “cerebrito” de Harvard crea una red social. Y al final de no ser aceptado dentro de clubes crea una red de más de 500 millones de amigos. Dime, Daniel Goleman, ¿que pasó aquí?


Grosso modo, David Fincher, quien nos ha acostumbrado a lados oscuros del ser humano –los más divertidos y a la vez complejos de explorar-, en filmes como el Club de la Pelea, Seven, Zodiac, maneja de manera excelsa una línea argumental muy simple que si hubiese sido tomada por otro director con menos atención hacia lo humano, la habría destrozado completamente.
Además del manejo de la línea argumental, sumada a una composición musical de Trent Reznor muy selecta, que pareciera que es casi invisible, pero que le añade cierto sabor oscuro a la cinta, se destaca el ensamblaje actoral.


Excelentes interpretaciones, liderada por el brillante casting de Jesse Eisenberg, -Zombieland-, en el personaje principal que físicamente es muy parecido al original Zuckerberg, tanto en la expresión oral como en la corporal.


Un perfecto filme que tendrá muchos adeptos para tanto los militantes como los detractores de las redes sociales, mientras Fincher se anota varios puntos rasgando no solo la superficie sino uno de las tramas más atrayentes en medio del siglo XXI: cómo volvernos más sociales sin volvernos asociales. Uno de los grandes conceptos que parece resurgir una vez más desde que el filósofo canadiense Marshall McLuhan lo pronosticara en el concepto de Aldea Global.


Un filme que más que mostrar el nacimiento de una red social señala de manera cruda como la ambición llega a límites imaginables, y como lo que comienza como una idea sencilla llegó a reportar una fortuna para el joven Zuckerberg.


Escena para no perderse: la primera donde el personaje principal manifiesta la razón que lo motiva a crear Facebook.


Mi recomendación: La película puede ser algo extensa para quienes no están acostumbrados a las biografías. Así que limítese a disfrutar los diálogos y los personajes.

11/13/2010

I'M STILL HERE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



No soy muy amiga de los documentales, a pesar de que existe una línea muy delgada entre la realidad y la ficción.


No obstante, era imposible para mi no ver un relato visual de los aconteceres de la vida de mi actor favorito, -después que decidiera alejarse de las cámaras de manera definitiva-, Joaquin Phoenix, a quien tengo el placer de observar desde hace alrededor de dos décadas.


Desde que supe que Phoenix iba a dejar la carrera de actuación me entristecí de una manera absurda. No tener la oportunidad de extender su filmografía me parecía un atropello contra el séptimo arte. Puedo pensar mil cosas ahora, pero lo que más se viene a la cabeza es que es muy probable que su depresión le haya explotado de manera tardía por el abrupto fallecimiento de su hermano cuando apenas tenía él, trece años de edad.


No vi, este documental, lo sufrí. Una hora y cuarenta y cinco minutos de una de las etapas más crudas de la carrera de Phoenix. Momentos que captan su más que obvia depresión aguda, -aunque no sé exactamente por lo que está atravesando-, se termina por confluir en una muestra del lado oscuro de Hollywood, ese que sólo nos quieren manifestar a través de alfombras rojas y sonrisas prefabricadas para las luces exteriores.


Es así como una de las más brillantes carreras de actuación parece que está presenciando su final. Y a mi parecer es absurdo que este documental haya acabado sin tener la posibilidad de otorgarle la verdadera ayuda que puede necesitar en esta etapa tan triste.



Joaquin respira un profundo desazón por su vida, este documental nos relata la forma en como Hollywood lo preparó para los roles que interpretó de tal forma en que ya no sabe quien es él mismo. Así que trata de reinventarse a sí mismo y se deja consumir hasta lo más bajo, hasta llegar a lo más puro en su vida. Y lloramos con él, nos reímos, incluso de su tristeza, pero al final solo le deseamos que alguien lo encamine hacia lo verdadero.


