OBSESIONES

Reseñas de cine con carácter crítico.

5/07/2011

FAST FIVE

Publicado por Carolina Pardo Delgado |







Con una amplia sonrisa y gran satisfacción salí de la sala de cine. Como gran seguidora a esta saga de acción, me remití a ir el día de su estreno. Un tráiler en el que la pesada bóveda de un banco es arrastrada por dos carros marca Dodge, -presuntamente- por todo Rio de Janeiro destruyendo todo a su paso, llamó mi atención.




Tenía un presentimiento de que no sería decepcionada. Y pasó más que solo eso. No sólo no fui decepcionada, sino que hubo varios elementos sorpresas para mí que no quise ahondar mucho en la búsqueda de imágenes o datos técnicos mientras su pre-producción.





Y cuando ingresamos al rápido de Five que ésta vez extravió el furioso, vemos el Cristo Redentor, símbolo art-déco inconfundible de la religiosidad en Brasil, y Justin Li, su director, hace gala de esta imagen reiteradamente para posicionar a su elenco multicultural en Rio de Janeiro, y los transporta hacia el lado sublime de la ciudad y, de la misma forma, los traslada hacia el punto deteriorado de la misma: las reconocidas favelas o asentamientos precarios en el cinturón de la miseria. Este contraste ya había sido resaltado en Ciudad de Dios o sin irnos tan lejos, en el filme animado Rio.

La icónica dupla equilibrada entre la fuerza y la dulzura de Toretto Y O’Conner, vuelve a brillar una vez más, con más fulgor que en las pasadas entregas. Ellos no necesitan excelsos momentos de actuación, porque el filme busca concentrarse en hacerle honor a su nombre a través de un elemento que se repite a sí mismo y no se desgasta: la adrenalina.





Y éste es precisamente uno de los motores de combustión –acaso el principal- que los enciende cada vez que se avistan los unos a los otros. Y ésta es la razón por la que sus seguidores hacen largas filas para poder verlos nuevamente, porque son la encarnación de la más pura libertad, de la manifestación de un ego creciente, la perenne búsqueda de la satisfacción propia por encima de todo y la creencia de que todo es posible en cuanto a extraer dinero de manera ilícita se refiere.



“Huir no es libertad”, es la consigna que invariablemente se repite a sí mismo Dominic Toretto -a través de la franquicia- cada vez que se le insta a irse para evitar su aprehensión. La primera entrada a escena de Toretto es vitoreada igualmente por hombres y mujeres, quien a pesar de ser un refugiado de la justicia es capaz de llegar a una sensiblería extrema sin derramar una lágrima.



Y para hacerle contraparte a Vin Diesel, no se necesita un agente especial analítico y sagaz, lo que se busca es un gigante que lo aplaste, aparece “The Rock”, o Dwayne Johnson, reconocido por su rol en El Rey Escorpión, quien finalmente cumple su papel de manera estricta en lo que es requerido: servirle de una ligera obstrucción en los planes de Toretto.



El ensamblaje actoral entre la diversa etnicidad del elenco que responde a la búsqueda de ampliar el target objetivo en el público, tanto en que éste tenga una cuota de representación en el filme tanto por raza como por edad, genera un equilibrio entre personalidades que crea una conexión con la audiencia en desmesuradas proporciones.

Como en todas las entregas de Fast, repite un estricto y seleccionado parque automotor como el actor más valioso, responsabilidad directa de Dennis McCarthy, -coordinador especial-. Un total de 200 de ellos destruidos que iban siendo reconstruidos en la noche para ser reutilizados en el día, según datos de producción.





Una cinematografía excelsa en Rio de Janeiro, junto a un, sino perfecto, por lo menos atractivo, ensamblaje actoral, un guión que responde estrictamente a lineamientos preestablecidos en esta franquicia, varias escenas cargadas de altas dosis de humor y brillantes secuencias de acción, muchas de ellas que contradicen toda ley física, y que aún así lo ignoramos, convierten a este filme en un espectáculo para todo ferviente seguidor de la saga.

Escena para no perderse: Absolutamente todas. Especial mención para el arrastre de la bóveda.


Mi recomendación: No se pierda de esta pieza de acción. Y quédese después de los créditos. Una sorpresa le aguarda!

5/01/2011

AGUA PARA ELEFANTES

Publicado por Carolina Pardo Delgado |














Teniendo en cuenta que el amor es un elemento de gran poder atractivo en las historias, y, tal como James Cameron se aventurara años atrás a valerse de los personajes de Jack y Rose para mostrar el hundimiento del Titanic, Sara Gruen, la autora del libro Agua para elefantes propone explorar esta obra como un compendio de la crueldad ante los animales a través de una historia de amor.








Y precisamente, es así como me gustaría ver más este filme, cuando el amor es un pretexto para puntualizar otros elementos, porque la relación amorosa entre los personajes interpretados por Pattison y Witherspoon cae en profundas aguas abismales, muy a pesar de los reiterativos e infructuosos esfuerzos de ésta última por demostrarnos que son el uno para el otro.



Es probable que muchas mujeres se encuentren rendidas por los incipientes encantos de Pattison, -que se semejan a los inicios a otro actor quien empezó a relacionarse íntimamente con sus personajes de manera tardía-, pero es definitivo que el casting de éste fue un desastre para la producción entera. Que es probable que alcance altos niveles de audiencia? Por supuesto que si. Una cosa es la belleza y otra muy distinta el talento. Y la belleza en el negocio del cine Hollywoodense, tal como se viene probando en años de recaudación económica, es casi que indispensable.
Y como todo héroe necesita un villano, tenemos a Christoph Waltz quien una vez más prueba la riqueza exploratoria de sus personajes oscuros que no se repiten a si mismos, y quien logra, a pesar de ser el verdugo de crueldades extremas e inexcusables, que las ignoremos y hasta por poco, perdonarlo.




Las restringidas locaciones utilizadas no empobrecen a la historia, al contrario, le otorgan cierta familiaridad al espectador, cual si entráramos en una casa para instalarnos ahí, cuando, precisamente lo que se desea señalar es la integración entre los distintos habitantes de un circo. Dicha relación se engrana a la perfección.



Otro elemento que aporta al detrimento del filme es el total despilfarro en su belleza cinematográfica, evocando a través de la lente y el vestuario, entre muchos otros menesteres artísticos, el contraste entre la depresión de los años 30 y la búsqueda constante de la elegancia exterior a pesar del período, que al parecer era constante entre ciertas personas de la época.





Fallos como una posible adaptación del guión, de una historia que si bien logra establecer ciertas denuncias en contra de la crueldad ante los animales, no logra conmover del todo, sumado a una obvia falta de química entre los personajes principales, y una dirección de actores ausente, que es constante en todo el filme, hunden esta historia tanto como el Titanic, a la cual irónicamente parece haberle prestado su inicio.



Escena para no perderse: Todas donde esté la elefante y Waltz, por supuesto.



Mi recomendación: No vaya con las expectativas muy altas y no será decepcionado.

4/09/2011

BIUTIFUL

Publicado por Carolina Pardo Delgado |






He salido de la sala pensando en que quería abrazar a Uxbal o a Bardem, ya no tenía idea si era el mismo, o si acaso era posible que en una anterior vida, este actor haya sido Uxbal.


Alejandro Gónzales Iñarritu, el director, nos viene acostumbrando a este tipo de historias en la que la pieza clave de la estructura de sus relatos se concentra en una conexión monolítica, y muy a pesar de su divorcio profesional con Guillermo Arriga –que a mi parecer es una de las catástrofes más grandes del cine actual-, Iñarritu logra en este filme mantener la usual interacción entre historias sin arruinar la principal.


Paralelamente, algunos de sus detractores tienden a señalar la extensa capacidad manipulativa de Iñarritu para mantener al espectador en una incesante angustia, y, extrañamente, ésta misma habilidad es la que lo ha posicionado como un director que sabe como apropiarse y destilar la verdadera agonía de la vida a través de sus imágenes.


Punto a favor. Bardem ha logrado sobrepasar las barreras de lo meramente ficticio y ha conseguido sumergirse de manera tan profunda, que es imposible diferenciar hasta donde llega él y donde comienzan sus personajes, y, a pesar de lo que se pudo haber pronosticado en lo que a su inclusión en el cine hollywoodense se refiere, éste talento no se ha visto desvirtuado en ningún momento.


Desde su complexión física, hasta la comunicación corporal que nos ofrece, en la que su personaje da pasos cortos demostrando una plena inseguridad con la vida, Bardem demuestra que tiene el absoluto control sobre su personaje y que no se le escapa hacia una posible sobreactuación ni tampoco le resta vida con una exploración mediocre.


Y vemos a Uxbal, y sufrimos con él, y lo acompañamos en una pluralidad de angustias, de ires y venires que marcan una vida llena de tragedias, y terminamos cuestionándole sus actitudes, sus errores que van enmarcados en una dicotomía moral que por conectarnos y amarlo, hace que se nos olviden sus crímenes y los pasemos por alto, como un acto altruista de perdonarlo a pesar de.


Uxbal es un personaje que poco se ve en la ficción, pero de la que estoy casi segura, podrá verse ampliamente en la realidad, luchando por lo inalcanzable, con una urgida programación mental de proteger y conservar su propia especie, sin importar los medios que se utilicen para ello.


En cuanto a fondo musical, reaparecen las cuerdas que hicieran famoso a Santaolalla en “21 gramos”, que se introducen para anunciar al enemigo, -esas etapas amargas de la vida-, en conjunto con una cinematografía de una amplia riqueza exploratoria, y una cámara en cinema verité que baila incesablemente al compás de Bardem.


La presencia de un alma compungida perennemente – la mía- a través de este filme que de Biutiful solo tiene el nombre, y que introduce de una manera sagaz ciertas dosis de horror en medio del drama con contados respiros, me obliga a recomendarlo muy a pesar de las aflicciones internas que pueda generar.


Porque una historia tan bien contada hace que sea imposible pensar que no es real.


Escena para no perderse: Todas.


Mi recomendación: Por su amplio metraje (casi las dos horas y media), y ciertas dosis de horror, si usted es una persona muy sensible, no la recomiendo para horas nocturnas.

3/30/2011

LOS OJOS DE JULIA

Publicado por Carolina Pardo Delgado |






Dos horas de taquicardia seguidas más una posterior al filme fue lo que conseguí tras este visionado.


Y aún así, no pude dejar de verlo.



Mi curiosidad venía reafirmada con tres nombres asociados: Guillermo del Toro, Belén Rueda y Luis Homar. No podría escaparme de ellos ni aunque quisiera. Incluso la más férrea de mis voluntades no me lo permitiría.



Y así fue como ingresé al horror de Guillem Morales, su director, el culpable de las tres horas que experimenté con el corazón palpitando en un ritmo infrecuente, quien no se cansa en demostrar,- a través de un filme que se toma mucho más allá del metraje necesario-, que es posible poder experimentar el horror sin arrojar sangre a por doquier.