Mientras Phoenix continúa perenne en su etapa más cruda, el público se conforma con hacerle trampas, escudriñar de manera morbosa toda su vida, para así poder señalar hasta su más ínfimo error, porque solo de esta manera tendrá la posibilidad de no verse a si mismo.


Precisamente, quienes más tendemos a buscar errores en los demás, presentamos un profundo de temor de buscar en nosotros mismos. Y después nos jactamos de haber señalado miles de desaciertos en su vida, que no sabe cantar rap, que no sabe conducir su vida, y muchos más, y pensamos que reírnos de otro nos hace “grandes”, y sacamos a flote una cantidad excesiva de antivalores, cuando en realidad nos termina pudriendo el karma.


Creo que si todos hiciéramos un relato de nuestras vidas como éste, nos quedaríamos sin amigos, por lo menos sin los que aparentan serlos, así que nos quedaríamos sólo con los verdaderos.
Así que los insto a realizar documentales a cada uno de ustedes acerca de su propia vida, representando lo peor de si mismos.


Tal vez nos quedaremos sin “amigos” en Facebook, en Twitter, Tumblr o cualquiera de las redes sociales. O tal vez tendremos más, que sólo servirá para alimentar el morbo de los demás.


Si quiere descubrir sus verdaderos amigos, es una buena, aunque triste forma…

10/15/2010

THE TOWN




“El hombre es naturalmente bueno es la sociedad que lo corrompe” Jean Jacques Rousseau.



Indagar entre el bien y el mal no parece problema de la actualidad. Es un cuestionamiento que se viene gestando desde mucho antes de la era de Jesucristo. Indagar entre que nos hace vulnerables a llevar actos que van en contra del orden moral se encuentra ligado a una carga genética al interior del ser humano. Algunos se estarán señalando como seres altamente bondadosos e incorruptibles.


Mentira.


Varios estudios han demostrado que todos tenemos el mal incrustado en nuestro cerebro. Un amigo me preguntó hace poco la razón por la cual no veía cine gore, con algunos términos de más o menos precisión, le di a entender que no quería alimentar a mi asesino interior. Deseo que se distraiga o se nutra de informaciones más beneficiosas para él. Debo cuidar mi cerebro al máximo de estas distracciones inútiles que sólo me harán más vulnerable al mal.



Pero, ¿es posible llegar a ser “perfectos” en esa búsqueda de la bondad? Lo dudo mucho. La ciencia lo duda con mayor vehemencia.

Una ciudad en la que el robo de bancos se convierte en el pan de cada día, Boston, Estados Unidos, se hace relevante la pregunta, aquella misma que observé hoy en el ciclo actual de la Cinemateca del Caribe en la que se cuestiona: ¿dónde se origina el mal?

De una novela trasladada al cine del autor Chuck Hogan, “Príncipe de los ladrones”, Ben Affleck logra recuperarse de las anteriores propuestas visuales que nos había hecho, -sin incluir Gone Baby Gone, por supuesto-. Si bien Affleck no me termina de convencer como actor, como una opinión personal, debo expresar que no le veo talento para esto, - a pesar de los esfuerzos y la experiencia-, es mí deber dar a conocer que Affleck tiene todos los “cojones” necesarios para ser un excelente director de acción y/o thriller psicológico.

Con una dirección técnica temiblemente impecable, una banda sonora que ejerce una fuerza predominante en la acción tanto de los personajes, como de la escena misma, y un ensamblaje actoral que eleva el filme hacia otro nivel, ésta película logra llevar al espectador a una alta tensión de adrenalina.
Hay que aclarar que a pesar del ensamblaje, hay actuaciones que equilibran el peso de otras, como Jeremy Renner, a quien reconocemos por su nominación al Oscar por “The Hurt Locker”, un actor que venía cocinándose desde hace más de una década y a quien, finalmente –para beneplácito de todos sus espectadores-puede sustraérsele la mayor parte de su potencial. Acción que sólo excelentes directores como Kathryn Bigelow en su momento y Affleck, ahora, pueden lograr.