Penetrantes escenas cargadas de erotismo en medio del horror hacen que esté terriblemente decepcionada de no seguir viendo a Luis Homar quien tiene una aparición significativa en calidad, aunque disminuida en tiempo. Homar, impregnado siempre de ese inconfundible halo erótico que destila en cada una de sus miradas y diálogos, es el único capaz de brindarnos los contados respiros que la historia requiere.


Y precisamente, dichos respiros al ser casi nulos en una historia en la que los conflictos de Julia van ligados en una cadena casi interminable de infortunados sucesos, generan una alta tensión que muy lejos de ser contemplativa –salvo en contadas escenas-, engendran una adicción cual mefistofélica droga.


Una de las mejores escenas de iluminación que no había percibido en mucho tiempo, captó mi atención en la que la luz proviene de una cámara fotográfica antigua y que va intermitente junto a la desesperación del personaje central. Una escena que tendrá una invaluable dualidad en tanto que podrá ser apreciada por los amantes del arte, y sufrida de manera simultánea por el espectador común.


Una brillante composición técnica, en la que planos inusuales, hacen un festín visual de la amplia gama de posibilidades en las que la cámara pude presentarse en beneficio y no en detrimento de la historia, en la que se ocultan ciertos planos u objetos, porque precisamente le tememos a lo que no se ve.


Y si la fe es la certeza de lo que no se ve, entonces, Julia padece de una fe ciega -literal y no- en que puede encontrar al supuesto “asesino” de su hermana. El personaje de Julia cuestiona al espectador en tanto si es necesario o no repetir la historia de su hermana ya que puede que persiga un similar destino con la misma enfermedad degenerativa del sentido de la vista, que la convierte en presa fácil tanto de la realidad como de una potencial esquizofrenia.

Como algo muy personal hay un guiño a "Psicosis" de Hitchcock que me pareció excesivo e infructuoso, hace que la plausibilidad del guión decaiga invariablemente al final, aunque el filme sea salvado posteriormente por la habilidad del suspense de Morales para retomarla.

Diálogos que fluctúan entre el erotismo, la poesía y el horror; memorables actuaciones tanto de Belén Rueda como de Luis Homar, y muy a pesar de alguna sobreactuación de un secundario y un metraje más largo de lo necesario; una cinematografía de tonos grisáceos y oscuros, una dirección técnica que pulula horror y adicción al por doquier se convergen para posicionar a este filme como una joyita para el séptimo arte.

Una inconfundible muestra de cuando el cine comercial y el artístico se entremezclan para seducir a cualquier espectador. Y un gendarme imprescindible para señalar que brotar excesivas cantidades de sangre no es lo único que puede generar una taquicardia.


Escena para no perderse: No se preocupe, que no querrá perderse una.


Mi recomendación: si usted es propenso a problemas del corazón absténgase de su visionado.







No sé si sentirme molesta o halagada. Este filme abre con una escena donde el protagonista, -que es un asesino a sueldo-, llega a Barranquilla, Colombia, ciudad donde vivo, a aniquilar a un supuesto jefe del cartel de droga, acto seguido corre a lanzarse de un puente, al cual increíblemente llega en cuestión de minutos, que presumo que es el Pumarejo.


Si esto no es risible en una historia, entonces, ¿qué lo es?


Precisamente en un taller de crítica al que asistí, se hablaba de los momentos no convencionales que no nos creemos cuando un filme presenta al lugar o situaciones relacionadas directamente con lugares que le son comunes a alguien.


Ese inicio presenta varios desequilibrios, entre el lugar que a leguas se nota no tiene nada que ver con la ciudad, hasta los guardaespaldas del supuesto Jefe del cartel que tienen presencia física de mexicanos. Incluso del hangar donde llega el avión privado del presunto narco, desconozco cuantos hangares habrá distintos a los del Aeropuerto Ernesto Cortissoz, pero dudo que sea tan fácil su aterrizaje.
Ahora, dejando a un lado estos hechos que se desvían de toda realidad que un productor podría haber averiguado, me limitaré a referirme a otros ítems.

Esta historia es un remake del año 1972 con Charles Bronson, en el que un “Mecánico” es un asesino a sueldo empleado por una organización delictiva en la que tiene “contratos” para aniquilar ciertos objetivos vía encargos personales.

No podría manifestar que tan inconexa o no sea la historia con su predecesora, lo que puedo aseverar es que tanto la presencia de Jason Statham en la pantalla grande como la de Ben Foster, no solo acaparará la atención de las mujeres. Statham, es poseedor de una alexitimia visual –le doy crédito a mi hermana porque es fanática de este actor y me guio a éste término-, que le hace merecedor a estar bien posicionado en el género de acción.



Ahora, hay una línea principal en la relación de maestro-aprendiz entre los personajes interpretados por Statham y Foster, que es la que termina sosteniendo el filme sin que se decaiga su fuerza narrativa, y que algunos críticos han tildado de “homo-erótica”, para mi es diferente a eso, es una relación que logra sostenerse entre la admiración Vs complejo de culpa, manteniendo una relación de equilibrio entre el autocontrol restringido (Statham) y la impulsividad e instinto asesino (Foster).

Una historia que si bien no le aporta nada nuevo al género, ni presenta escenas de acción muy impresionantes, pero que lleva consigo ciertos puntos de giro muy efectistas que cumplirán a cabalidad el propósito final del filme: un thriller palomitero que sobresale del resto debido a la apabullante presencia física tanto de Statham como de Foster y que se beneficia igualmente, de la sabiduría actoral de Donald Sutherland.

Escena para no perderse: Todas.

Mi recomendación: No se pierda este filme si es amante de la acción.

3/17/2011

OF GODS AND MEN

Publicado por Carolina Pardo Delgado |








“Ustedes son dioses; son todos hijos del Altísimo. Pero morirán como simples mortales y caerán como cualquier otro gobernante”.
Salmo 82




Cada vez que veo un filme francés me quedo con una dual sensación: de felicidad y tristeza. Felicidad, porque este es el cine que más disfruto, y tristeza porque hace muchos años me prometí estudiar el idioma para poder verlo sin subtítulos, y todavía me lo debo.


Y precisamente hoy, esta sensación se me ha triplicado.

No hay mayor lucha interna que una decisión, más aún si esta elección viene motivada por el dilema moral representado acuciosamente entre la presión de la fe y un grupo islámico terrorista que impide que ocho monjes franceses sigan manteniendo una convivencia pacífica en un monasterio al ser secuestrados.

A pesar de la longitud extrema que este filme pudiera parecer ante sus espectadores, Xavier Beauvois, -su director-, parece que no tuviera prisa alguna en adelantarse a los hechos, busca incesantemente en narrar cada una de las acciones con la mayor paciencia del mundo, que se dividen entre los múltiples quehaceres de los monjes en el monasterio y los problemas que se les presentan en el exterior.

La cinematografía austera tanto del monasterio argeliano, como de lo que lo rodea, combina con el equilibrio de octeto de actores que si bien ostentan disímiles tipos de personalidad, no se dejan entrever tanto como la de los principales, Christian – el merovingio de Matrix,- y Luc.

Una restricción emocional colectiva de gran pureza logró captar mi mayor atención, en tanto que los ocho hombres respiran una superlativa religiosidad por donde se les mire. Casi que dan ganas de ir a confesarse con cualquiera de ellos.

Y es en Christian donde la historia refleja su mayor eco, quien se confirma como la mayor acepción de la fe. Ha sido el elegido para representar a sus colegas y realiza todo lo que un excelente líder debe: no despotrica ante la posición que se le ha brindado de manera unánime, protegiendo –inclusive con su propia vida- a sus “subalternos”, les deja decidir sobre su futuro, de manera simultánea los acompaña libremente en sus decisiones.

Mi mayor júbilo lo obtuve en la cena donde la pieza musical de “El lago de los cisnes” de Tchaikovsky hace su presencia, casi, casi que pensé que Natalie Portman iba a saltar encima de la mesa para alegrarles un poco la existencia ante un performance, a pesar de que estas ilusiones se me extraviaron, afirmo que esta escena sino hará soltar una cuantas lágrimas, por lo menos desarrollará un grave nudo en la garganta.

Muy a pesar de las limitadas locaciones, entre cánticos y posibles resquebrajamientos de la fe, este filme señala cuestionamientos de moral al tratar de equilibrar dos grupos que manejan fuerzas distintas, unos guiados a través de las armas y otros, con el poder de la oración.

Escena para no perderse: La cena con “El lago de los cisnes” de Tchaikovsky.

Mi recomendación: El tempo lento del filme puede que invite a un ulterior desánimo, tenga paciencia y espere su clímax. Será recompensado.

3/12/2011

LOS COLORES DE LA MONTAÑA

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





Puede que a Colombia le sea tan inherente la violencia, que muchos de sus ciudadanos elijamos por momentos desconectarnos de la realidad que se ve a través de los medios. Decidamos no leer, no ver noticieros, ni enterarnos a través de la web. Algunos porque nos duele en extremo el país y otros, porque simplemente hemos perdido la fe en él.



Y puede, que sea necesario que un filme nos toque la puerta, nos interrogue acerca del futuro que le estamos dejando a nuestros hijos, nietos, sobrinos y demás, y nos coloque el dedo en la llaga que infructuosamente pretendemos tapar con paños de agua tibia.



Tres niños, “Poca luz”, Manuel y Julián han extraviado un balón en la mitad de un campo minado, dicho objeto representa la única felicidad en medio de la zozobra que recogen de la cotidianeidad de los adultos, además de representar un hilo conductor a través de la historia que busca alejarlos de ahí: Manuel escucha un partido de fútbol en la radio tratando de evitar en un momento la realidad que le rodea.


Carlos César Arbeláez, su director, logra apartarse de la violencia misma para ofrecer una mirada que si bien no representa el conflicto armado de frente, nos introduce en este lado oblicuo de desplazamiento, paramilitarismo y fuerzas militares.


Una ópera prima y cine de autor se conjugan para subrayar una denuncia que no requiere de violencia explícita, ni de magnos efectos especiales y que claramente no vacila en implantarnos en el cerebro la idea que es preciso proteger las futuras generaciones del declive moral y resquebrajamiento de las leyes humanitarias internacionales en mitad de un conflicto armado.



Actores naturales enfocados a través de planos, en su mayoría abiertos, encuadres que buscan avistar el horror que experimentan los adultos día que pasa, que no requieren de manipulación por el excelente desempeño de los mismos, estos tres niños,-que parecen apropiados de un comercial de Benetton-, se introducirán en la piel hasta del ser más desviado en sensiblería, hurgarán hasta el más ínfimo corredor y allí se instalarán a sabiendas de que algún día se podrá transitar libremente a través del territorio colombiano.

Un pool de actuaciones equilibradas confirman la presencia de una excelsa dirección de actores a través de la lente de Arbelaez, sumado a una fotografía que resalta de manera exquisita la riqueza natural del país junto a un guión simplista en cuanto a que no se arriesga a ir más allá de lo necesario pero que finalmente cumple a cabalidad el objetivo de su director: mostrar un lado del conflicto a través de la inocencia infantil.

Escena para no perderse: Todas.

Mi recomendación: Apuéstele al cine colombiano esta vez y no se arrepentirá.