Mientras la veía, se me venían “flashes” de películas como “A dog day Afternoon” (1975) y su bellísima escena donde el personaje interpretado por Al Pacino grita a todo pulmón “Attica”, mientras roba un banco, u otra de mis favoritas, “Point of Break” (1991) una de las brillantes actuaciones en el haber del desaparecido Patrick Swayze. Si no las ha visto, ¿qué está esperando?

Otra pregunta que se me viene de manera incisiva al cerebro es: ¿por qué les aplaudí todas y cada una de las balas que salieron del arma de los ladrones de banco? Tal vez porque la historia misma se encargó de mostrármelos más como seres humanos con imperfecciones que como los “malos” del cuento.

Hoy deseo darle una respiración a mi cerebro y decirle que, finalmente, (SPOILER) los “malos” acabarán finalmente como el karma lo predice, algo como quien “a hierro mata, a hierro muere”. (FIN DEL SPOILER) Y tener el pleno conocimiento que existen armas más potentes de las que hace uso el ser humano que una bala.

Hoy he decidido escoger el camino más largo para llegar a donde me dirijo. Hoy, es tu turno para escoger que camino deseas escoger, pero recuerda: este no es el País de las Maravillas y tú no eres Alicia. Y cualquier camino que escojas no te conducirá, necesariamente, al mismo sitio.

10/11/2010

L’ARNACOEUR // HEARTBREAKER

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





Lo confieso. He visto una comedia romántica solo para entretenimiento en su más pura expresión.


Estuve claramente motivada en que fuera un filme francés, ya que como sabemos, el discurso fílmico de este país se ha caracterizado por la excelencia en este género debido a la facilidad expresiva que tienen sus actores sobre los de Hollywood.



Y no me he equivocado. Los franceses pueden hacer de cualquier trama simplista, un festín de la alegría visual. Y, aunque éste no sea el mejor ejemplo para destacar en la filmografía del país, sus recursos –los del filme- para facilitar esos “respiros” en el espectador son indiscutibles.




Es así como encontramos a un actor como Romain Duris quien tiene pocos roles principales conocidos, y de quien se observa igualmente, una suprema capacidad histriónica que es evidente. Un rostro del cual será difícil olvidarnos después de completar este visionado. Completando el casting, Vanesa Paradis, reconocida por ser entre otras características, novia de Johhny Depp, aunque ésta finalmente pase sin pena ni gloria en este filme.


Reconociendo a los actores, podemos pasar a lo que le confiero una gran importancia dentro de esta película, un guión que no es más que otro cliché del chico y chica se encuentran por azares del destino, el se enamora primero, ella no, luego ambos terminan por convencerse que son el uno para el otro.



Ciertos elementos diferenciadores, como el lenguaje, la versatilidad actoral del personaje principal y sus “secuaces”, llevan esta comedia sino a la mejor, por lo menos hacia un estatus medianamente bueno para la audiencia.

Según su director, Paul Chameil, la trama principal de la cinta: “narra las peripecias de un grupo de personas especializado en separar parejas por encargo, ya sea de familiares o amigos que creen que, principalmente las mujeres, no son felices o no están con el hombre adecuado. Todo les va bien hasta que el gancho masculino, interpretado por Roman, se enamora de la chica a la que encarna Paradis”.

El cine ha recreado la misma historia durante siglos y tal vez muchos espectadores al ver este filme no entrarán en disquisiciones filosóficas después de verla porque sencillamente su línea raya casi en lo común.




Hoy simplemente deseo recomendarla porque ya estaba harta de los dramas pesados, porque en la vida como en el cine, hay que darse de cuando en cuando un respiro en el que creamos en que incluso el amor, en pleno siglo XXI, - después ser un concepto temiblemente abstracto, viciado y prostituido- , todavía puede ser posible.

Escena para no perderse: El baile recreado por los actores principales en homenaje al filme Dirty Dancing, considerada una de las mejores películas románticas en el cine hollywoodense.