3/07/2011

RANGO

Publicado por Carolina Pardo Delgado |





Los filmes animados dejaron de ser cosa de niños desde que los laboratorios Pixar introdujeron nuevas formas de narrativa con la que los adultos se sintieron igualmente atraídos.

Precisamente, uno de los elementos que más logró captar mi atención es que este filme, que si bien posee ciertos clichés que pueden funcionar en una historia de aventuras para infantes, también ostenta ciertos diálogos que no serán fácilmente captados por éstos mismos.

Industria Light & Magic es la compañía responsable de la creación del camaleón que debido a sus claras dotes actorales logra abrirse camino en un ambiente tan hostil como el lejano oeste. Gore Verbinski, su director, deja de navegar en las aguas de “Los Piratas del Caribe”, para trasladarse hacia un género que no se distrae en posicionar moralejas. Esta vez el personaje principal, un camaleón asustadizo, con altos valores morales, lucha por buscar su identidad y su puesto en la tierra, al verse enfrentado por un sinnúmero de obstáculos.

Un pool de personajes atípicos señalan las distintas facetas que se pueden explorar en el ser humano, la lechuza, por ejemplo, por ser un ave rapaz, le corresponde integrar un cuarteto de mariachis depresivas e irónicas en forma de narrador omnisciente quienes auguran invariablemente un temible destino para el camaleón.



Aún así, por momentos, creo que se insulta al público, -ni que decir de los niños que son más hábiles para captar este tipo de situaciones- en dichas narraciones de las lechuzas se enfocan en describir lo que se está viendo. Si una imagen te narra algo, ¿para qué aseverarlo nuevamente en el diálogo?

Lamentablemente en su versión en español no tendremos la oportunidad de escuchar la voz de Johhny Depp, igualmente el doblaje al español para animados es el único que celebro, debido a su primario público objetivo.

Arquetipos básicos del western como el indio, el alcalde, dos seres enfrentados a duelo, lenguaje corporal singularmente rudo, se traducen en todo un festín visual para los espectadores afines al género, más aún, un pseudo cameo de “El hombre sin nombre”, Clint Eastwood, quien le otorga un potente sentido de referencia al filme en medio de la fauna desértica, sumado a esto, un agudo llamado a la ecología, sobre el ahorro del agua, precisamente en una villa donde el abastecimiento del precioso líquido es tan escaso como las esperanzas de sus habitantes rodeados de un ambiente precario por donde se le mire.

Rango se introducirá en la piel del público general, sea amante del género animado o no, en la que un camaleón nos brindará la posibilidad de cambiar internamente tantas veces como sea posible. Una gran energía, ironía y elevadas dosis de humor prometen que este filme se verá en el apartado animado de los próximos óscares.


Escena para no perderse: Absolutamente todas

Mi recomendación: Diríjase a la sala con una inmensa cantidad de líquido para beber durante la función, es posible que debido a la temática y realismo desee beber compulsivamente.

3/03/2011

CARLOS "EL CHACAL"

Publicado por Carolina Pardo Delgado |



Antes de ingresar al Teatro Adolfo Mejía, sabía de la biografía de “El Chacal” lo mismo que se de la vecina de enfrente de mi casa con la que nunca cruzo palabra.

Por momentos, aparecer virgen antes un discurso fílmico puede jugar en contra y otras veces, te ofrece la posibilidad de conocer alguien por capas, e irte apropiando poco a poco de cada uno de sus gestos y emociones tanto honestas como las brutalmente fingidas.

Uno de los elementos a los que más le temía era poder encontrar en el filme a un actor maduro que pudiese colocar sobre sus hombros el peso de tres horas, ya bastante había tenido con una proyección del día anterior en la que el actor principal luchaba entre su egocentrismo de lucir bien ante la cámara y poder recitar sus líneas de forma convincente.

Si bien por momentos Edgar Ramirez (Carlos) logró obtener este nivel que distingue a los grandes actores de los simples ejecutantes, en algunos otros se perdía con el fin de buscar la sonoridad de sus líneas en perfecto francés. Yo no diría que habla, sino que seduce en cinco idiomas y se torna en un perfecto títere de Olivier Assayas, su director, un francés que denota una fragilidad corpórea que traiciona la imagen que uno podría tener del que manejó los hilos de estos personajes que se salían a toda hora de sus cabales para luchar por sus ideales.

De una duración original de cinco horas -por ser construida inicialmente como una miniserie-, este largometraje ha sido reducido a una versión de 159 minutos que solo se sienten a partir de las dos horas. Dueño de un ritmo vertiginoso en el que no son necesarios efectos especiales de gran envergadura, este filme, abre un necesario espacio de discusión al “humanizar” a un hombre que es considerado como un despiadado terrorista internacional para darle cabida a Carlos, el padre de familia, el narcisista, y lo vemos sufrir, reir y llorar durante una amplia extensión de tiempo, que se nos olvidan sus crímenes y terminamos aplaudiendo su tierno e irónico sentido del humor.

Un desnudo frontal extenso en tiempo del personaje central llamará prontamente la atención de las féminas, mientras que con un recurso que podría ser tomado con morbo por los más moralistas otorga una mayor calidez y compenetración visual con el personaje. De ahí amamos a Carlos tanto que nos duele su crudo final.

Un pool de actuaciones equilibradas, un guión que si bien ha presentado polémicas debido a su inexactitud histórica pero que en su estructura narrativa funciona, este thriller geopolítico que concibo un poco más, un poco menos como un gran alter ego de Assayas, me deja con un exquisito sabor en la boca, sedienta de ver las cinco horas completas.

Más allá de toda concepción técnica, que es igualmente brillante, “Carlos” nos otorga un discurso fílmico lineal que por momentos puede que nos ahogue por la casi ilimitada cantidad de información de la biopic, podrá perder algunos espectadores poco avezados en captar datos de reconstrucciones históricas.

Apuntarse a desmenuzar esta historia basada en hechos reales y, al mismo tiempo deconstruir y reconstruir la imagen que se tiene de un “asesino” se convierte en el mayor logro de Assayas, aquel hombre menudo de voz nerviosa que nos engaña en imagen, responsable de que terminemos amando un hombre cuyos objetos del deseo se dividen entre el sexo, la nicotina y el terrorismo.



2/26/2011

PREDICCIONES OSCARES FINALES 2011

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


Las siguientes son mis predicciones para la gala de mañana. Están divididas entre lo que pienso que la academia eligirá y mi oscuro deseo para la misma categoría. Espero con ansias que mi oscuro deseo supere al posible consenso de los académicos.
¿Pero quien puede augurar la elección final de 6404 votantes?

Mejor Película
(Academia ) The King’s Speech

(Mi deseo oscuro) The Social Network

Mejor Director
(Academia )David Fincher - The Social Network

( Mi deseo oscuro) David Fincher - The Social Network


Mejor Actor
(Academia )Colin Firth – The King’s Speech

( Mi deseo oscuro)Colin Firth – The King’s Speech


Mejor Actriz
(Academia )Natalie Portman – Black Swan

( Mi deseo oscuro)Natalie Portman – Black Swan


Mejor Guión Original

(Academia )David Seidler- The king’s Speech

( Mi deseo oscuro) Christopher Nolan - Inception

Mejor Guión Adaptado

(Academia )Aaron Sorkin- The Social Network

( Mi deseo oscuro) Aaron Sorkin- The Social Network


Mejor Actor de Reparto

(Academia) Christian Bale – The Figther

(Mi deseo oscuro) Christian Bale- The Fighter

Mejor Actriz de Reparto

(Academia) Melissa Leo – The Fighter

(Mi deseo oscuro) Hailee Steinfield - True Grit

Mejor Película Extranjera

(Academia) In a better world

(Mi deseo oscuro) Biutiful

Mejor Película Animada

(Academia) Toy Story 3

(Mi deseo oscuro) How to train your dragon

Mejor Edición

(Academia)127 Hours

(Mi deseo oscuro) 127 Hours

Mejor Fotografía

(Academia) True Grit

(Mi deseo oscuro) Black Swan

Mejor Dirección Artística

(Academia) Inception

(Mi deseo oscuro) Inception

Mejor Vestuario

(Academia) The King’s Speech

(Mi deseo oscuro)Alice in Wonderland

Mejor Mezcla de Sonido

(Academia) The Social Network

(Mi deseo Oscuro) Inception

Mejor Edición de Sonido

(Academia) Inception

(Mi deseo oscuro) Inception

Mejor Partitura o banda sonora

(Academia) Trent Reznor- The Social Network

(Mi deseo oscuro) Trent reznor - The Social Network

Mejor Canción Original

(Academia) We belong together – Toy Story 3

(Mi oscuro deseo) I see the light (Tangled)

Mejor Maquillaje

(Academia) The Wolfman

(Mi oscuro deseo) The Wolfman

Mejores Efectos Visuales

(Academia) Inception

(Mi oscuro deseo) Inception

Mejor Documental

(Academia) Inside Job

(Mi oscuro deseo) Inside Job

2/21/2011

CARANCHO

Publicado por Carolina Pardo Delgado |


Tenía que ver a Ricardo Darín nuevamente. Ya iba muy pendiente del próximo movimiento que haría en su trayectoria fílmica. Ir trasladándose por los costados, dejando atrás la línea recta de un mismo personaje es la opción más acertada en una carrera prolífica en la actuación, ejemplos de ellos me sobran, ya los comentaré más adelante.


Darín personifica ahora un anti-héroe en contraste con su personaje anterior, en "El Secreto de sus ojos". Un “carancho” se define como un ave rapaz, -casi siempre solitaria- que habita en Surámerica y se alimenta de carroña (carne de animales muertos). Precisamente a eso le apunta el director, Pablo Trapero, con una asociación precisa de los abogados que se especializan en nutrirse día a día de la muerte.


En este filme que se centra en las indemnizaciones generadas por los accidentes de tránsito que ocurren en Argentina, si bien lo que más logra destacarse es la actuación de Darín, -la cual se va depurando cada vez más como el buen vino-, no se podría aseverar lo mismo de su co- protagonista, Martina Gusmán, quien le resta fuerza a la historia debido a un fingido exceso de naturalidad que a veces raya en la alexitimia visual.


Darín se encuentra en el punto clímax de relación con el público, en el que le creeríamos cualquier cosa, tal como un prodigioso actor de tablas podría hacerlo.


Un guión que trabaja con una línea argumental simple, trágica y cruda que logra airosamente mantenerse a flote a pesar de sus pocas falencias. Su composición técnica -secuencias extensas y planos cerrados- está enmarcada a través de una estética visual precisa que supera a la historia misma.


Su director, no se enfrasca simplemente en presentar la denuncia social, sino que además le añade fragmentos más intensos a este thriller psicológico que no se distrae en señalar una carencia de los valores éticos en una oficina ilegal de cobro de indemnizaciones por accidente y un sistema de salud con la misma fragilidad de un hueso roto.


Puede que ‘Carancho’ no posea la fuerza narrativa que esperamos, debido un tempo lento que por momentos puede que invite al desanimo, pero sin duda su final con cualidades visiblemente europeas –en cuanto a su discurso fílmico-, nos deja un exquisito sinsabor en la boca, mientras le otorgamos a este filme con cara de documental la idea que el cine suramericano se encuentra en uno de sus mejores momentos.