Mi recomendación: No espere mucho de este filme porque saldrá decepcionado. Solo relájese y disfrute.

Yo estoy en otro lugar. Pero tu, quien está leyendo esto, tu mereces lo mejor.

10/04/2010

A SINGLE MAN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |




Sexualidad.




Una palabra que, para algunos en pleno siglo XXI, todavía les resulta incómoda. Empezar a comprender por que una persona, en este caso un hombre, prefiere estar con alguien de su mismo sexo puede que resulte un claro disturbio e incluso llegar a ser rotulado como “anomalía”.


Y a pesar de que han concurrido más de cuatro décadas a partir de la escritura de esta novela, este tema todavía se confirma como un tabú en todas las generaciones actuales.


A partir de las experiencias que uno va a acumulando en el camino se da cuenta que la mejor manera de transitar por el mundo es evitar los juicios a priori y tratar de “colocarse en los zapatos del otro”.


Ignoramos las penurias de alguien que tenga que tomar la decisión de encaminar su sexualidad como una opción de vida diferente y radical.


Lo primero que atrajo mi atención a este filme fue la nominación de Colin Firth a mejor intérprete personificando un profesor universitario homosexual quien atraviesa una etapa muy triste en su vida debido al fallecimiento de su pareja.




Detenerme a observar un actor que, en una opinión muy personal, lo consideraba como agraciado físicamente pero, un simplón en términos de ejecución artística, hasta verlo elevarse hacia una interpretación muy sublime es una sensación felizmente absurda.



Detallar milimétricamente cada uno de sus gestos en los que se evidencia la insufrible depresión de la que es objeto, y los esfuerzos imposibles que tiene que hacer para realizar las tareas cotidianas es tratado con una ejecución muy precisa, ciento por ciento veraz. Logra mantenerse en el interior del personaje de un hombre de mediana edad a quien la soledad se le aparece como un ahogo, y a quien, su edad y vasto conocimiento de la vida le han generado una sensación de desconcierto y posible re-desubicación de su rol en el mundo.


Con una adaptación de la novela publicada por primera vez en el año 1964 por Christopher Isherwood que lleva el mismo nombre, su director y coguionista Tom Ford, reconocido por ser el principal diseñador de la casa de modas Gucci, muestra en su debut que es más que eso. Un artista que parece confirmarse desde ya, como la versión anglosajona de Pedro Almodóvar. Nada más hay que revisar el tráiler para darse cuenta de la influencia del estilo directivo del español en esta obra de arte.


Y aquí llegamos al punto clave de la cinta. La absolutamente impecable dirección de arte. Como era de esperarse de un artista de lo visual, se hace uso de una amplia gama de colorimetría entre ellos, el blanco y negro, los tonos tierra y los colores vivos como el azul connotado en el filme como el de la espiritualidad y, mi favorito, el rojo, para demostrar la ira y la lujuria. Llama mi atención poderosamente la exquisita precisión de los peinados, el vestuario y la ambientación en cuanto a términos de época, pero también en términos de significado. Estos elementos parecen cobrar vida y hablar por sí solos en cada una de las escenas.




Se determina entonces que Un hombre soltero se confluye como una pieza obsesiva y pueril que reposa sobre unos claros elementos estéticos, que se desarrolla en un día, con una trama muy líneal y pocos puntos de giro, con una dirección técnica y de actores que pudo haberse excedido hasta la locura de la perfección, pero que llega a un término medianamente bueno para la audiencia, en donde brilla sin límites la actuación de Colin Firth apoyada por Julianne Moore (quien nos asegura solo con su presencia que es posible la tristeza infinita al interior de la belleza exterior) y donde nunca podremos olvidar a aquella niña vestida de azul que se le aparece al personaje principal como un ángel que busca rescatarlo de su vida a punto de ser terminada.

9/22/2010

MI BLOGOVERSARIO!!!