Escena para no perderse: Su estremecedor final.


Mi recomendación: No deje que su pausado ritmo le distraiga de no seguir viéndola.

2/05/2011

LAS 10 MEJORES PELICULAS DEL 2010

Publicado por Carolina Pardo Delgado |

Nota aclaratoria: Las seleccionadas son de gusto personal y por supuesto, transferible.




1. The Social Network
Para algunos ésta historia les puede sonar algo superficial, aunque tener en cuenta el inicio de una industria que genera miles de millones de dólares orquestado por David Fincher es un visionado que no se nos debe escapar. Fincher, quien nos ha acostumbrado a lados oscuros del ser humano –los más divertidos y a la vez complejos de explorar-, en filmes anteriores, maneja de manera excelsa una línea argumental muy simple que si hubiese sido tomada por otro director con menos atención hacia lo humano, la habría destrozado completamente.


2. The King’s Speech
Una de sus mayores ventajas es tener a un actor en el punto clímax de su carrera. De ahí parte hacia un trío actoral que raya en la perfección absurda, sumado a una dirección de arte exquisita. En cuanto a términos de diálogos, dar a conocer la amistad en la edad madura de dos hombres que fraternizan con dulzura, sabiduría y brutal honestidad directa hace que el público se derrita. Una línea argumental simple y restringida le otorga la calidez necesaria para que una película de época se haga muy digerible.



3. Inception
Un filme que tiene muchas lecturas en cuanto a términos de guión, que a primera vista discurre entre como discernir entre lo real y lo fantástico en los seres humanos. “El Origen” puso de moda a Freud nuevamente, hizo que pensáramos en implantar ideas en el subconsciente a través de equipos que sin tanta ciencia ficción, nos habrían parecido estúpidos y obsoletos. Girar una calle en 180 grados, un tren que ingresa en medio de la nada, la escalera Penrose son algunos de los detalles que más emocionan en igual proporción a sus perpetradores que a sus fanáticos. Un tremendo festín de lo visual como éste no podría ser ignorado por los expertos de la academia.




4. Shutter Island
Uno de los grandes maestros del thriller como Scorsese era imposible que no dejara rastro en esta lista, y que su cinematografía haya sido ignorada por la academia ha sido de los más grandes absurdos de este año. Una adaptación de la novela del mismo nombre de Dennis Lehane, responsable por títulos como “Gone baby gone” y “Mystic River”. Brillantes actuaciones de Sir Ben Kingsley, Mark Ruffalo y Dicaprio, sumado a un manejo milimétrico de sus detalles, que solo un experto en la materia podría conocer. Una unidad de lugar que ofrece pluralidades de opciones para explorar artísticamente como humanamente y juegos de la mente señalan a este filme como una de las obras maestras de este año.


5. Black Swan
Un orgasmo intelectual. Tan simple como eso. Brillar bajo la lente de Aronofsky, mostrando la delgada línea que reside maquiavélicamente entre la sanidad mental y las alucinaciones profundas, es la mejor carta de este filme para su guía hacia la academia. Darle un excesivo peso al personaje central puede que algunas veces juegue en contra, pero ésta es una maravillosa excepción. Simbologías recurrentes y un decisivo y tensionante ritmo in crescendo le confieren a su clímax la belleza única que el cine como arte nos puede brindar.


6. Winter’s Bone
Para ser honesta en los primeros 20 minutos de su visionado pensé que estaba viendo exactamente su titulo, “El hueso del invierno”, para quienes no están familiarizados con la jerga colombiana, un hueso vendría siendo algo de muy baja calidad. Luego, se observa a Lawrence, su protagonista, que no se pierde en el rol y lucha casi que infructuosamente por localizar a su padre. Casi que nos pierde por un momento hasta que entra Hawkes –personificando a su tio-, y de ahí nos perdemos en este invierno externo que no es más que la representación inequívoca del suspense interno de Ree. Para quienes hayan pasado por grandes pruebas en su vida y hayan salidos ilesos de ellas podrán comprender sabiamente a Ree y no juzgar sus decisiones.

7. The Ghost Writer
Personalmente adoro los filmes que introducen elementos desconocidos para el público general y logran aferrarse en el subconsciente humano. Un escritor fantasma señala precisamente a aquella persona que es seleccionada para escribir obras sin otorgarle el crédito propio. Polanski, uno de los grandes maestros del suspense gira su vara mágica y les saca el mayor provecho tanto a Mc Gregor como a Pierce Brosnan, quienes a pesar de que no son actores de carácter, brillan detrás de la cinematografía siniestra de su director.
8. Never let me go
Imagínese “The Island” en drama dibujada a través del pincel de Kazuo Ishiguro, -el mismo novelista japonés de “The Remains of the day”-, sumado a la brillante dirección de Mark Romanek. Un drama difícil de ver, de entender en todas sus complejidades debido a la impotencia que deja en el espectador. Personajes que son atrapados y manejados como marionetas sin libertad de pensamiento o de acción, guiados por la siempre precisa actuación de Carey Mulligan.

9. Blue Valentine
Que dos actores puedan mantener el hilo de una historia, sin que decaiga su fuerza narrativa durante casi dos horas, a partir de diálogos extensos, puede que no sea fácil para ver para el espectador común. Un ejemplo de como serían las historias románticas habituales, si todos tuviéramos la capacidad de soportar un drama con pocos respiros a bordo. Bonus extra: Williams y Gosling colocarán de moda las peleas de pareja.