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



La primera vez que se me dio la posibilidad de empezar a escribir en un blog, confieso que me parecía una empresa muy dificil de llevar a cabo.
Todavía me sigue pareciendo, pero con el tiempo, logré echar atrás todos esos demonios e inseguridades y este blog empezó a balbucear y hoy ha llegado a su primer año. Que lo descuidé durante los últimos meses, es muy cierto, aunque la cartelera no es que haya estado muy emocionante que digamos.
Así que es la hora de darme auto-bombos y felicitaciones porque logré llegar a un año escribiendo una de las cosas que más amo en la vida: El séptimo arte.
Porque el cine me vio crecer, porque entre mis juguetes favoritos de niña, estaba un VHS, mientras todos los niños aprendían a montar bicicleta y nadar (cosas que aprendí después de los 20), yo jugaba con un rebobinador de cintas y veía tres pelis por día hasta que tenía los ojos cuadrados y llorosos.
Sin más auto bombos y platillos, hoy le agradezco al de arriba que me haya dado la posibilidad de conocer tantas personas que comparten mi afición, yo me sentía extraña y diferente y con ustedes Blogger-cinéfilos comprendí que no soy la única obsesiva de este tema, que hay más, aunque estén lejos de mi fisicamente, no lo están en mi corazón.
Un abrazo y beso para MI!!! Felicitaciones a MI!!! (ya basta del egocentrismo exacerbado)
Gracias por leerme chicos!!!




Hay momentos en que dudo de mi capacidad crítica.
Momentos como éste en el que me encuentro repitiendo uno o dos filmes.
Lo confieso.
Estoy enfermizamente obsesionada con ellos.


Por aquello de que mi subjetividad producto de mis falencias o virtudes de ser humana, interferirán o no, con mi discurso o con una simple visión mortal de alguien a quien le obsesionan las 24 imágenes por segundo que se me otorgan como el más exquisito de los manjares.

Estuve obsesionada con esta trilogía desde que observé los títulos que la componían en la librería. Y, aunque, no tuve la oportunidad de leerlos porque mi intriga y otras vicisitudes no me lo permitieron, hoy hacen parte de mi entrañable lista de libros por leer.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, ¿Qué carajos de título es éste para una novela de ficción? Y La reina en el palacio de las corrientes de aire.

Su carácter, (el del primer título), angustiante y temiblemente depresivo llamó extrañamente mi atención y el corazón me latía fuertemente, experimentando esas acuciosas “mariposas en el estómago”, como quien observa a la persona que le atrae. A mi me atraía fuertemente los títulos de una trilogía.

Soñar con un bidón de gasolina y una cerilla no es lo inmediatamente común en alguien. Así como soñar con una hacker andrógina bisexual que carece de cualquier inteligencia emocional posible, pero que ha sido dotada de una innegable inteligencia espacial, numérica, informativa y memoria fotográfica, tampoco sería lo común.

Lisbeth Salander no es un personaje común. De allí, a que llame tanto la atención. Aunque comprenderla grosso modo podría resultar frustrante para el espectador que raye en la normalidad, Salander es la representación perfecta de la importancia de la necesidad de una evolución natural en la infancia. Porque cualquier vacío que se tenga en esta etapa es inmodificable y quedará concentrado para toda la vida.

Se debe señalar que la perturbada conciencia y el corazón congelado de Salander son el eje central de esta trilogía que es complementada o “adornada” con situaciones de suspenso que la colocan en una prueba constante de la lucha por su supervivencia.

Aunque sería irresponsable hablar de una adaptación de estas tres entregas, por la ausencia de esta escritora de la lectura de la trilogía, (por lo cual me disculpo) podría aseverar que ambas poseen un guión que respeta su género, y, aunque la segunda parte no es sino una mera transición entre la primera y la tercera, es necesario su visionado. Asimismo, ésta última hace gala de un suspenso envidiable para cualquier director de corte de suspenso o thriller psicológico.

Hay que resaltar ampliamente el perfecto complejo actoral encabezado por los actores Noomi Rapace y Michael Nyqvist, éste último quien interpreta al editor general de la revista Millenium (con un decisivo carácter de periodismo investigativo punzante, que llega hacia las últimas consecuencias), refleja todo lo que un grande actor debe: el casamiento profundo con su personaje hasta cuando sea imposible distinguir a éste del actor quien lo interpreta. Además de revelar un profundo e hipnotizante compromiso con el avance del guión.

Si nos referimos al guión, se podrán observar algunas fallas estructurales de una ausencia de relación entre los personajes principales que le roba la fuerza que se nos revela en la primera entrega. Y que se recupera magistralmente en la última, además del manejo estupendo del suspense.

La dirección técnica se encuentra en una conjunción perfecta con el guión. Uso de los flashbacks son recurrentes para relatar la historia. Los planos utilizados enseñan una exquisita precisión.
Excelentes interpretaciones, brillante dirección, un guión basado en los cimientos de la gratificante labor periodística, insuperable puesta en escena, hacen de estos filmes, si no puedo aseverar que sean o no una buena adaptación cinematográfica, por lo menos puedo concluir que representan todo un anti-estandarte en el trato hacia el género femenino y la búsqueda incensante de la paz.

Hoy, me encuentro debatiendo profundamente entre la inteligencia emocional y la racional. Gracias Stieg Larsson, donde quieras que estés por demostrarnos, además, la corrupción existente en las altas esferas del poder y por darnos a entender que el bien siempre derrotará al mal, sobre todas las cosas.
Gracias.

Escena para no perderse: Todas donde esté presente el personaje de Lisbeth Salander. El juicio y los últimos planos.

Mi recomendación: No lleve a menores de edad a ver estos filmes. Escenas sexuales explícitas puede que les resulte ofensiva.

6/19/2010

CARTA A SARAMAGO

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Interrumpo la emisión cinéfila de mi blog para escribirte, porque lo admito, una lágrima se escapó de mis ojos el día de ayer, cuando escribía una nota acerca de la adaptación de tu libro Ensayo sobre la ceguera mientras había mucha gente a mi alrededor, y lamento decirte que me deshice rápidamente de ella, porque no sabía por qué sucedía.


Hoy, pensé en ti antes de irme a dormir. Y esta carta es para agradecerte profundamente que existieras. Que lucharas intensamente por cumplir tu Dharma o propósito final en la vida.

Empecé tu lectura como le sucede a las relaciones sentimentales de hoy en día, que comienzan por el final, y terminan precisamente, por el principio. Tu novela Caín llegó a mi como me sucede siempre, por azares extraños del destino. Y con ella, quise cuestionarme aquello a lo que más le temí: mi fe ciega en Dios. Porque para revisar algo tan abstracto hay que verlo desde varios puntos de vista.

Gracias profundas por ser mi mentor sin que lo hubieses intuido. Por enseñarme a ver más allá de la infructuosamente denominada “realidad”. Por dejarme saber que los signos de puntuación no eran tan necesarios para ti. Porque pudiste llegar a mi, aunque no habláramos el mismo idioma. Por enseñarme que los nombres que se les colocan a los personajes, no tiene ni mayor ni menor relevancia dentro de una novela. Por enseñarme que la sociedad necesita que se le remueva esa ceguera que no nos deja ver lo que realmente somos. Por dejarme saber que el lenguaje tiene más de las mil palabras que usamos usualmente. Por reírte a carcajadas de la absurda y temiblemente frágil condición humana. Y sobre todo, por dejarme llevar a cabo una concienzuda introspección hacia lo que consideraba como urgente y primario en vida, que realmente no lo es. Gracias finalmente, por abrirme los ojos.

Aún me quedan varios libros por leer, estoy en la mitad de tu Ensayo sobre la lucidez. Ya te haré saber mediante otra carta cómo me va…


¿Qué diablos de Dios es este quien te recibirá en las puertas del cielo, a pesar de que cuestionaste fuertemente su existencia?


Nos veremos algún día, pero no todavía. No todavía.


Mi más profunda admiración va para ti.


Abrazos,


Carolina.

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