10. 127 Hours
Ver a un hombre cortándose un brazo no es normalmente un ideal para mí. Sangre que corre no justificada en un guión siempre me parece un absurdo. Este no es el caso. Danny Boyle, su director, realza con gran similitud el infortunio que Aaron Ralston –en historia de la vida real- tuvo que pasar mientras caía accidentalmente bajo una roca de grandes proporciones. Su cinematografía y edición convierten a este filme en una excelente elección en lo que el séptimo arte tiene para ofrecer.

1/26/2011

LAS 10 MEJORES ACTUACIONES DEL 2010

Publicado por Carolina Pardo Delgado |

Las siguientes opciones son preferencias a titulo personal.


1. Natalie Portman – Black Swan
La primera vez que vi este filme quedé perpleja. Además de Portman, era el ensamblaje actoral que encajaba perfectamente. Una de las mejores formas en que trabaja un actor es acción-respuesta, sino tienes quien te responda con la misma fuerza es difícil hacerlo por si mismo.
Natalie logra darle toda la tensión necesaria a “Nina”, su personaje, y otorgarle esa dualidad que todos tenemos en el interior pero que es difícil explorarla abiertamente. No todos queremos o podemos ser lo suficientemente buenos, ni se nos permite experimentar la oscuridad. Ayudada por ciertos efectos, y maravillosa dirección de Aronofsky, su director, “Nina” se convierte en el personaje emblema de que la dicotomía es posible y puede ser temiblemente asfixiante.



2. Christian Bale – The Fighter
Bale es otro en este rol. Sencillo como eso. Adiós Batman. Adiós belleza. Una de las mejores formas de ingresar en la piel de un personaje es olvidarse del ego propio y olvidarse de sí mismo. Bale abandera esta forma de posicionarse como un buen actor. A pesar de que el no es el rol principal se lleva todo el crédito. Bale no se convierte en el personaje, el ES el personaje.
“The Figther” es un filme muy blando en su estructura narrativa, pero Bale ha hecho este filme digno de ser visto, solo por él.




3. Carey Mulligan – Never let me go
Una de mis favoritas que fue olvidada por la academia de este año. Muy seguramente por la falta de promoción de su filme. Mulligan lleva consigo esa fuerza interna y sentido de la verdad que se ve en muy pocos actores. No tiene que hacer el más minimo esfuerzo para ingresar en un personaje. Ella simplemente aparece en escena y hace lo suyo. Dueña de una calidez y presencia actoral que hace recordar a las divas de los 40’s.



4. Colin Firth – The King’s Speech
Este año regresó por el Oscar que le robaron el año pasado con “A single man”, y muy seguramente se lo llevará. Su retrato del tartamudo rey Jorge VI, es sencillamente exquisito. Firth estuvo encontrando su puesto durante varios años y vaya que lo obtuvo! Puede transitar entre la rudeza y la ternura en cuestión de segundos. Ser protagonista de un dramedy con 12 nominaciones es su mejor aval para este año.

5. Marion Cotillard – Inception
Cotillard no necesita presentación. Después de “La Vie in Rose” a esta mujer todo le parecerá una completa estupidez. Dudo que haya en el globo terráqueo alguien mejor que esta mujer. Una de las mayores competencias de Meryl Streep. Creo que lo único que interviene en su actuación es su acento francés. Igual a la academia le parecerá exótica. Ella es la clase de mujer que ninguna otra odiará, sencillamente porque es la mejor en lo que hace, a pesar de su belleza, su talento es indiscutible.

6. Johnny Depp – Alice in Wonderland
Olvidado por los globos de Oro y la academia este año, uno de los actores más carismáticos que tiene la industria Hollywoodense decide embarcarse con la versión Burtonesca de “Alicia en el País de las Maravillas”.
El gran fetiche de Burton logra encarnar ávidamente al sombrerero loco. Ciertos halos depresivos en su personaje, le otorgan gran ironía a la comedia que representa en la hora del té. Investir un personaje legendario juega muchas veces en contra, pero logra salir muy bien airoso de ello.


7. Noomi Rapace – The Girl with the Dragon Tattoo
Nominada en los BAFTA, y olvidada por Hollywood, Rapace no ha tenido el recibimiento que debería. Tal vez si los acádemicos se dedicaran a leer la trilogía de Stieg Larsson, Rapace entraría sin pensarlo. Investir una chica con seria ausencia de inteligencia emocional no es nada sencillo. Es necesaria una restricción total del cuerpo y de las emociones para lograrlo. Rapace es “Lisbeth Salander” y desde ahora se me hará difícil verla encarnando otro rol.




8. Jesse Eisenberg – The Social Network
Sin palabras. Este chico es más que perfecto. Cualquiera que ha visto a Mark Zuckerberg en una entrevista sabe que parece su doble. No físicamente exacto, pero expresivamente si lo es. Encarnar un misántropo genio no debe ser nada fácil. Y Eisenberg lo hace tan naturalmente que convence profundamente.




9. Emma Stone – Easy A
Mi sopresa de este año. Este filme es malo y con ganas. Algo que no veía ni cuando era niña, pero la calidad interpretativa de Stone la hará dar grandes brincos en Hollywood. Por lo menos ya está en la próxima “Spiderman”. Su personaje de una joven adolescente descabellada es lo más sincero que he visto en comedia por mucho tiempo.




10. Ryan Gosling- Blue Valentine
Un digno sucesor de Ralph Phiennes. Desde que lo vi en “The Notebook”, -considerada uno de los filmes más románticos de todos los tiempos-, noté una inmensa fuerza actoral. A pesar de que su belleza se le interpone en el camino, y por momentos le encanta lucirse ante la cámara más que actuar, va por un excelente camino. “Blue Valentine” es su mejor ficha hasta el momento.

Subscribe